Con un fuerte estruendo, el vaso cayó al suelo después de golpearle la frente.Un hilo de sangre roja le corrió por la frente a Leonardo.Levantó la mirada, furioso, y clavó los ojos en la mujer que acababa de agredirlo.Pero solo encontró una mirada fría y apagada, completamente indiferente, tan serena como el agua estancada.No había rabia, ni tristeza, ni odio.Era como si ya hubiera agotado todas sus emociones.Sin decir una palabra más, pasó junto a Leonardo sin siquiera mirarlo y se alejó hasta perderse de su vista.En ese instante, el corazón de Leonardo se contrajo. De repente, sintió que estaba a punto de perderla.Ya entrada la noche.Cecilia llegó sola al bar y pidió veinte botellas de cerveza. Bebía mientras lloraba desconsoladamente.Había guardado demasiadas cosas dentro de sí. Siempre había creído que nada podría hacerla caer.Pero, al final, seguía siendo humana.Cuando aquellas personas la atacaban de todas las formas posibles, ella también sentía dolor e impotencia, h
Read more