Me divierte ver cómo a veces se mezclan los nombres de celebridades en los chismes, así que voy directo: Alexandra Hedison y Ellen (DeGeneres) no son pareja ni parientes cercanos. Alexandra es una fotógrafa y directora con su propia trayectoria artística, y desde hace años está casada con Jodie Foster; por otro lado, Ellen está casada con Portia de Rossi. Esa es la parte clara y simple, y muchas confusiones vienen de ver a todas estas figuras en eventos similares o compartiendo causas públicas, lo que hace que la gente asuma vínculos personales cuando en realidad son colegas o conocidos del mismo círculo mediático.
He seguido a ambos, por interés en la cultura pop y en historias LGTBQ+, y lo que noto es que tanto Alexandra como Ellen han ocupado espacios importantes en la visibilidad pública, cada una a su manera. Hedison viene del mundo visual y artístico, con proyectos detrás de cámaras, mientras que Ellen saltó a la fama desde la comedia y la televisión —pienso en programas como «The Ellen DeGeneres Show»—, así que sus recorridos profesionales rara vez se solapan de forma íntima.
Al final, me gusta recordar que las relaciones en Hollywood no siempre son lo que parecen en titulares: a veces son amistad profesional, otras son simple reconocimiento mutuo. Personalmente, respeto mucho la privacidad de la gente y prefiero seguir su trabajo en lugar de alimentar rumores; eso me deja disfrutar más de su arte y menos del cotilleo.
Veo mucha gente que confunde nombres, así que lo aclaro desde el principio: Alexandra Hedison y Ellen DeGeneres no tienen una relación romántica entre ellas. Alexandra está vinculada públicamente a Jodie Foster, con quien se casó, y Ellen está casada con Portia de Rossi. Esa diferencia es importante porque las suposiciones pueden volverse persistentes en redes, pero la información pública es bastante directa en este caso.
Mi interés no es solo desmentir rumores, sino entender por qué se crean. Ambas han sido figuras visibles dentro de la comunidad LGBTQ+ y han participado en eventos, galas o campañas que atraen a los mismos medios. Eso explica por qué algunos oyen un nombre y piensan en otro; las trayectorias públicas se entrecruzan, aunque no haya una relación personal entre ellas. En mi vida cotidiana veo que respetar los límites y centrarse en su trabajo —las fotos y proyectos de Hedison, y el legado televisivo de Ellen— es más sano que armar teorías. Me quedo con la admiración por lo que cada una ha aportado públicamente, sin buscar conexiones donde no las hay.
Me sorprende lo rápido que se arman historias, así que te lo digo claro: Alexandra Hedison no está ligada sentimentalmente a Ellen DeGeneres. Hedison es conocida por su trabajo detrás de cámaras y por su matrimonio con Jodie Foster, mientras que Ellen es la presentadora que muchos reconocen y que está casada con Portia de Rossi. En mi experiencia siguiendo prensa y perfiles públicos, lo habitual es que se crucen en eventos o causas similares, pero no hay una relación personal directa entre ellas. Prefiero quedarme con la idea de que ambas han contribuido a la visibilidad y que cada una mantiene su vida privada con la gente que eligieron; eso me parece lo más respetable y coherente.
2026-07-21 15:39:28
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La pareja secreta del alfa
Claire Wilkins
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Me besó sin aliento, sin sentido; me tenía deseando, jadeando descaradamente contra el frío cristal del patio, abierto para cualquiera.—¡No podemos! Alguien podría ver...—Déjalos —ronroneó contra mi cuello—. Quiero que vean.Mi nombre es Ayda Sabine, una vez princesa de la ilustre manada del Lago Esmeralda, ahora una madre soltera viviendo una vida de indigencia en Eventide City. Mi estatus me ha sido arrebatado, desterrada por mis padres por mi digresión de salirme de mi acuerdo de esponsales.Para empeorar las cosas, no recuerdo quién es el padre de mi hijo. Lo único que recuerdo son sus ojos dorados. Sin embargo, cuando surge la oportunidad de que mi hijo y yo ascendamos en la escala social como estilista personal de Narcissa Onasis, del clan Primavera de Diamante, por fin tengo la oportunidad de encontrar al hombre que podría ser mi verdadera pareja."La pareja secreta del alfa" es una creación de Claire Wilkins, autora de eGlobal Creative.
—Vete —ordené, orgullosa de que mi voz no sonara ni la mitad de temblorosa de lo que me sentía por dentro.
—¿Eso es lo que realmente quieres, Keera? —preguntó en un susurro.
Antes de que pudiera responder, tomó mi mano y la levantó lentamente, llevando mis dedos hasta su nariz. Los mismos dedos que habían estado dentro de mí hacía apenas unos minutos. Mi corazón golpeó con fuerza en mi pecho. No apartó los ojos de los míos mientras inhalaba el aroma de mi deseo, y luego llevó mis dedos a su boca, pasando su lengua por ellos y lamiéndolos con lentitud hasta dejarlos limpios.
