—El paramédico va a protestar si nos quedamos más tiempo aquí arriba, Gabriel —dije, acomodándome la manguera del oxígeno. —Que proteste todo lo que quiera —respondió Gabriel, apretándome más fuerte contra su pecho—. Le pagué al hospital para que nadie nos moleste en esta terraza tonight. Esta noche es solo para nosotros dos. —Mira allá abajo... la avenida principal parece un río de luces encendidas. —Hace años que no me detenía a mirar la ciudad así, Elena. Siempre andaba corriendo detrás de los balances, los contratos y las juntas de socios. —Eras un adicto al trabajo, Mendoza. No tenías vida propia. —No la tenía hasta que entraste a mi oficina con esa carpeta de auditoría y me plantaste cara —sonrió él, besándome el cuello suavemente—. Ese día cambió mi mundo por completo. —Te puse a temblar los números, admítelo. —Me pusiste a temblar la vida entera, que es distinto —corregió, tomando mi mano para e
Last Updated : 2026-11-07 Read more