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50
Lahat
Egoísta
Mujer Poderosa
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Independiente
Mafia
Alfa
Canalla (Hombre)
POV masculino
CEO/Magnate
Amigos de la Infancia
Hipócrita
Psicópata
Mujer Casada Joven
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Celebridad
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Kwento at Setting

52
Lahat
Reconquista Desesperada
Arrepentirse
Dejar en ridículo
Cuenta Regresiva
Infidelidad
Matrimonio
Venganza
18+
Seducción
Karma
Castigo al Infiel
Liarse con alguien
Drama Familiar
Drama Familiar Total
Despertar
Encuentro Amoroso
Fingimientio de Muerte
Ambiente Laboral
Desarrollo Femenino
Embarazo
Persecución por Amor
Amor Prohibido
Sistema
Reconciliación
Redención
Origen de Familia
Diferencia de Edad
Acoso
Matrimonio por Sustitución
Crimen
Crush Mutuo
Viaje en el Tiempo
Dentro de la Novela
Telepatía
Matrimonio por Contrato
Aventura
Vida Escolar/Campus
Transmisión en Vivo
Amor Forzado
Descubrimiento de una Infidelidad
Apocalipsis
Solidaridad
Amigas Divorciadas
Desafiar Destino
Maldición
Matrimonio antes del Enamoramiento
Mundo del Entretenimiento
Romance Fantástico
Ventaja Especial
amado/a por todos
Misterio/Detective
Escape de la Boda
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Tema

21
Pasional×
Lahat
Giro Inesperado
Romance Amargo
Satisfacción/Poder
Melodramático
Renacido
Pasional
De Perdedor a Ganador
Lazo Familiar
historia de la muerte
Dulce Romance
Dulce y Doloroso
Obsesivo
Inspirador
Sanador
Crush
Comedia
Bizarro/Peculiar
Múltiples Perspectivas
Complejo/Intrigante
Enfermizo/Retorcido
Apasionante
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Mga Maiikling Kuwento at Nobela Pasional

Tuklasin ang koleksyon ng mga kaakit-akit na maiikling kuwentong Pasional na sumasalamin sa matinding damdamin at pagnanasa. Perpekto para sa mga mambabasang naghahanap ng mga kuwentong kayang basahin sa loob ng isang oras, na magbibigay-inspirasyon at magpapasiklab sa kanilang imahinasyon tungkol sa Pasional.
El Trozo Que Destrozó A Mi Esposa - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—Amiga, por favor, ayúdame a dejar satisfecho a mi esposo. En serio que yo ya no puedo con él. Últimamente mi esposa no aguantaba mi ritmo en la intimidad desde que tuve ese segundo despertar físico, así que se fue llorando con su mejor amiga para desahogarse. Para intentar que nuestra relación no se arruinara, Mariana vino sola a buscarme a la casa. Traía puesto un vestido corto muy provocativo y su busto se notaba demasiado bajo la tela. —Me dijeron que ahora eres muy bravo, ¿no? Déjame ver si es cierto que lo tienes tan grande.
La Maldad De Esa Cabeza - undefined nobela & mga-kwento
Señor Calabazón
Después del accidente de auto, la tía Lore se confió demasiado porque creía que yo estaba mal de la cabeza. Jamás se cubría frente a mí y, cuando me aprovechaba de ella, solo le quedaba intentar calmarme con cariños. Poco a poco fui sobrepasando los límites, tentando el terreno para ver hasta dónde podía llegar con ella. Por fin, un día, aproveché que el tío Roberto estaba profundamente dormido y me metí en su cama para gozar de ese cuerpo que tanto me hacía babear. Ella temblaba entre mis brazos, muerta de miedo de que el tío Roberto nos descubriera. No tuvo más remedio que tragarse sus gemidos y tratarme como loquito; se fue quedando sin fuerzas, atrapada entre el placer y la culpa que sentía. Pero lo que ella no sospechaba era que yo ya estaba bien de la cabeza desde hace mucho tiempo.
