—Buen trabajo en la presentación de hoy, Elena. De verdad te luciste —dijo Rodrigo, el director de riesgos de la firma aliada, sonriéndome mientras nos servíamos café en el vestíbulo del centro de convenciones. —Muchas gracias, Rodrigo. Solo presenté los números que correspondían —respondí, devolviéndole la sonrisa con cortesía. —No seas tan modesta. Conozco a muchos analistas, pero pocos manejan la volatilidad con la liquidez que tú demostraste. De hecho, me gustaría invitarte a cenar esta noche. Conozco un restaurante excelente cerca de la bahía. —Ella no tiene tiempo para cenar con nadie esta noche —interrumpió una voz helada detrás de nosotros. Era Gabriel. Venía con el saco abierto, las manos metidas en los bolsillos del pantalón y la mirada inyectada en furia. Rodrigo dio un paso atrás, sorprendido por la brusquedad de la interrupción. —Señor director, solo le estaba ofreciendo una cena de cortesía a su analista por el gran trabajo de hoy —explicó Rodrigo, alzando las
Last Updated : 2026-09-17 Read more