La sentencia cae como una lápida sobre mi corazón. No me tocará. No me castigará físicamente. No me hará daño. Va a hacer peor. Va a retirarme la esencia misma de mi vida desde hace treinta días, la droga de la que me he vuelto dependiente a cada segundo. Él. Su presencia, su voz, su mirada, sus órdenes. La ausencia. El silencio. El vacío. Mi jaula no estará hecha de barrotes, sino de nada.La habitación de marfil está situada en el ala norte de la mansión, esa que nunca he visitado, lejos, muy lejos de los aposentos de Damien. Madame Harlow me conduce en silencio, su mano firme sobre mi codo, sin una palabra, sin una mirada. Cuando abre la puerta, descubro una suite magnífica y aterradora. Las paredes están tensadas de seda marfil, pálida como un sudario. La cama es una nube de plumas y lino blanco, coronada por un baldaquino de velos arácnidos. Una biblioteca repleta de libros antiguos, de lomos de cuero agrietados. Un escritorio de marquetería. Lirios blancos —esos mismos lirios qu
最終更新日 : 2026-09-27 続きを読む