Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
A ella la salvó, a mí me abandonó

A ella la salvó, a mí me abandonó

Si tú y el primer amor de tu esposo sufren un accidente al mismo tiempo, ¿a quién rescataría él? Alejandro García alzó a su primer amor en brazos y se marchó. La vida se desvaneció: el hijo se había perdido y, con él, murió por dentro Sofía Herrera. Un acuerdo le había dado a Sofía la oportunidad de casarse con el hombre al que más quería. Todos sabían que había conseguido ese matrimonio luego de romper la relación entre Alejandro y su primer amor. Todo para quedárselo. Ella creyó que el tiempo lo haría valorarla, que eventualmente llegaría el momento en que él la mirara de verdad. Hasta el día en que tuvo que enterrar con sus propias manos los restos del bebé de tres meses que nunca llegó a nacer. Fue entonces cuando finalmente abrió los ojos. —Divorciémonos. Un acuerdo sencillo, para quedar a mano. Tres meses más tarde, bajo las luces brillantes y entre el murmullo de la multitud, ella subió al escenario a recibir un reconocimiento. Él la miró con sorpresa por algunos segundos antes de voltearse hacia los presentes con calma y decir: —Así es, ella es mi esposa. —¿Esposa? Sofía dibujó una sonrisa en sus labios mientras le pasaba el acuerdo de divorcio. —Disculpe, señor García, ahora soy su exesposa. Ese hombre siempre tan sereno y frío perdió el control en ese instante. Con los ojos inyectados en sangre y la voz quebrada, gritó: —¿Exesposa? ¡Yo jamás acepté eso!
Romance
104.3K viewsOngoing
Read
Add to library
En esta vida no tengo corazón para amar

En esta vida no tengo corazón para amar

La infancia de Adrián Rivas estuvo marcada por su primer amor. Pero cuando ella murió, él me odió durante diez largos años. Al día siguiente de nuestra boda, pidió ser enviado a una misión en la frontera. Durante una década le escribí incontables cartas, intentando acercarme una y otra vez… pero su respuesta siempre era la misma: —Si de verdad te sientes culpable… entonces muérete pronto. Hasta que un día fui secuestrada. Y él, solo y sin refuerzos, irrumpió en el escondite de los criminales para salvarme, recibiendo varias balas por mí. Antes de morir, con sus últimas fuerzas, me apartó bruscamente la mano y dijo: —Lo que más me arrepiento en esta vida… es haberte tomado por esposa. Si existiera otra vida… te ruego, no vuelvas a buscarme. En el funeral, la madre de Adrián lloraba de arrepentimiento. —Hijo mío, ha sido culpa mía… yo no debí obligarte. Su padre, lleno de odio, me gritó entre lágrimas: —Mataste a Clara, y ahora también a mi hijo. ¡Eres una desgraciada! ¿Porqué no te mueres tú también? Incluso el comandante, que insistió para que nos casáramos, bajó la cabeza con remordimiento. —Fue mi error, no debí separar a dos enamorados… Le fallé al camarada Adrián. Todos lamentaban la muerte de Adrián, incluyéndome a mí. Esa misma noche, fui expulsada del ejército y quedé sin ningún rumbo. En medio de la nada, en un campo solitario, bebí veneno y morí. Pero al abrir los ojos otra vez… regresé al día antes de nuestra boda. Esta vez, decidí cumplirles el deseo a todos.
Read
Add to library
Donde el amor me dejó vacía

Donde el amor me dejó vacía

El día en que Rosa, el amor de mi esposo, enferma terminal, dio a luz a su hijo, mis suegros contrataron a diez guardaespaldas para vigilar la sala de partos y asegurarse de que yo no apareciera a hacer un escándalo. Pero la verdad es que nunca fui. Mi suegra, Melina, le tomó la mano a Rosa conmovida: —Rosa, mientras estemos nosotros aquí, ¡Fiona jamás podrá hacerte daño a ti ni a tu bebé! Mi esposo, Benito Cruz, con ternura en la mirada, la acompañaba durante el parto, secándole el sudor de la frente. —Tranquila, mi padre está con su gente en la entrada del hospital. Si Fiona se atreve a venir, la sacamos en el acto. Al ver que pasaban las horas y yo no aparecía, por fin se tranquilizó. Para él no tenía sentido pensar que yo fuera capaz de armar una escena. Solo quería cumplirle a Rosa su último deseo: ser madre antes de morir. ¿Por qué yo me empeñaría en arruinarlo? Cuando escuchó el llanto del recién nacido en brazos de la enfermera, no pudo evitar sonreír con alivio. Pensó que, si al día siguiente yo iba a disculparme con Rosa, se olvidaría de todas nuestras peleas. Incluso estaba dispuesto a dejar que yo criara al niño como si fuera mío. Lo que él no sabía era que, en ese mismo instante, yo acababa de entregar mi informe en la ONU. En una semana iba a renunciar a mi nacionalidad para unirme a Médicos Sin Fronteras. Y desde entonces jamás volvimos a vernos.
Short Story · Romance
4.7K viewsCompleted
Read
Add to library
Renascida: Desta Vez, Eu Me Escolhi.