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Keera
No deberían existir. Era imposible. Eran errores de la naturaleza. Eso fue lo primero que pensé de los hombres lobo. Y durante años creí tener razón, porque todos los que conocí no hicieron más que herirme. Especialmente él. Me sentí atraída hacia él desde el primer momento en que lo vi.
Antes de darme cuenta de que me odiaba.
No quería admitirlo, pero él fue quien reforzó mi odio hacia los hombres lobo. No tenía ninguna obligación de ayudarlos. Pero lo hice. Y vi cómo mi vida se desmoronaba. Crucé cada límite que alguna vez me impuse al involucrarme con él, hasta descubrir que era mi pareja destinada.
⸻
Grayson
La odiaba antes incluso de conocerla en persona. Nuestra relación era prohibida. Los hombres lobo no podían emparejarse con humanos. Ni siquiera creía que fuera una posibilidad.
Pero eso fue antes de ella.
Descubrí que era mi alma gemela. Y en ese momento supe que no podía dejarla ir. No me importaba renunciar al título de Alfa si eso significaba estar con ella. Porque, le gustara o no, ella sentía lo mismo por mí.
El día del terremoto, mi hermana Elena me empujó desde el tercer piso; luego rompió a llorar y juró que solo había intentado salvarme. Todo el mundo le creyó.
La única persona que se puso de mi lado fue Nicoló, el jefe mafioso más joven que había visto Sicilia en décadas. Me sacó entre los escombros con sus propias manos, me pidió matrimonio frente a todos y sentenció que, desde ese día, quien se atreviera a tocarme tendría que responder ante él.
Dos meses después, quedé embarazada.
Nicoló compró una isla entera y la cubrió de lirios, mis flores favoritas, todo para nuestra boda.
Mi padre gastó una fortuna en un vestido de novia único, confeccionado exclusivamente para mí. Todos decían que yo era la mujer más envidiable de toda la familia.
Pero cuando llegó el momento del parto, ambos desaparecieron sin dejar rastro.
Mi padre me explicó que la familia tenía un trato crucial en juego. Nicoló besó mi vientre abombado, murmuró que volvería pronto y prometió traer regalos para mí y para nuestro bebé.
Justo antes de que me llevaran en camilla a la sala de partos, un video anónimo llegó a mi celular.
En las imágenes, Nicoló vestía el traje de novio.
A su lado estaba Elena, con una mano reposando sobre su propio vientre embarazado y luciendo mi vestido de novia. Se aferraba al brazo de mi prometido, como si lo hubiera conquistado con total legitimidad.
Al final del video, mi padre bajó el tono de voz y preguntó: —Si tú y Valentina solo mantienen un matrimonio de papel, ¿qué será del hijo que ella va a dar a luz?
Nicoló guardó silencio durante dos segundos antes de responder con frialdad: —Valentina lo tuvo todo desde la infancia. Elena ha cargado toda su vida con la mancha de ser hija ilegítima. Su hijo no tendrá que vivir con ese estigma.
Comprendí entonces que toda esa ternura nunca había sido para mí.
Estaba destinada a Elena.
Bien. Que se tengan el uno al otro.
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*****
"Por favor, no te vayas", susurré mientras empezaba a besar su cuello una vez más.
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"¡No!", dije, con mi cara aún enterrada en su cuello."¡No me importa lo que piensen! ¡No me importa lo que pueda pasar! Todo lo que quiero eres tú".
«Mi enemigo, mi pareja», es una obra de Emma Levy, autora de eGlobal Creative Publishing.
En la víspera de nuestra boda, Evelyn Gates falleció trágicamente tras sufrir una fuerte caída. Al ver la devoción absoluta que le había profesado hasta el último instante, todos los invitados a la ceremonia asumieron que el dolor me consumiría y que terminaría quitándome la vida por ella.
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Ni siquiera me molesté en sostenerle la mirada. Sabía perfectamente lo que estaba planeando. Evelyn no tenía la menor idea de que la misma noche de su supuesta muerte, llegó a mis manos una grabación de video donde se la veía perfectamente lúcida, revelando que había fingido su amnesia durante tres años para viajar por el mundo y disfrutar junto a Cole Anderson.
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FUERA DE LÍMITES: Reclamada por el padrastro de mi exprometi
Pearl
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«Joder, estás tan apretada para mí», gruñó Ryder contra mi oído, embistiendo con fuerza. Su profunda estocada me hizo arquear la espalda sobre la cama. Jadeé, clavándole las uñas en los hombros mientras me llenaba por completo.
«Más fuerte… por favor…»
Me inmovilizó las muñecas por encima de la cabeza con una mano y me agarró la cadera con la otra, lo suficientemente fuerte para dejar moretones.
«¿Quieres que sea brusco, nena? Suplícamelo bien».
Temblando de deseo, las palabras escaparon de mis labios:
«Por favor… Papi… fóllame más fuerte».
Un gruñido oscuro y satisfecho vibró en su pecho. Mordió mi cuello y susurró con voz sucia:
«Buena chica. Córrete sobre la polla de Papi. Muéstrame cuánto lo necesitas».
