Negro, de tapa blanda, con las esquinas gastadas de tanto llevarlo encima. Sin título. Sin nombre. Valentina lo sostuvo medio segundo, el tiempo justo para saber que no debía abrirlo y que lo iba a abrir de todos modos.La primera página tenía una fecha de hacía ocho meses, y las primeras líneas sonaban a informe de CEO: sujeto, horarios, deuda, cobertura médica. Pasó hojas. Una semana, dos. En la tercera, en medio de una entrada que hablaba de márgenes, la letra de Sebastián cambiaba de tono.Fui a la cafetería. La vi reírse con un cliente. No era la mujer que esperaba encontrar.El cuaderno era más pequeño de lo que Valentina había imaginado. Cabía en una mano, tenía el lomo doblado por el uso y olía a papel y a la colonia de Sebastián, que se le había quedado pegada de tantos días en un bolsillo.Se
Last Updated : 2026-10-17 Read more