Tengo un cariño especial por «Crocodile Dundee» y su mezcla de música instrumental y canciones que pintan muy bien el paisaje australiano y la transición a Nueva York.
La mayor parte de la música de la película es partitura original compuesta por Peter Best, que usa guitarras acústicas, percusión ligera y arreglos orquestales para subrayar tanto la vastedad del outback como los momentos más cómicos o emotivos. Además de la partitura, se incorporan canciones tradicionales y populares australianas que suenan en escenas concretas, sobre todo en bares o reuniones, lo que le da autenticidad cultural a las secuencias rurales.
Entre los temas que reconoce cualquiera que haya visto la película está la presencia de melodías folclóricas australianas —la más conocida y repetida en distintos medios es «Waltzing Matilda»— que actúan como hilo conductor en varias escenas. Si buscas una experiencia completa, la banda sonora original recoge esas piezas instrumentales de Peter Best junto a breves fragmentos de canciones populares usadas como ambiente; para mí eso ayuda muchísimo a transportarme otra vez al paisaje y a la atmósfera de la película.
Siempre me fijo en los detalles sonoros, y con «Crocodile Dundee» la labor de Peter Best me parece muy efectiva: la partitura original domina, salpicada por canciones tradicionales australianas que ponen el tono local. Hay fragmentos de melodías folclóricas —la emblemática «Waltzing Matilda» aparece vinculada al ambiente rural— y además se usan cortes musicales propios de bares y radios para hacer las escenas más reconocibles y vivas. En conjunto, la música no compite con el diálogo; lo acompaña y refuerza el contraste entre la inmensidad del outback y la energía de la ciudad, lo que al final deja una sensación cálida y con cierta melancolía positiva.
Recuerdo haber notado cómo la música marca dos mundos distintos en «Crocodile Dundee»: la calma y el latido del interior de Australia frente al bullicio de Nueva York.
En lo práctico, la película combina la partitura de Peter Best con canciones tradicionales australianas y temas que suenan diegéticamente (es decir, música que los personajes escuchan en bares, radios o reuniones). Esas piezas folk y populares aumentan la sensación de lugar y aportan calidez a las escenas del pueblo y del campamento.
También se perciben diferencias de textura: en el outback, la música tiende a respirar, con frases melódicas abiertas y ritmos que imitan pasos y caminatas; en la ciudad, entran cortes más urbanos y percusiones que acentúan el choque cultural. Para mí, esa mezcla sonora es una de las claves por las que la película funciona tan bien: no solo cuentas con la actuación y el humor, sino con una banda sonora que te ubica y te provoca nostalgia.
2026-06-29 05:11:15
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Pero estaba equivocada.
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Me encanta cómo la música puede llevarte al corazón de una película, y «Crocodile Dundee» lo hace con una mezcla de score local y rock australiano que se quedó en la memoria colectiva.
En términos de crédito formal, la banda sonora original —es decir, la música incidental y el acompañamiento creado específicamente para la película— fue compuesta por Peter Best, un compositor australiano que trabajó las escenas para que respiraran el paisaje y el humor del filme. Pero si lo que te viene a la mente al pensar en esa música es ese himno pop que suena en varias escenas, estás recordando a Men at Work: sus canciones como «Down Under» y «Who Can It Be Now?» aparecen en la película y se asociaron fuertemente con ella.
Así que, para ser claro: la partitura original la firmó Peter Best, mientras que Men at Work aportó temas populares que se integraron en el soundtrack y ayudaron a que la película tuviera ese aire australiano tan reconocible. A mí siempre me gustó esa mezcla entre score y canciones pop; le da un ritmo muy particular a la película.