Hace poco revisé varios reportajes y material detrás de cámaras, y me quedó claro el calendario de
rodaje de «wonter». Yo siempre me fijo en cómo se programan las escenas clave: el equipo dividió el rodaje en bloques por localización y por intensidad emocional. La mayor parte de la fotografía principal se extendió entre mediados de junio y finales de agosto de 2023, con jornadas maratonianas donde se montaban sets enteros para secuencias concretas.
Recuerdo que las escenas más espectaculares —el clímax de acción y las tomas nocturnas en la fábrica— se filmaron a finales de julio, en torno al 28-30, aprovechando noches largas y efectos prácticos. Las escenas íntimas y los primeros planos emocionales se reservaron para
principios de agosto, cuando el equipo creó un ambiente controlado en estudio para que los actores pudieran repetir y pulir las interpretaciones. Además, hubo rodaje adicional en exteriores durante la tercera semana de julio para estabilizar continuidad y aprovechar la luz natural.
Después de esa primera
etapa hubo una ronda de pickups y pequeñas regrabaciones en septiembre, y la posproducción de audio (diálogos y microajustes) se cerró en
noviembre. Yo me quedé con la impresión de que esa planificación escalonada permitió que las escenas clave tuvieran la energía y el detalle que necesitaban: trabajo en bloque para la logística y días específicos para los momentos íntimos, así se cuidó tanto la acción como la emoción.