Matteo Giordano—Javier, ven aquí ahora mismo, por favor —ordené en cuanto respondió al tercer tono. Mi voz era un susurro ronco, pero cargada de autoridad.—Voy en camino, señor —respondió de inmediato, sin cuestionar nada. Colgué la llamada y marqué acto seguido a Bianca, mi asistente de confianza en la oficina.—Bianca, organiza una reunión urgente con Leandro y Otavio. Exijo confidencialidad absoluta hasta que hayamos hablado —disparé, sintiendo cómo la adrenalina amortiguaba el dolor físico.—Señor Giordano, ¿dónde desea que se lleve a cabo la reunión? —preguntó ella, y el sonido rítmico de las teclas de fondo indicaba que ya estaba abriendo la agenda oficial.—Todavía estoy bajo estrictas restricciones médicas y no puedo salir de casa. Será virtual. Hazlo lo antes posible —decreté, finalizando la llamada sin esperar despedidas.Regresé al salón y encontré a Elena exactamente donde la dejé. Permanecía sentada, emanando una seguridad irritante, como si ya tuviera el mundo a sus pi
Zuletzt aktualisiert : 2026-09-20 Mehr lesen