Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Amar Foi Perder o Controle

Amar Foi Perder o Controle

Henrique Queiroz sempre fora impecável e sereno. Herdeiro de uma família tradicional e poderosa, crescera cercado de privilégios e honra. Um verdadeiro filho do destino, admirado por todos, alguém que parecia intocável, como se vivesse acima do mundo comum. Durante quatro anos de amor, todos sabiam: Carolina Brito era a marca mais profunda que ele carregava no coração. Então, um escândalo de "traição" caiu entre eles como uma lâmina. O que antes fora um amor absoluto transformou-se em um término humilhante e irreversível. Cinco anos depois, o destino os fez se reencontrarem. Ele a prensou contra a parede. Os olhos carregavam um ódio capaz de destruir tudo ao redor. — Já que você desapareceu do meu mundo, então desapareça por completo. Não volte a aparecer diante de mim. — Tudo bem. — Respondeu ela sem hesitar, fria e decidida. Henrique a odiava com uma intensidade que doía. E, mesmo assim, continuava enlouquecendo por ela. Continuava perdendo qualquer controle sempre que era por causa dela. Quando a verdade finalmente veio à tona, ele a encurralou contra a porta, os olhos vermelhos, a respiração pesada. — Então pague por isso a vida inteira. Case comigo. A sua dívida… Eu assumo.
Romance
8.816.8K viewsOngoing
Read
Add to library
Mi Amor, La Condena del Alfa

Mi Amor, La Condena del Alfa

Después de que su alma gemela muriera, el Alfa Killian Thorne pasó diez años guardándome rencor. Yo era la sanadora Omega que él nunca quiso, unida a él por deber, no por amor. Para él, yo era un remplazo. Una cicatriz en una unión que ninguno de los dos pidió. No importaba con cuánto esmero sanara sus heridas, ni con cuánta devoción permaneciera a su lado, lo único que me decía era: —Si en serio quieres complacerme, entonces vete. Pero cuando la muerte vino por nosotros, no fui yo quien cayó. Fue él. Mientras se desangraba en mis brazos, Killian me miró por última vez y susurró: —Ojalá nunca te hubiera conocido… En el funeral, su madre lloraba. —Debió quedarse con Selena. Nunca debí permitir que se fuera contigo. Su padre me quería matar con la mirada. —Te salvó la vida tres veces. ¿Por qué se tuvo que morir él y no tú? Todos lamentaban que se hubiera emparejado conmigo. Incluso yo lo lamentaba. Me expulsaron de la manada sin nada. Sin título. Sin la compensación de una Luna. Sin un hogar al que pudiera llamar mío. Y entonces… quizá la Diosa Luna se apiadó de mí. Me dio una última oportunidad para reescribir el destino. Esta vez, no suplicaré por su amor. Esta vez, no lo ataré al dolor. Esta vez, romperé el vínculo antes de que empiece. Ya podía escuchar los engranajes del destino girando, y esta vez, yo daría el primer paso.
Short Story · Hombres Lobo
3.0K viewsCompleted
Read
Add to library
Esa Mirada Fue Suficiente

Esa Mirada Fue Suficiente

En la reunión familiar, mi esposo, el Don de la mafia, le dirigió apenas una mirada a su secretaria. Eso bastó para que me diera la vuelta y me fui, cancelé la celebración de nuestro aniversario de bodas y decidí que ya había terminado con él, por lo que me apresuré a firmar los papeles de divorcio que había preparado hacía mucho tiempo. Cuando Matteo Santoro vio el acuerdo, me llamó de inmediato, con la voz tensa, por la furia apenas contenida. —¿Qué intentas hacer esta vez? ¿De verdad es solo por haber mirado a Elena? —Sí —respondí—. Porque la miraste.
Short Story · Mafia
1.1K viewsCompleted
Read
Add to library
Colegiala Pública

Colegiala Pública

—Padrino, me equivoqué, no volveré a ir al club nocturno... Mmm, ahí no me puedes tocar. A altas horas de la noche, en la entrada del club nocturno, una atractiva mujer con medias negras estaba tirada en la calle, tan borracha que dejaba a la vista su calzoncito blanco. Me puse eufórico y deslicé la mano por debajo de su falda. Para mi sorpresa, me confundió con su padrino y creyó que venía a darle una lección, por lo que se quedó tan asustada que no se atrevió a moverse. Aproveché la situación para separarle las piernas y me abalancé sobre ella con fuerza. —¡Padrino! ¿Por qué me castigas de esta manera? —gritó aterrada.
Short Story · Pasional
1.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Quando o Marido Quer a Sua Morte!

Quando o Marido Quer a Sua Morte!

Quando descobri a gravidez, Umberto Azevedo contratou um médico renomado a peso de ouro para me receitar medicamentos para a gestação. Ele ficou na igreja, sem comer ou beber, ajoelhado por longas horas orando por um parto seguro para mim. — Querida, você está sofrendo muito. Assim que o bebê nascer, vou compensá-la por tudo. No mesmo dia, atendi o telefone dele por acaso. — Diretor Azevedo, conforme suas ordens, o remédio da senhora foi adulterado com medicamentos abortivos. A criança nascerá morta. — O filho da Sra. Santos é muito saudável e certamente nascerá bem para se tornar o herdeiro do Grupo Azevedo. — A senhora não perceberá nada, e isso não estragará a relação entre o senhor e ela, pode ficar tranquilo. Baixei os olhos para a minha barriga proeminente, nunca imaginei que o amor dele fosse tão falso. Então, sem mais apegos, eu, Lílian Werneck, assinei o acordo de divórcio e decidi partir.
Short Story · Romance
2.4K viewsCompleted
Read
Add to library
Luzes Sobre o Papel do Divórcio

