분야별
업데이트 중
모두연재 중참여
정렬 기준
모두인기순추천평점업데이트됨
Meu Amor, Teu Desdém.

Meu Amor, Teu Desdém.

— Malu, eu te amarei para sempre! — Eduardo rugiu em desespero com a voz carregada de desejo. No instante em que estavam prestes a alcançar o clímax, o celular dele começou a vibrar insistentemente. Em um momento como aquele, é claro que ele não deu importância. Mas logo a tela se acendeu e, no momento, que ele reconheceu o nome escrito na notificação, seus movimentos pararam de repente. Maria Luíza ouviu-o atender: — Alô? — Edu, você sabia que a Jordana... — No silêncio da noite, a voz do outro lado soou nítida. — Fale mais baixo, o momento não é conveniente. — Eduardo interrompeu em árabe, num tom contido. — O resultado dos exames saiu. — Do outro lado, a pessoa também passou a falar árabe, mas a voz continuava alta. — Jordana está com câncer terminal, e só tem um mês de vida! Ela quer ser sua esposa. Você pode realizar o último desejo dela antes que ela morra? — O quê? — O rosto de Eduardo mudou drasticamente. — Espera por mim! — Malu, surgiu uma urgência. — Ele se voltou para Maria após desligar o telefone. — Eu preciso sair um instante. Fique em casa descansando, eu volto logo. Sem esperar pela resposta dela, Eduardo levantou-se, lavou-se rapidamente, trocou de roupa e saiu sem olhar para trás. Logo em seguida, o celular de Maria vibrou. A tela iluminada mostrava a mensagem de Jordana Torres: [Maria, você perdeu. Eu já te disse antes que o Eduardo é meu.] E logo acima, tinha uma mensagem enviada por ela três dias antes: [Se eu tivesse câncer, você acha que Eduardo te deixaria para vir atrás de mim? Eu aposto que sim.] O olhar de Maria ergueu-se lentamente desviando a tela do celular até a porta do quarto, ainda aberta. Eduardo não sabia, mas ela já dominava o idioma árabe há tempos, e tinha entendido cada palavra daquela conversa. Depois de muito tempo em silêncio, um sorriso amargo se desenhou em seu rosto. — É... eu perdi...
보기
보관함에 추가
El Regalo Mortal para Mi Familia

El Regalo Mortal para Mi Familia

Morí el día de mi cumpleaños, pero ni mis papás ni mi esposo se dieron cuenta. Todos estaban de lleno en los preparativos de la fiesta de cumpleaños de mi hermana gemela, Alicia Gonzáles. Mientras todos la rodeaban para escoger su vestido de gala, a mí me habían amarrado de pies y manos y me habían arrojado al sótano. Con las últimas fuerzas que me quedaban y con los dedos ya torcidos, logré marcar el 9395, la señal que Sergio Sandarti y yo habíamos acordado para pedir ayuda en caso de peligro. Nunca imaginé que llegaría el día de tener que usarla de verdad. Pero Sergio no me creyó. Respondió con frialdad: “¿De verdad haces tanto drama nada más porque no te llevamos a comprar un vestido nuevo? El del año pasado todavía te queda bien. Nos vemos más tarde en la fiesta, deja de hacer escándalo”. Él no sabía que mi vestido ya lo había destrozado Alicia. Tampoco sabía que, en cuanto colgué la llamada, yo ya estaba muerta. Así que no asistí a la fiesta de cumpleaños. Pero cuando todos vieron el regalo que yo había preparado con anticipación para Alicia, se volvieron locos.
보기
보관함에 추가
Reteniendo un nacimiento