***
El día de mi boda descubrí a mi prometido Dylan Voss follándose a mi hermanastra Helene. Destrozada y humillada, abandoné el altar. Ryder Hawthorne, el poderoso y despiadado padrastro de Dylan, me encontró. Me llevó a su ático y, entre rabia y deseo, lo seduje. Nos follamos con violencia, como en una guerra. Cuando Dylan entró y me vio cabalgándolo, se sintió traicionado y se marchó furioso. Yo me sentí vengada. Se suponía que sería solo una noche.
Pero la vida me jugó una mala pasada. Para pagar las facturas médicas de mi abuela moribunda, acepté un trabajo en Hawthorne Prosperity Group… sin saber que Ryder era mi nuevo jefe. Un encuentro prohibido y salvaje en su oficina bastó para que me propusiera ser su puta personal a cambio de cubrir todos los gastos de mi abuela. Sin opciones, acepté.
Lo que empezó como venganza se convirtió en obsesión. Dylan quiere recuperarme, pero Ryder se niega a soltarme. Ahora estoy atrapada entre la venganza y una rendición peligrosa y adictiva.
Me gusta seguir las trayectorias que se desvían del camino típico, y la de Alexandra Hedison es justamente una de esas. En el terreno de la actuación, lo más visible de su carrera sigue siendo su papel como Dylan, al que volvió en «The L Word: Generation Q» y que muchos todavía asocian con su nombre. Sin embargo, si hablamos de protagonizar proyectos grandes y continuos para pantalla, en 2024 no parece estar encabezando una serie de alcance masivo ni una película de estudio con promoción masiva; su actividad ha sido más bien dispersa, con apariciones selectivas en producciones independientes y en cortometrajes que circulan en festivales.
Al mismo tiempo, Hedison ha puesto mucha energía en su carrera como fotógrafa y artista visual: ha presentado exposiciones, trabajado en series de retratos y colaborado con galerías en ciudades como Los Ángeles y Nueva York. Esa dualidad —actriz que elige proyectos puntuales y artista que expone su trabajo— define lo que realmente está haciendo ahora. Personalmente, me interesa cómo conserva esa libertad creativa: no necesita estar en el centro de un gran proyecto para seguir siendo relevante y creativa, y eso se nota en la calidad de sus intervenciones artísticas y en las piezas independientes en las que participa.
Me llamó la atención cómo Alexandra Hedison se hizo más visible gracias a la televisión, sobre todo por su papel como Dylan Moreland en «The L Word» y en la continuación «The L Word: Generation Q». En esas entregas su presencia se siente sólida: no es solo una aparición pasajera, sino un personaje con peso emocional dentro del universo de la serie.
Además de ese papel destacado, Hedison ha intervenido en varias series como actriz invitada y en roles cortos a lo largo de su carrera televisiva; ha pasado por episodios que requieren interpretar personajes complejos en dramas y procedimentales, lo que le permitió mostrar rango más allá de un solo personaje. No voy a enumerar fichas técnicas, pero sí puedo decir que su trayectoria en la pantalla chica combina apariciones memorables con ese papel que muchos identifican como el más relevante en TV. Al final, me queda la impresión de que su trabajo televisivo es efectivo y elegante, y que su Dylan quedó grabada en la memoria de los fans.
He hemerotequeado entrevistas durante años y creo que el mejor punto de partida siempre es YouTube: yo busco "Alexandra Hedison interview" y reviso los canales grandes como «The Hollywood Reporter», «Variety» o «IndieWire», además de los canales de festivales.
También reviso Vimeo porque muchas charlas de festivales y mesas redondas se suben ahí con mejor calidad; en Vimeo suelo encontrar Q&A de proyecciones y muestras de arte. Otra caja de sorpresas ha sido la sección de Facebook Watch y los vídeos largos en el perfil profesional de la persona, donde a veces cuelgan entrevistas completas.
Además, no descartes la web oficial o el perfil de Instagram para piezas más íntimas (IGTV/Reels) y las cuentas de los festivales como Sundance o Tribeca que publican entrevistas y coloquios. Yo suelo guardar las mejores en una lista de reproducción para ver con calma; al final encuentro entrevistas más honestas en canales de festivales que en los grandes medios.
Me encanta bucear en la trayectoria de artistas contemporáneos y, en el caso de Alexandra Hedison, hay que decirlo claro: no parece haber una lista larga de premios formales y rimbombantes ligados públicamente a su obra artística. He revisado reseñas, catálogos de exposiciones y notas de prensa y lo que más aparece es reconocimiento en forma de exposiciones individuales y colectivas, presencia en galerías y buenas críticas en medios especializados, más que trofeos oficiales.
Personalmente encuentro eso interesante: su carrera se ha nutrido de visibilidad en espacios curatoriales y de trabajo constante, más que de recibir muchos galardones públicos. También ha explorado la dirección y la fotografía, y en esas áreas ha tenido proyecciones en festivales y muestras, lo que habla de una carrera sólida aunque discreta en cuanto a premios formales. Para mí, ese tipo de camino demuestra que el reconocimiento puede venir en distintas formas, no siempre medido por medallas o listas públicas de premiados, y su obra mantiene una presencia atractiva y coherente en el circuito artístico.