Capítulo 4: La trampa de la clínica"Señor Russo, la camioneta blindada está lista en la salida privada del sótano," anunció Matteo desde la entrada del ascensor, sosteniendo el teléfono en la mano."Diles que mantengan el motor encendido," ordenó Alessandro, sin soltar mi muñeca mientras las puertas del ascensor se cerraban sobre nosotros."Alessandro, por favor, déjame ir sola," rogué, apretando los dientes para no romper a llorar frente a su chofer. "Es una cita médica privada, no necesito un escolta de la mafia conmigo.""No eres una empleada cualquiera, Elena," roncó él, acorralándome contra el espejo de la cabina con la mirada cargada de una posesión implacable. "Eres mi asistente y estás bajo mi protección absoluta desde el segundo en que firmaste ese papel.""Tu protección me sofoca," dije en un hilo de voz, sintiendo que el espacio reducido del ascensor se quedaba sin oxígeno por la marea de calor que emanaba de su cuerpo."Te sofoca porque sabes que estás a una mirada de cae
Zuletzt aktualisiert : 2026-10-30 Mehr lesen