—Amo a Dominic y sé que él me ama. Y por ese motivo no me mató —declara Suzana, con convicción.—Pero te torturó, te desfiguró, te hizo toda clase de crueldades, se rio de tu sufrimiento. No sé por qué no te mató, pero te aseguro que nunca fue por ti —replico, con voz fría.—¡Hija de pa! ¡Voy a acabar contigo! —grita ella, poniéndome el cuchillo en el cuello.—¡DEJA A MI MAMÁ EN PAZ! —grita Davinho. Cuando miro, está parado, sosteniendo un arma, apuntándole. Está listo para disparar.—¡Hijo, soy tu madre! —exclama Suzana, con los ojos abiertos de par en par.—¡NOOOO! —grita Davinho. (Veo a Dominic en él.)—¡Davinho, suelta esa arma! ¡Davinho, baja el arma, mi amor! —pido, con voz desesperada. Ella aprieta el cuchillo en mi cuello y veo que Davinho va a disparar. —¡No, no dispares! ¡Mi amor, no disparis!Lágrimas caen por el rostro de mi hijo.—Mamá... —llora él.—Todo va a estar bien. Te lo prometo, mi amor —digo, con voz entrecortada. (Es vida peligrosa. Es este odio que siembras en
آخر تحديث : 2026-10-11 اقرأ المزيد