Damien ya está ahí. De pie cerca del potro, un vaso en la mano – ese mismo whisky que nunca bebe, dejado ahí como un accesorio de teatro. Me mira entrar, y su mirada ha cambiado desde la víspera. Es más intensa, más concentrada, más ardiente. Hay una determinación nueva en sus ojos, como si la primera sesión no fuera más que un preludio, y que esta noche, las cosas serias comenzaban. —Acércate. Palabra-amo. Sonido-amo. Camino hasta el potro, mis pies desnudos sensibles a las asperezas de la piedra. Él posa su vaso en el suelo, en un gesto que tiene algo de ritual, de irreversible. Luego toma mis muñecas, una tras otra, y las ata a las correas superiores. El cuero es flexible, pero su presa es firme – una hebilla, dos hebillas, un nudo que aprieta con una precisión experta, ni demasiado flojo ni demasiado apretado. Mis brazos están levantados por encima de mi cabeza, separados en V, mis hombros ya doloridos.
最終更新日 : 2026-09-15 続きを読む