Renascida: Desta Vez, Eu Me Escolhi.

Eu salvei a vida de Don Stefano Marino, da família Marino. No momento em que uma bala estava prestes a atingi-lo, fui eu quem se tornou o seu escudo. Por causa dessa dívida de vida, Stefano, que iria se casar com minha irmã, Anna Costa, num casamento para firmar a aliança entre as famílias, decidiu que eu tomaria o lugar dela. Mas, na nossa noite de núpcias, Stefano preferiu encher a cara em algum bar da cidade, em vez de consumar o casamento comigo. Eu fui uma tola e pensei que conseguiria derreter aquele coração gelado apenas com meu amor. Porém, não demorou nem cinco anos até Stefano levar uma criança para casa, ela se parecia muito com ele... e Anna. — Anna passou por poucas e boas enquanto esteve no exterior, criando o filho sozinha. Eu preciso recompensá-la. Então, Stefano me entregou o acordo de divórcio. — Você ocupou a posição de Donna por tempo demais. Está na hora de devolvê-la à Anna. Só então descobri que ele havia passado a nossa noite de núpcias junto dela. Peguei o exame de gravidez que pretendia usar para fazer uma surpresa, apenas para vê-lo rasgar o papel em pedaços. — Eu não preciso de outra criança. Depois que aquelas palavras frias me acertaram em cheio, fui levada à força para uma sala de cirurgia, onde eu sofri uma hemorragia intensa e, como consequência, tanto eu quanto meu bebê que nem havia nascido perdemos a vida. Quando acordei, vi Stefano prestes a levar um tiro. Mas dessa vez eu empurrei Anna na direção dele.
Short Story · Máfia
1.0K viewsCompleted
Read
Add to library
Él Eligió a Otra,  Yo Elegí a Su Hermano

Él Eligió a Otra, Yo Elegí a Su Hermano

El día que Sofía Mendoza perdió a su bebé, Diego Villarreal andaba festejando que su primer amor había vuelto al país. Tres años entregándose y acompañándolo, y para él no había sido más que tener una empleada doméstica en casa. A Sofía se le rompió el corazón y decidió de una vez por todas que se iba a divorciar. Todos sus conocidos sabían que Sofía era de esas mujeres pegajosas, de las que no te puedes quitar de encima fácilmente. —Te apuesto que en un día Sofía ya va a estar de vuelta, suplicando como siempre. Diego respondió: —¿Un día? Eso es demasiado, yo le doy máximo medio día. Desde el momento en que se divorció, Sofía se prometió no mirar atrás jamás. Se propuso a construir una nueva vida, a retomar la carrera profesional que había dejado de lado, y también a conocer personas nuevas. Fueron pasando los días y Diego ya no volvió a ver ni rastro de Sofía en la casa. De repente, él se llenó de pánico. En un evento empresarial, por fin, la vio, rodeada de un montón de gente. Sin pensarlo dos veces, se lanzó hacia ella. —¡Sofía! ¿Cuándo vas a dejar de hacer drama? Alejandro Montoya, el hermano de Diego, apareció de la nada, protegiéndola, lo empujó para quitárselo de encima y le habló con una frialdad que daba miedo. —No te atrevas a tocar a tu cuñada. Diego nunca había querido de verdad a Sofía, pero para cuando se dio cuenta de que sí la amaba, ya no había espacio para él en la vida de ella.
Romance
8.5302.8K viewsCompleted
Read
Add to library
Su Máxima Prioridad