Colegiala Pública - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—Padrino, me equivoqué, no volveré a ir al club nocturno... Mmm, ahí no me puedes tocar. A altas horas de la noche, en la entrada del club nocturno, una atractiva mujer con medias negras estaba tirada en la calle, tan borracha que dejaba a la vista su calzoncito blanco. Me puse eufórico y deslicé la mano por debajo de su falda. Para mi sorpresa, me confundió con su padrino y creyó que venía a darle una lección, por lo que se quedó tan asustada que no se atrevió a moverse. Aproveché la situación para separarle las piernas y me abalancé sobre ella con fuerza. —¡Padrino! ¿Por qué me castigas de esta manera? —gritó aterrada.
Lo Grande del Entrenador - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—Entrenador, por favor ya no te presiones más contra mí. Tengo los leggings empapados. En el gimnasio, la alumna tenía un cuerpo espectacular y un trasero redondo, firme y voluptuoso. Me presioné a propósito contra su profunda hendidura. Ella percibió lo extraño y apretó las nalgas con fuerza. Esa sensación me encendió la sangre al instante. Lo que más me excitaba era que ella había reaccionado a mi roce y se bajó los leggings voluntariamente.
Una Noche Con La Universitaria Del Vagón - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—Mm... me arde todo... cómo lo quiero... En el vagón de literas del tren que me llevaba de vuelta a casa para las vacaciones, la extraordinaria universitaria que dormía en la litera de abajo estaba teniendo uno de sus episodios de sonambulismo. Tenía las piernas abiertas y las caderas moviéndose sin parar, retorciéndose despacio. Hacía tiempo que quería saber qué se sentiría estar con ella. Aprovechando que en ese momento parecía perdida en un sueño erótico, me colé en su litera...
Un Semental Para Navidad - undefined nobela & mga-kwento
Hombre Sucio
—Pervertido... llevas mucho tiempo con las ganas, ¿verdad?... En Nochebuena, mi hermano trajo a casa a una novia de lo más sensual y provocadora. Con que me provocara de todas las formas posibles ya era suficiente, pero ni siquiera me dejó tranquilo cuando fui al baño. Entró con una cubeta y se agachó frente a mí: —Ayúdame a lavarme las nalgas... ¿sí? ¿Cómo iba a contenerme ante semejante escena? Entonces, extendí la mano...
Papi Alfa, por favor no pares - undefined nobela & mga-kwento
Miss Sunny
Sia Bennett pensó que conocer al despiadado Alfa de La Cumbre sería solo una formalidad. Hasta que lo olió: cedro, pólvora y puro, y auténtico, pecado. Kaelen Voss es su Compañero Destinado. Así como también es el prometido de su madre. De día, Kaelen interpreta el papel del padrastro frío y distante. Pero de noche, él invade su espacio personal; sus oscuros susurros y caricias robadas la empujan a la locura. —Sé una buena chica, Sia —le advirtió, mientras su mano se deslizó peligrosamente hacia lo alto de su muslo por debajo de la mesa donde se celebra la cena familiar—. Y no dejes que mami te oiga gritar. Atrapada entre la lealtad hacia su madre y un vínculo de compañeros que exige el amor de su compañero, Sia está librando una batalla perdida. Porque en esta casa, el Alfa siempre come primero.
Mi Vecina Madura Se Atoró En La Lavadora - undefined nobela & mga-kwento
Pervertido Asqueroso
Esa atractiva mujer estaba atorada en la lavadora. Se retorcía con incomodidad, suplicándome ayuda, y yo capté el mensaje al instante. Con una mano le jalé el cabello largo y con la otra la sujeté... Justo cuando todo estaba a punto de ponerse interesante... La celosa y bella estudiante irrumpió de repente, anunciando que ella también quería unirse al juego...
