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Capítulo 17: Algo de una vez

Author: Joana Guzman
last update publish date: 2022-02-27 11:54:40

El deseo no había desaparecido, si acaso había mitigado un poco. Estar con Skylar había sido más de lo que Dan se había imaginado. La pasión con la que se había entregado a él, lo había deseando más.

Salió del baño, después de tomar una ducha, solo para encontrar que Skylar ya no estaba durmiendo en su cama. Eso lo decepcionó un poco, le hubiera gustado pasar un tiempo más con ella. Era la primera mujer con la que no le importaba compartir su espacio y no quiso pensar en lo que eso significaba.   

Se vistió de prisa y salió a buscarla. Esperaba que no se hubiera marchado del departamento. Ella le había dicho que no tenía su cartera, así que la única manera de llegar a su casa sería caminando y esa no era una decisión muy segura.

Salió de su habitación casi al mismo tiempo que ella salía de la de invitados. Skylar estaba usando la ropa del día anterior que él se había encargado de poner en la lavadora. Ambos se quedaron viendo el uno al otro.

—¿Puedes llevarme a mi casa? —preguntó ella. Sus ojos lo miraron directamente y no hubo vacilación en su voz.

Era como si nada hubiera sucedido. Había esperado, como mínimo, que hiciera algún comentario al respecto. No iba a ser él quien mencionara el tema. Además, era así como le gustaban sus relaciones, algo de diversión y luego despedirse.

—Por supuesto.

Viajaron en completo silencio cada uno sumido en sus propios pensamientos. Más de una vez quiso decir algo, pero no se le ocurrió nada.

—Buenas noches —dijo ella apenas detuvo el carro frente al departamento de Lily. Sin demora abrió la puerta y se bajó—. Nos vemos en el trabajo. —Con eso último cerró la puerta y se marchó.

Se quedó algunos segundos observándola irse y luego arrancó para regresar a su departamento. Se sintió extrañamente silencioso cuando llegó, era como si algo hubiera cambiado en el ambiente y no entendía por qué. Skylar había pasado menos de un día allí y la mitad había estado durmiendo.

Esa noche dio vueltas hasta tarde en su cama, incluso con las sábanas cambiadas era como si pudiera oler a Skylar allí. El domingo no le fue mucho mejor y trabajar no ayudó demasiado, aunque si lo dejó agotado para el final del día y pudo dormir más rápido.

—Señor buenos días —saludó Skylar la mañana siguiente cuando pasó por su escritorio y lo siguió hasta su oficina.

—Buenos días. —Se retiró su abrigo y lo colocó en el espaldar de su sillón y se paró detrás del mismo con las manos apoyadas sobre él.

Sus ojos se posaron en Skylar. Ella lucía tan profesional como siempre, llevaba una blusa que resaltaba el color de sus ojos y un pantalón de tela que se amoldaba a su cintura. Pero después de haber recorrido cada parte de su cuerpo, le fue difícil no imaginársela desnuda y su cuerpo reaccionó a ella.

—Tome asiento.

Ella cerró la puerta y se acercó hasta una de las sillas disponibles delante de su escritorio. Tan ponto se sentó, abrió su agenda y empezó a hablar de trabajo. Era como si la mujer llena de fuego hubiera desaparecido.

Dan rodeó su escritorio con pasos lentos y sin quitarle la vista de encima. Skylar continuó hablando como si no se diera cuenta de nada, pero el ligero temblor en su voz, imperceptible para quien no la conocía, le dijo que era muy consciente de lo que estaba haciendo.

Cuando estuvo detrás de ella se inclinó hasta la altura de su oído y habló en voz baja.

—¿Cómo estás?

Skylar se quedó en silencio por un rato y sonrió ante su respuesta. No importaba cuando intentara fingir, ella no le era indiferente.

—Muy bien. Como le decía…

—¿En serio estás bien? —preguntó inhalado su fragancia pasado su nariz por la curvatura de su cuello. Era tan adictiva.

—De-deberíamos continuar con el trabajo.

Depositó un suave beso sobre su piel, sonriendo con satisfacción cuando la vio apretar las manos sobre su agenda. Se colocó delante de ella y tomándola de la cintura la ayudó a levantarse, luego la besó.

No podía decir que es lo que le sucedía cuando estaba cerca de ella. Era como si todos sus instintos primitivos se pusieran a cargo de sus acciones.

Skylar soló un gemido mientras tiraba de sus cabellos. Allí estaba el fuego.

Se separaron unos segundos después con la respiración agitada. Ella tenía las mejillas sonrojadas y sus ojos brillaban.

—¿Qué estamos haciendo? —preguntó ella en un susurró.

No tenía una respuesta para ella.

Ella puso ambas manos en su pecho y se hizo para atrás.

—Estaré en mi escritorio, si necesita algo llámeme. —Skylar se dio la vuelta y salió dejándolo allí.

¿Qué acaba de suceder? Sabía que era mala idea seguirse involucrando con ella, pero no podía detenerse.

La mañana transcurrió rápido. Skylar vino a su oficina un par de veces y siempre actuó con profesionalidad. Él no complicó las cosas, tenían bastante trabajo que avanzar.

