ESTEBAN—Abre las piernas para mí, Laura —dije, poniendo a prueba su reacción una vez más.La primera vez, sus ojos habían caído, humedeciéndose poco a poco, y su miedo dio paso a la decepción, a la tristeza. Esta vez, ladeó la cabeza… por un momento, me pareció ver un destello de Laura en ella.¿Cómo podían dos personas ser tan parecidas y tan distintas?—Laura… —murmuré sin pensar.No pretendía decir su nombre en voz alta. En el momento en que el nombre escapó de mis labios, el rostro de Caitlin se ensombreció. Bajó la mirada, pero no antes de que yo viera la tristeza y las lágrimas brillantes en sus ojos.Su reacción me divirtió y me complació a la vez. Supongo que no tendría que obligarla a quedarse.Caitlin se mordió el labio inferior, rodeándose las rodillas con los brazos. Se veía tan vulnerable.—No soy Laura.No, no lo eres. Sonreí para mis adentros. Era el castigo perfecto para ella.—Mientras estés en mi casa, eres quien yo diga que eres.Las palabras salieron más duras de
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-29 Mehr lesen