Chiquita Pero Tragona - undefined nobela & mga-kwento
Hombre Sucio
—¡Ay, qué duro!... como que ya te urgía, ¿no? Esa noche de San Valentín, mi amigo, su esposa y yo regresábamos al pueblo en auto. Lo que no esperaba era que su esposa, medio dormida, me confundiera. Su mano suave me acariciaba los muslos duros como piedra, una y otra vez. Y de vez en cuando frotaba sus meloncitos blancos contra mí: —Amor... juega con tu zorrita. ¿Cómo iba a aguantarme al escuchar eso?...
Más que una Muñeca de Silicona - undefined nobela & mga-kwento
Erosi
Entrada la noche, me encontré con la hija del dueño en la tienda de artículos eróticos, con la luz apenas encendida. Se estaba complaciendo a sí misma. Tenía los ojos vendados, las piernas abiertas sobre el sillón tántrico, cada una apoyada en un brazo del sillón, perdiéndose en el placer. Hasta que el sillón falló. Se retorció hasta ponerse colorada, incapaz de soltarse, y tuvo que pedir ayuda. —Ayúdame... Me agaché y pasé los dedos por sus muslos, sus pantorrillas y la cara interna de sus muslos. —No te muevas. Este sillón es complicado. Necesito revisarlo bien primero. —Por... por favor. La observé ir del pudor al deseo, hasta que se quebró y dejó de luchar. —Dámelo. Dame todo lo que tienes. En ese instante, desde afuera llegó el sonido del dueño al abrir la puerta. La empujé detrás de los estantes. Ahí descubrí una muñeca de silicona idéntica a ella.
Enferma con adicción al sexo - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—¡No, ahí ya no cabe más! Tirado en la cama de hospital, con las nalgas pálidas al aire, el doctor me examinaba por mi problema de adicción sexual. Pero parecía más bien estar jugando conmigo. Sus manos no paraban de acariciar mis glúteos, hasta que introdujo un dedo en mi interior. Cuanto más le suplicaba, más excitado parecía ponerse. No pudiendo soportarlo, volví la cabeza para mirar. ¡Ese no era el doctor, era mi profesor de la universidad! Al siguiente instante, sus movimientos se volvieron aún más violentos.
La mujer en el gimnasio - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—No... mi cuerpo es de mi esposo. En el gimnasio, había contratado a un entrenador personal para trabajar los glúteos. Para poder mostrarlos mejor, llevaba puesta solo una minifalda rosada muy corta, bajo la cual se alcanzaba a ver ligeramente mi ropa interior blanca. Yo ya era una persona muy sensible por naturaleza, y cuando el entrenador levantó directamente mi falda corta y empezó a tocar mis nalgas, mi cuerpo reaccionó sin que pudiera controlarlo. Al ver mi reacción, el entrenador tiró de repente de mi ropa interior, que ya estaba completamente húmeda. —¿Te pica tanto que no lo soportas? Déjame ayudarte.
El Nuevo Muñeco De La Vecina - undefined nobela & mga-kwento
Erosi
Mi mamá tiene una tienda de artículos para adultos. Ese día estaba tan cansado que me quedé a descansar ahí, pero sin querer quedé atrapado en una cama erótica. Cuando la señora Rebeca de al lado entró a la tienda, me confundió con la novedad del catálogo y me bajó los shorts...
Lecciones Nocturnas Con La Mamá Del Amigo - undefined nobela & mga-kwento
Luna Montero
—Quiero que tú y yo hagamos una demostración de la noche de bodas, para enseñarle a mi hijo cómo estar con una mujer. Es un cerebrito que no entiende nada, y ya está a punto de casarse. ¡No lo podía creer! La guapa mamá de mi amigo quería que hiciéramos juntos una demostración para enseñarle a mi amigo cómo consumar la noche de bodas…!
Mi Cremita Cuesta - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—Feli, ya no le hagas así... me estás volviendo loca... En el cuarto, Natalia tenía las piernas abiertas, con la cara encendida. El escote se le había abierto y dejaba ver una buena parte de su piel blanquita. Ya no pude soportar más y me subí encima de ella. —¿Te está volviendo loca? ¿Quieres que te ayude?