Después del almuerzo se dirigió hacia la sala de juntas. El resto ya lo estaba esperando allí, incluyendo Skylar.

Su padre estaba en la reunión así que se las arregló para actuar con normalidad. Ella parecía concentrada en los puntos que se estaban discutiendo y tomaba apuntes. Sabía que ella haría el reporte tan pronto acabaran con la reunión. Siempre tan eficaz, de eso no había duda.

La observó con atención, ella era hermosa de eso no había duda. Pero había estado con otras mujeres hermosas a lo largo de su vida. ¿Qué tenía ella de diferente? No estaba seguro, de lo que si estaba seguro es que aún no había tenido suficiente de Skylar. Aunque sabía que ella no le haría las cosas fáciles, seguro que no sería tan difícil mostrarle las ventajas. Después de todo, casi estaba seguro de que ella lo deseaba en la misma medida.

—Eso es todo, gracias por venir —dijo su padre y regresó a la realidad.

Los hombres se levantaron y los últimos en quedarse fueron Skylar y él.

—Deberíamos hablar.

—¿Qué hay que hablar? —preguntó ella sin dejar de hacer lo que estaba haciendo—. Somos dos adultos que tuvieron sexo, fue algo de una noche. Nos lo sacamos del sistema, ahora deberíamos continuar con nuestras vidas.

—¿Es eso lo que quiere?

Skylar alzó la cabeza y lo miró directo a los ojos.

—Exacto, usted obtuvo lo quería y yo también. Todos felices.

Estaba en terreno desconocido. Las mujeres usualmente estaban buscando como atraparlo, no como deshacerse de él.

—Solo que ninguno de los dos quedó satisfecho. Si fuera así, no habría reaccionado a mí como lo hizo.

—Eso no anula el hecho de que todavía trabajo para usted y que ser conocida por haberme acostado con mi jefe no es mi idea de lograr cosas en la vida. La sociedad está tan jodida que, si esto se llegara a saber, sería yo la que terminaría más perjudicada. Usted seguiría dirigiendo su empresa como si nada. —Ella no se amilanaba ante nadie, ese era un hecho—. Le aconsejo que se busque un nuevo juguete.

La tomó de la cintura y la acercó a él.

—¿Y qué pasa si solo la quiero a usted? —preguntó—. No puedo sacarte de mi cuerpo y no puedes negar que lo que compartimos se sintió increíble.

—Seguro se le pasará cuando encuentre a alguien más con quien divertirse.

—¿Por qué pensar en algo que no ha pasado aun? Le puedo asegurar que mientras estemos juntos no habrá nadie más.

Ella sonrió con ironía, luego levantó las manos y las apoyó en su pecho antes de empujar con fuerza. La dejó ir para que no se hiciera daño.  

—¿Por cuánto tiempo? Tarde o temprano se aburrirá, todos saben que lo suyo no son los compromisos reales, y yo lo perderé todo. No, gracias.

 La puerta se abrió de improviso y James entró en la sala de reuniones.

—Jefa, te estaba buscando. —Lo miró a él—. Lo siento, espero no interrumpir nada.

Skylar puso una sonrisa en su rostro antes de darse la vuelta.

—Para nada. ¿Qué sucede?

Dan quiso gruñirle a su primo por ser siempre tan inoportuno comenzaba a odiar tenerlo trabajando con él y más por la cercanía que parecía compartir con Skylar. Era como si los dos fueran amigos de toda la vida. Y ahora, al parecer, tenían asuntos que no podían esperar.

—Recuerdas lo que me encargaste.

—Si me disculpa, señor Harris —dijo Skylar y salió seguida por James.

Se dio la vuelta y miró a través de los ventanales. Pasó una mano por su cabello, estaba molesto. Esa mujer lo estaba volviendo loco. Le había ofrecido más de lo que le había ofrecido a cualquier otra mujer, pero ella había descartado su propuesta de inmediato.

Bueno, él no iba a volver a insistir. Jamás le rogaba a una mujer y seguro como el infierno que eso no iba a pasar.

Se quedó en el silencio de la oficina por un rato y luego salió de allí.

Entró a su oficina por su abrigo y luego volvió a salir. Skylar no estaba en su escritorio, así que fue con Emma.

—¿Has visto a la señorita Rogers?

—No, señor.

Asumió que debía estar tratando sus asuntos importantes con James.

—En cuanto regrese dile que me llame si alguna emergencia se presenta. Saldré temprano hoy.

—Está bien, señor.  

Era las cinco de la tarde, así que llamó a William, su mejor amigo, y lo invitó a tomar algunas copas.

—¡Hombre! Ha pasado un tiempo desde que hablamos por última vez, creí que estabas muerto.

—He estado ocupado.

—Sí, sé lo agotador que puede ser mantener satisfechas a las mujeres. Yo mismo tengo una vida ocupada.

—Idiota. ¿Entonces te unes?

—¿Tragos gratis? Por supuesto que sí. ¿En el lugar de siempre?

—Sí.

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Comments (1)
goodnovel comment avatar
Beltre Elizabeth
este par me harán divertir ......
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