POV de NinaEl aire de la tarde en el jardín de nuestra residencia en Madrid tenía esa densidad tibia y transparente propia del final de la primavera. El murmullo lejano de la ciudad apenas llegaba hasta nosotros como un zumbido amortiguado, incapaz de alterar el microclima de serenidad que habíamos tardado tanto tiempo en edificar.Me encontraba sentada en la pérgola de madera del patio, con un ordenador portátil descansando sobre mis rodillas y una taza de té helado a medio terminar sobre la mesa de teca. En la pantalla, el borrador de mi nueva novela ya no mostraba las correcciones apresuradas ni los pasajes oscuros que solían caracterizar mis entregas anteriores. Cada página avanzaba con una cadencia limpia, enfocada en la reconstrucción, en la dignidad recuperada y en el calor cotidiano de un hogar real.A unos metros de mí, sobre la hierba recién cortada, Mateo y Theo intentaban hacer volar una cometa con forma de dragón que Carlos les había regalado el fin de semana anterior. L
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-16 Mehr lesen