Allí en el comedor, la mano de Valentina se movió sola hacia el botón de más. Se paró a medio camino. La devolvió al bolsillo de la sudadera.Bebió un trago, dejó la taza en el borde del escritorio y abrió el puño.El anillo cayó sobre la madera con un golpe seco, rodó media vuelta y se quedó quieto. Puso la carpeta al lado, sin abrir.—Necesito tiempo fuera de este contrato —dijo—. Para saber si lo que siento es real o es la mansión, y el trato, y la historia de Mariana.Sebastián miró el anillo y no lo tocó. Con el pulgar de la mano izquierda empezó a darle vueltas a su propia alianza, una, dos, sin darse cuenta. Valentina recordó el clic de la noche anterior, oro contra oro, y tuvo que mirar hacia otro lado. Fue a parar al cuadro del paisaje gris, detrás del escritorio, que seguía torcido d
Last Updated : 2026-10-23 Read more