El estruendo del disparo me dejó sorda por un instante. Cerré los ojos con fuerza, esperando el impacto, el dolor, la oscuridad. Pero el dolor no llegó. En su lugar, sentí una lluvia tibia y espesa salpicarme el rostro. Abrí los ojos y vi al hombre de las cicatrices tambalearse. Su arma cayó al suelo con un golpe metálico, y él se desplomó de rodillas, con un agujero humeante en el hombro.Detrás de él, en el marco de la puerta que habíamos usado para entrar, estaba Adrian. Tenía el arma aún levantada, con el cañón humeante y una expresión de furia asesina en el rostro. Sus hombres entraron en tromba, rodeando a los guardias restantes y desarmándolos en cuestión de segundos."¿Estás bien?", gruñó Adrian, cruzando la habitación en tres zancadas y agarrándome de la cara para examinarme. Sus manos temblaban ligeramente."Sí", jadeé, mi voz apenas un hilo. "Sí, estoy bien. Mamá...""Estoy aquí, cariño", dijo mi madre, su voz temblando mientras uno de los hombres de Adrian la ayudaba a lev
Last Updated : 2026-10-30 Read more