Su Máxima Prioridad

Mi amigo de la infancia me había prometido que, al graduarnos de la universidad, se casaría conmigo. Pero el día de nuestra boda llegó tarde y, cuando por fin lo encontramos, estaba en una cama de hotel, enredado con mi hermanastra, Viviana Torres. Ante todos los presentes, fue el heredero del hombre más rico del país, Sebastián Fuentes, quien dio un paso al frente y declaró, sin reservas, que yo había sido la mujer que amó en secreto durante muchos años. Llevábamos cinco años de matrimonio. Cada palabra que alguna vez dije, Sebastián la guardó en su corazón. Yo creía, de verdad, que era la persona que él más valoraba en el mundo. Hasta que un día, mientras hacía los quehaceres de la casa, encontré por accidente un documento confidencial oculto en el fondo de su escritorio. La primera página era el currículum de Viviana Torres. Sobre él, escrito de su puño y letra, se leía: “Atención prioritaria. Por encima de todo.” Luego venía un expediente médico que nunca había visto. La fecha correspondía exactamente a la noche en que sufrí aquel accidente automovilístico. Esa vez fui llevada al hospital perteneciente al Grupo Fuentes, pero la cirugía nunca llegaba. Cuando desperté, el bebé que llevaba en mi vientre ya no estaba conmigo, perdido por la hemorragia. Lloré hasta quedarme sin voz en los brazos de Sebastián, pero jamás le conté la verdad. No quería causarle más preocupación. Pero ahora lo sé: esa misma noche Viviana también resultó herida, y la orden que Sebastián envió al hospital fue: “Movilicen a todos los especialistas. Prioridad absoluta para Viviana Torres.” Las lágrimas se filtraron entre las páginas, borrando parte de la tinta. “Si no soy tu máxima prioridad, entonces desapareceré de tu mundo.”
Short Story · Romance
2.3K viewsCompleted
Read
Add to library
Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo

Adiós Matrimonio Falso: Soy la Donna del Submundo

Una vez que quedé embarazada, fui aclamada como la mujer más preciosa del submundo. Mi esposo, el nuevo Don de la familia Jenkins, cerró toda una ala de un hospital privado para mis chequeos, mientras que mi padre, el Don de los Collins, convocó a todos los chefs con estrellas Michelin de Nueva York a la mansión, solo para que yo pudiera elegir cualquier cosa que se me antojara. El bebé que llevaba en mi vientre estaba destinado a ser el único heredero de las dos familias de la mafia más poderosas. Pero el día en que debíamos firmar los documentos que aseguraban la herencia de mi hijo, ambos desaparecieron. —Surgió un asunto familiar urgente —dijo mi esposo, Vincent, besando mi frente—. Podemos finalizar la herencia del niño cuando regresemos. No hay prisa. Poco después de que se marcharan, recibí un enlace a una transmisión en vivo anónima. La voz de mi padre se escuchaba en el video, más fría de lo que jamás la había sentido. —Estás diciendo que tu contrato de matrimonio con Evangeline nunca fue válido. ¿Eso no convierte al niño en un bastardo? Vincent, relajado en un club, sopló un anillo de humo. Acurrucada en sus brazos estaba mi media hermana, Sarah. —Evangeline siempre ha tenido todo el amor y el afecto. A su hijo no le faltará nada —respondió Vincent—. Sarah ha sido burlada por su estatus durante años. Tengo que hacer las cosas bien para ella, darle a nuestro hijo un nombre legítimo. En ese momento, mi corazón se paralizó y apenas podía respirar. Entonces mi teléfono vibró de nuevo. Era un mensaje de texto: [Bienvenida a casa a la familia Gallo, mi reina.] [Solo di la palabra, y el niño que llevas llevará el apellido Gallo y se convertirá en el heredero más poderoso del submundo estadounidense.]
Short Story · Mafia
7 viewsCompleted
Read
Add to library
Depois de um Casamento de Mentira, Tornei-me a Donna do Rei do Submundo

Depois de um Casamento de Mentira, Tornei-me a Donna do Rei do Submundo

Assim que engravidei, fui aclamada como a mulher mais preciosa do submundo. Meu marido, o novo Don da família Jenkins, fechou uma ala inteira de um hospital particular para meus exames, enquanto meu pai, o Don dos Collins, convocou todos os chefs com estrelas Michelin de Nova York para a mansão, apenas para que eu pudesse escolher o que desejasse comer. O bebê que eu carregava estava destinado a ser o único herdeiro das duas mais poderosas famílias mafiosas. Mas no dia em que iríamos assinar os papéis garantindo a herança do meu filho, os dois desapareceram. — Surgiu um assunto familiar urgente. — Disse meu marido, Vincent, beijando minha testa. — Podemos finalizar a herança da criança quando voltarmos. Não há pressa. Pouco depois que eles partiram, recebi um link para uma transmissão ao vivo anônima. A voz do meu pai veio do vídeo, mais fria do que eu jamais tinha ouvido. — Você está dizendo que seu contrato de casamento com Evangeline nunca foi válido. Isso não torna a criança uma bastarda? Vincent, relaxado em um clube, soltou um anel de fumaça. Acomodada em seus braços estava minha meia-irmã, Sarah. — Evangeline sempre teve todo o amor e carinho. Seu filho nunca vai precisar de nada. — Sarah foi ridicularizada por seu status durante anos. Preciso consertar as coisas para ela, dar ao nosso filho um nome legítimo. Naquele momento, meu coração se apertou, e eu mal conseguia respirar. Então meu celular vibrou novamente. Era uma mensagem de texto: [Bem-vinda ao lar da família Gallo, minha rainha.] [Só me confirme, e a criança que carrega terá o nome Gallo e se tornará o herdeiro mais poderoso do submundo americano.]
Short Story · Máfia
685 viewsCompleted
Read
Add to library
El Precio de la Traición