De Rojo y De Ruina - undefined nobela & mga-kwento
Señor Calabazón
Mi mejor amigo me emborrachó para que me acostara con su esposa. Pensé que era una de sus fantasías. No fue sino hasta que lo metieron preso que entendí que eso era solo el principio. Lo que nunca imaginé fue que, cuando salió de la cárcel, me convertiría en cómplice de su muerte.
Dominado Por La Esposa De Mi Profesor - undefined nobela & mga-kwento
Benito Camelier
—No pasa nada si no sabes... te enseño paso a paso. Fui de visita a casa del profesor Blanco, pero la esposa del profesor, guapa y coqueta, no podía dejar de coquetear conmigo con la mirada. Hasta se pegó a mí para enseñarme de la mano cómo cocinar. Su cuerpo suave y redondeado se pegó al mío, y casi sentí una reacción. Pero lo que no esperaba era que la señora Silvia sonriera de manera coqueta y, frente al mismísimo profesor Blanco, se atreviera a...
El Hueco Que Dejó Papá - undefined nobela & mga-kwento
Mangonel
—Me pica muchísimo. Mi papá salió, ayúdame a rascarme con la cuchara. En la mesa, la hija de mi amigo había comido demasiados ostiones; las hormonas se le alborotaron y el deseo se le desbordó. Llevaba una minifalda; sus piernas se abrieron hacia mí, dejando ver su tentador calzoncito blanco. Llevaba años sin estar con una mujer, y al ver la intimidad ligeramente hundida de la jovencita sentí que el cuerpo me traicionaba. Me desabroché el pantalón, saqué mi hombría y la agité frente a ella. —¿Qué tanto te va a ayudar una cuchara? Ráscate con esto.
Revisión Profunda - undefined nobela & mga-kwento
Búsio
—Te lo ruego, si no llamas a la policía ni le dices a mi papá, yo… yo haré lo que sea. Cuando trabajaba en la tienda, instalé una cámara oculta encima de los estantes para atrapar ladrones. Para mi sorpresa, la primera en caer fue una universitaria de aspecto inocente y figura espléndida. La llevé a la bodega para hacerle un cacheo. Durante el cacheo, la suavidad de sus pechos me encendió de golpe. Lo más insólito fue que, sin que yo supiera cuándo, su calzoncito estaba empapado.
Mi exesposo millonario me suplicó volver - undefined nobela & mga-kwento
Shelley
Durante la noche de mi boda, fui llevada de urgencia al hospital en una ambulancia después de que un condón manipulado me dejara con un dolor insoportable. La cirugía duró más de veinticuatro horas, y la noticia se propagó como pólvora. Mi esposo, Alexander, hizo saber que cualquiera que lograra fotografiarme en mi estado postoperatorio sería recompensado con diez millones de dólares. De la noche a la mañana, pasé de ser la nueva esposa de un multimillonario a convertirme en el hazmerreír de todos los círculos de élite de New Paradise. Al día siguiente, Dahlia, el amor de la infancia de Alexander, apareció en mi puerta. Fue entonces cuando descubrí la verdad: ella había cubierto el condón con un adhesivo de uso industrial como parte de lo que ella llamó un «experimento social». No mostró ni una pizca de remordimiento. Su tono era frívolo y cruel: —Solo fue un experimento. O sea, ¿cómo se suponía que iba a saber que reaccionarías así? Además, ambas sabemos que nunca fuiste lo suficientemente buena para Alexander. Así que deja de fingir. Alexander se quedó a su lado, con la mirada fría y desdeñosa: —Si no fuera por el contrato matrimonial, nadie te habría tocado. Lo sabes, ¿verdad? Lo que él no sabía era que la mujer a la que estaba llamando zorra le había salvado la vida más veces de las que podía contar.
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