Reteniendo un nacimiento

Tenía nueve meses de embarazo y estaba lista para dar a luz, pero mi esposo, Sean Conner, me encerró en el cuarto de almacenamiento del sótano y me dijo que retuviera el parto. Comentó que era porque la esposa de su difunto hermano, Quinn Faber, también estaba a punto de dar a luz ese día. Hacía años, Sean y su hermano habían acordado que el primer hijo nacido en la familia Conner sería criado como heredero y recibiría la herencia familiar. —El bebé de Quinn debe nacer primero —dijo Sean como si fuera algo trivial—. Ella perdió a su esposo y no tiene nada. Tú ya tienes mi amor, por lo tanto, es justo que la herencia sea destinada a su hijo. El dolor de las contracciones me dobló por la mitad y lloré, suplicándole que me llevara al hospital. Él me secó las lágrimas y con una tranquilidad inquietante, me dijo: —Deja de fingir. Luego, espetó: —Siempre supe que no me amabas. Todo lo que te importa es el dinero y el estatus. Forzaste el parto para robarle el lugar a mi sobrino... ¿Cómo puedes ser tan cruel? Con la cara pálida y temblando, logré susurrar: —No puedo controlar cuándo nace un bebé, esto es una coincidencia. Te juro que no me importa la herencia. ¡Yo te amo! Él soltó una carcajada llena de frialdad y me dijo: —Si me amaras, no habrías presionado a Quinn para que firmara ese contrato renunciando a la herencia de su hijo. Bueno, una vez que ella dé a luz, volveré a buscarte. Después de todo, el bebé que llevas en tu vientre lleva mi sangre. Sean se quedó fuera de la sala de parto donde estaba Quinn y solo después de que el recién nacido llegó al mundo, él se acordó de mí. En ese momento le ordenó a su secretario que me llevara al hospital, pero la voz de este tembló mientras decía: —La señora... y el bebé... Ambos han muerto... En ese momento, él perdió la razón.
보기
보관함에 추가
Je veux la récupérer (Ses compagnons triplés alpha)

Je veux la récupérer (Ses compagnons triplés alpha)

Après un rejet déchirant, Willow pensait ne jamais revoir les triplés. Mais le destin en a décidé autrement. Lorsqu'ils reviennent en rampant, suppliant pour une seconde chance, Willow doit décider si elle est prête à risquer son cœur une fois de plus. Va-t-elle pardonner et oublier, ou les cicatrices de leur trahison passée seront-elles trop profondes pour guérir ? Les triplés pourront-ils prouver que leur amour est sincère, ou Willow s'éloignera-t-elle pour toujours ?
Loup-garou
1.9K 조회수연재 중
보기
보관함에 추가
En robe blanche, il a choisi l’autre

En robe blanche, il a choisi l’autre

Lors du banquet de noces, Clément Duchamp est arrivé en retard, vêtu du costume du témoin, tenant son premier amour par le bras, tandis qu'il avait jeté avec désinvolture le costume du marié sur le canapé. « Clément, ce n'est pas notre mariage aujourd'hui… » « Jade Bernard ! » Clément m'a interrompue sèchement, les yeux pleins de menace. « Tu sais ce que tu peux dire ou non. Sois digne, ne me pousse pas à te détester. » J'ai esquissé un rire amer. L'ex de Clément avait perdu la mémoire, tout le monde jouait avec elle à un jeu de souvenirs retrouvés, alors personne ne devait la heurter. Pour m'apaiser, Clément m'a prise dans ses bras et m'a murmuré à l'oreille : « Jade, tu peux me comprendre, n'est-ce pas ? » J'ai hoché la tête pour lui montrer que je comprenais, puis je me suis tournée pour prendre la main du vrai témoin et entrer avec lui dans le sanctuaire du mariage. Plus tard, alors que je faisais des achats enceinte au centre commercial, il m'a arrêtée, les yeux pleins de larmes : « Jade, on jouait un rôle, non ? Comment as-tu pu tomber enceinte ? »
보기
보관함에 추가
Tras la humillación en la piscina

