Espero a que los gritos triunfales de los hombres de Vance se conviertan en gritos de derrota y, finalmente, en silencio. Entonces escucho lo que tanto esperaba. Botas en el corredor. Muchas botas, avanzando con disciplina. Voces que gritan órdenes. No son los ladridos guturales de los mercenarios de Vance, sino las órdenes precisas y firmes de los hombres de Damien. La puerta se abre de golpe. En el umbral aparece Marcus, el lugarteniente leal, con el rostro manchado de hollín y sangre, pero vivo. Vivo y victorioso. —Señorita Sterling. Gracias a Dios, está sana y salva. —¿Damien? ¿Dónde está Damien? La pregunta sale de mis labios como una bala, cargada con todo el terror que he contenido durante horas. Marcus baja la mirada y siento que la san
最終更新日 : 2026-10-23 続きを読む