Luzes Sobre o Papel do Divórcio

Na nossa noite de núpcias, deixei uma regra clara para o meu marido, o CEO: — Não me importo se você se apaixonar por outra, mas se ela aparecer na minha frente, você nunca mais me verá. Por isso, mesmo quando ele se encantou por uma professora, ele a manteve escondida. Deu a ela tudo o que queria, exceto a permissão para cruzar o meu caminho. Mas aquele "canário", confiante no amor dele e exibindo sua barriga de grávida, decidiu me desafiar: — O Fábio disse que nunca te amou. Ele só se casou com você por causa da família Castilho. Se tiver juízo, tire esse bebê e peça o divórcio logo. Senão, quando o Fábio te chutar, você não vai levar nem um centavo! Eu sorri, peguei o telefone e liguei para o meu pai: — Pode cancelar o investimento na família Moretti. Eu vou me divorciar.
Short Story · Romance
8.8K viewsCompleted
Read
Add to library
Meu Íncubo Indomável

Meu Íncubo Indomável

[Comprei meu Íncubo há um mês, qual seria o motivo para ele repelir meu toque?] Franzi a testa enquanto digitava a pergunta para o suporte ao cliente. O atendimento foi impecável. [Os Íncubos da nossa loja geralmente anseiam por ficar grudados em suas mestras, essa situação sugere um defeito. Posso solicitar a troca para você, e o novo chegará em uma semana.] Observei Thiago, que correspondia exatamente ao meu ideal estético. Decidi observá-lo por mais um tempo antes de recorrer à assistência técnica. Ele era perfeito demais aos meus olhos para ser descartado tão facilmente. Porém, durante um jantar em família, percebi que meu Íncubo reagia à presença da minha meia-irmã, sentada à nossa frente. Só então me recordei, vagamente, que fora ela quem abrira a encomenda no dia da entrega. À noite, contatei o suporte novamente. [O novo modelo chega em uma semana, correto? Por favor, envie-me outro.]
Short Story · Fantasia
1.6K viewsCompleted
Read
Add to library
Pedaleando A Máxima Succión

Pedaleando A Máxima Succión

—Pao, ayúdame aquí abajo, chupa con un poco más de fuerza... Con tal de ayudarme a que todo volviera a funcionar, la guapa chica que tenía enfrente se puso de rodillas y empezó a succionarme con muchísimas ganas. Ella es mi entrenadora de ciclismo. Por un descuido, terminó dándome un golpe accidental en la entrepierna. En ese momento, estaba toda angustiada intentando que mi hombría despertara de nuevo. Pero en realidad yo ya había recuperado la sensibilidad desde hace rato; solo me estaba dejando llevar por el placer de su boquita. Y lo que menos me imaginé fue que, por lo visto, ella también se estaba empezando a calentar.
Short Story · Pasional
2.1K viewsCompleted
Read
Add to library
Esta vez, Lavaré mi Nombre

Esta vez, Lavaré mi Nombre

Durante el turno de noche, me negué a la petición de mi hermana adoptiva de ayudarle a ponerle la intravenosa a su paciente. Vi con mis propios ojos cómo un niño de siete años moría por una reacción alérgica causada por el medicamento equivocado. En mi vida pasada, justo después de haber terminado de aplicar la infusión, los familiares furiosos irrumpieron en la estación de enfermeras y me golpearon hasta dejarme el rostro desfigurado. Pero yo había administrado simple glucosa, imposible que provocara una tragedia así. Con la conciencia nublada, escuché que alguien llamaba a la policía. Creí que por fin llegaba un salvavidas. Nunca imaginé que el oficial, mi propio hermano, me tumbaría contra el suelo. El médico forense, mi amigo de la infancia, sacó el informe de la autopsia y me señaló como culpable. No tuve cómo defenderme; al final, los padres del niño, enloquecidos por el dolor, me golpearon hasta matarme. Incluso en el momento de mi muerte, no pude entender por qué mi hermano, que siempre me había cuidado, y aquel amigo de la infancia al que yo quería tanto, se volvieron contra mí. Cuando volví a abrir los ojos, estaba otra vez en esa misma noche.
Read
Add to library
Mil Divorcios Y Un Escape

Mil Divorcios Y Un Escape

Divorciados y vueltos a casar. Ya ni sé cuántas veces Aaron y yo hemos pasado por lo mismo. Antes me trataba como si yo fuera lo más valioso para él, pero no había pasado ni un año de la boda cuando me pidió el divorcio por primera vez. La razón era sencilla: Vivian iba a regresar. —Vivian es una figura pública —me dijo—. No quiero que nadie piense que se está metiendo con un hombre casado. Esa actriz de cuarta no era nadie si no fuera por el sacrificio de su padre. Le dieron un balazo que iba para Aaron. Una vida por otra. Y por eso, Aaron sentía que le debía todo. Cada vez que Vivian volvía al país, Aaron se divorciaba de mí. Y cada vez que se iba, nos volvíamos a casar. La primera vez que terminamos, ahogué mis penas en whisky y volví a su casa a tropezones, medio borracha. Las luces de la casa se veían cálidas. Estaba con ella. Y yo me quedé afuera, temblando de frío, resistiendo la noche entera. La segunda vez, le seguí el rastro a todos lados; restaurantes, subastas, galas de beneficencia, solo para “encontrármelo por accidente” una y otra vez. Con el tiempo, aprendí. En cuanto mencionaba el divorcio, yo hacía mi maleta en silencio y me iba de su mansión sin hacer ruido. Mi amor y la humillación me mantuvieron atrapada en ese ciclo interminable de rupturas y reconciliaciones. Pero esta vez, cuando Aaron me esperó en el registro civil para volver a casarnos, no fui.
Short Story · Mafia
13.0K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
2223242526
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status