Los meses pasaban y Sofía llegó a sentir que vivía más tiempo con Gonzalo que en su casa.— ¡Buenas noches, preciosa! Le sonrió Gonzalo al verla llegar arrastrando su maletín, exhausta.— ¡Por favor, dime que sigo en el mundo de los vivos!— se abrazó al pecho de Gonzalo.— Sí, amor, sigues aquí, con nosotros.¿Qué te parece si tomas un baño caliente, te llevo una copa de vino, y te doy un delicioso masaje?— Uhmmmm! eso suena como el paraíso. Te tomo la palabra, te espero en el jacuzzi...— dijo con voz provocativa y caminó hacia la habitación.Más tarde, esa noche, abrazados en la cama, Sofía le comentó a Gonzalo que debía ir a su casa a por más ropa y cosas que estaba necesitando.— ¿Y si te lo traes todo y mudas conmigo? Además, le darás un gusto a tus padres de verte formalizar aún más nuestra relación.— No voy a hacer algo sólo por darle gusto a nadie. Así estamos muy bien.— Si esa es tu decisión, te apoyo. No te niego que me gustaría que vivieras conmigo.— Ya lo veremos un poc
Last Updated : 2022-11-24 Read more