Capítulo 62 El silencio que siguió a la partida de Yasmín de la oficina ejecutiva cayó sobre Sebastián como una losa de concreto. Parado en mitad del despacho, con la hoja de la renuncia laboral arrugada entre las manos ensangrentadas y la respiración rota por espasmos secos, el magnate sintió que el suelo se desvanecía bajo sus pies. Apolo, que había presenciado la escena desde la esquina de la habitación, intentó acercarse para ponerle una mano en el hombro, pero Sebastián ni siquiera lo registró. Estaba sumido en un colapso mental absoluto, una espiral de desolación, culpa y un choque violento con la realidad que le impedía articular palabra. Sin mirar a nadie, con los ojos inyectados en sangre, las pupilas dilatadas y el rostro completamente pálido, Sebastián caminó a pasos vacilantes hacia la salida. Bajó en el ascensor privado en un estado de trance helado, ignorando las miradas asustadas del personal. Subió a su vehículo deportivo y, sin medir la velocidad ni el peligro, co
Last Updated : 2026-10-14 Read more