Estefanía asintió suavemente, mientras decía:—Sí, es hora de que regrese.La mención de separarse hizo que la expresión del hombre se tornara un poco sombría, pero no se negó. Tampoco podía. Ya no estaban casados, aunque… no pudo evitar recordar cómo él la había defendido como su esposa hacía unos instantes.—Cristian, ya no somos un matrimonio —le recordó, entrando al ascensor cuando las puertas se abrieron para ellos.—¿Y? ¿Quieres regresar a decírselo? —replicó Cristian, mirándola fijamente mientras se encogía de hombros sin el menor remordimiento.No era tonta, sabía que hacerlo le quitaría su protección. Sin embargo, quiso marcar un límite.—Aprecio que me defiendas por el bebé —murmuró, deteniendo el paso al fondo de la cabina—, pero no puedes seguir tomando el control de mi vida como si aún tuvieses derecho a hacerlo.Sus palabras no parecieron surtir ningún efecto.Cristian se limitó a observarla. Sus ojos marrones, profundos e increíblemente magnéticos, no se despegaban de l
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-14 Mehr lesen