El Precio de la Traición

Estaba a punto de dar a luz cuando Liana, la ex de mi esposo, llegó a nuestra casa con la excusa de que solo se quedaría unos días. Cada vez que me veía, se llevaba la mano al pecho, como si el solo hecho de verme embarazada la hiciera sufrir. Bruno, mi esposo, estaba convencido de que yo estaba provocándola a propósito, solo por tener la barriga enorme. —Lia no se siente bien, no puede tener hijos. ¡Y tú sigues paseándote así, como si nada! ¡Se nota que necesitas una lección para que aprendas! Dicho esto, mandó que me encerraran en el viejo ático que llevaba años sin usarse, y ordenó que nadie me subiera comida. Lloré y le rogué que me dejara salir. Le expliqué que la última ecografía mostraba que los gemelos eran enormes, que el doctor había dicho que debía ir al hospital de inmediato. Pero, para él, eso fue como si le contara un chiste sin gracia. —Todavía faltan tres días. No me vengas con cuentos —me respondió sin una sola gota de compasión—. ¡Ve al ático y ponte a pensar en lo que hiciste! ¡Pagarás por estar molestando a Lia! Las contracciones eran tan brutales que, arañando la madera podrida, acabé arrancándome las uñas. Gritaba tan fuerte que me dolía la garganta, pero nadie acudió en mi auxilio. La sangre me cubría el cuerpo y empapaba todo el suelo. Uno de los bebés ya había salido, pero el otro se quedó atrapado en mi vientre, atorado en un baño de sangre. Tres días después, Bruno estaba sentado, tomando sopa y, como si nada, dijo: —Que Michelle me sirva más sopa y le pida perdón a Lia. Si lo hace, la llevaremos al hospital para que tenga a los niños. Nadie dijo nada. Porque la sangre que bajaba desde el ático ya había llegado hasta el segundo escalón.
Short Story · Romance
2.9K viewsCompleted
Read
Add to library
O Nascimento que Derrubou o Chefe

O Nascimento que Derrubou o Chefe

Com nove meses de gravidez, eu estava na reta final do meu termo, pronta para dar à luz a qualquer momento. Mas meu marido, Vito Falcone, subchefe da família, havia me trancado. Ele me mantinha em uma sala médica subterrânea e estéril, injetando-me um medicamento que suprimia o trabalho de parto. Enquanto eu gritava de dor, ele friamente me dizia para aguentar. Porque se esperava que a viúva de seu irmão, Scarlett, entrasse em trabalho de parto exatamente na mesma hora. Um juramento que ele fizera ao seu irmão falecido declarava que o primogênito herdaria o lucrativo território da família na Costa Oeste. — Essa herança pertence ao filho de Scarlett. — Disse ele. — Com Daemon morto, ela está sozinha e desamparada. Você tem meu amor, Alessia. Todo ele. Só preciso que ela dê à luz em segurança. Depois será a sua vez. — Continuou. A droga era um tormento constante. Implorei para que ele me levasse a um hospital. Ele me agarrou pelo pescoço, forçando-me a encarar seu olhar gelado. — Pare isso! Eu sei que você está bem. Está apenas tentando roubar a herança. — Disse, com voz cortante. Meu rosto estava pálido. O corpo convulsionava enquanto eu conseguia sussurrar, desesperada: — Não me importo com a herança. Eu só quero que nosso filho nasça em segurança! Ele zombou. — Se você realmente fosse tão inocente, não teria forçado Scarlett a assinar aquele acordo pré-nupcial, renunciando aos direitos de herança do filho dela. — Disse. — Não se preocupe, voltarei para você depois que ela der à luz. Afinal, você carrega minha própria carne e sangue. — Completou. Ele passou a noite inteira em vigília do lado de fora da sala de parto de Scarlett. Só depois de ver o recém-nascido em seus braços é que ele se lembrou de mim. Finalmente, enviou seu segundo em comando, Marco, para me libertar. Mas quando Marco finalmente ligou, sua voz estava trêmula: — Chefe… a senhora e o bebê… se foram. Naquele momento, Vito Falcone se despedaçou por dentro.
Short Story · Máfia
6.1K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
67891011
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status