Después de llegar a Auremont, se tomaron unos días para descansar.El cuarto día, Sergio acompañó a Noemí a la universidad para presentar una nueva evaluación.El día anterior, Rocío todavía dudaba si llamar a Carlos cuando él mismo la llamó.—Irene me dijo que te encargó traerme unas cosas. ¿Es cierto?—Sí. ¿Cuándo le queda bien que se las entregue?—Mañana tengo tiempo. En un rato te mando la dirección.—Está bien.Al dejar el celular, Rocío respiró hondo e intentó tranquilizarse.Para ella, aquella ya era una gran oportunidad. Aunque al final no pasara nada entre los dos, al menos no se quedaría con la duda de qué habría ocurrido si lo hubiera intentado.Por eso, al día siguiente no acompañó a Noemí a la universidad. En su lugar, fue a la cafetería donde había quedado con Carlos.Se sentó junto a la ventana y esperó en silencio, observando a la gente pasar por la calle.Unos diez minutos después, un carro negro se detuvo junto a la banqueta.Carlos bajó. Llevaba un abrigo y, debaj
Read more