Tras la humillación en la piscina

Lo que debía ser un viaje tranquilo con mi suegra se convirtió en una pesadilla. Tras llegar al hotel, fuimos juntas a la piscina del lugar a relajarnos. Sin embargo, una mujer elegantemente vestida se nos acercó, tapándose la nariz y con total desprecio nos dijo: —Este es un hotel de lujo, ¿cómo es posible que haya gente como ustedes aquí? No serán esas personas que se cuelan para usar la piscina, ¿verdad? ¡Es un asco compartir la piscina con ustedes! Me da miedo que nos contagien alguna enfermedad. Mi suegra y yo nos sentimos muy incómodas por sus palabras, pero aún así le respondí, indiferente: —La piscina del hotel es pública , todos los huéspedes pueden usarla. Si no te parece bien, construye una en tu casa. La mujer, furiosa, levantó las cejas y, gritando, dijo: —¿Te atreves a responderme? ¿Sabes quién es mi esposo? Este hotel es de él, y la suite más cara siempre ha sido mía. ¡Les ordeno que se larguen inmediatamente! Huelen a pobreza y han contaminado el agua. ¡Qué asco! Mi suegra y yo nos miramos y, al instante, pudimos ver el mismo desprecio en nuestros ojos. Este hotel es propiedad de Nicolás, ¿en qué momento se convirtió él en el esposo de esa mujer?
보기
보관함에 추가
Dominado Por La Esposa De Mi Profesor

Dominado Por La Esposa De Mi Profesor

—No pasa nada si no sabes... te enseño paso a paso. Fui de visita a casa del profesor Blanco, pero la esposa del profesor, guapa y coqueta, no podía dejar de coquetear conmigo con la mirada. Hasta se pegó a mí para enseñarme de la mano cómo cocinar. Su cuerpo suave y redondeado se pegó al mío, y casi sentí una reacción. Pero lo que no esperaba era que la señora Silvia sonriera de manera coqueta y, frente al mismísimo profesor Blanco, se atreviera a...
보기
보관함에 추가
Un Amour de Vampire

Un Amour de Vampire

Eileen Sheehan, Ailene Frances, E.F. SheehanAventureMystèreIndépendant(e)Amour interditVampire
L'amour d'un vampire en a valu la peine... Accepter une invitation à une enquête paranormale le soir d'Halloween était censé aider Genice à réfuter les superstitions et les mythes. Au lieu de cela, cela a amené des rencontres avec des fantômes, la mort d'un ami cher et le réveil d'un côté d'elle dont elle ignorait l'existence. Remplie d'excitation, de péril et de romance torride, c'est une histoire que vous voudrez lire plus d'une fois !
Romance
7.6K 조회수참여
보기
보관함에 추가
Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

A los siete años, papá llevó a casa a una mujer hermosa y fue ella quien me regaló una caja de mangos. Ese mismo día, mamá me vio comerlos con tanto gusto. Firmó los papeles del divorcio sin decir nada y, poco después, se lanzó del edificio. Desde entonces, el mango se convirtió en la pesadilla que me acompañaría toda la vida. Por eso, el día de mi boda le dije a mi esposo, Héctor Preciado, que si algún día quería divorciarse, solo tenía que regalarme un mango. Él me abrazó sin responder y, desde ese momento, el mango también se volvió su tabú. Cinco años después de casarnos, en Nochebuena, su amiga de la infancia dejó un mango sobre su escritorio. Ese día, Héctor anunció que cortaba toda relación con Violeta Sánchez y la despidió de la empresa. Y ahí sí creí, sin dudarlo, que él era el hombre indicado para mí. Hasta que, seis meses después, regresé del extranjero tras cerrar un trato de cien millones de dólares. En la cena de celebración, Héctor me pasó una bebida. Y, cuando ya me había tomado la mitad del vaso, Violeta, la mujer a la que había despedido de la empresa, apareció detrás de mí con una sonrisa provocadora y preguntó en tono despreocupado: —¿Está bueno el jugo de mango? Me giré para mirar a Héctor con incredulidad. Él apenas contenía la risa. —No te enojes —dijo—. Violeta insistió en que te hiciera esta broma. —No te di un mango, solo jugo de mango. Luego añadió, como si nada: —Pero, creo que Violeta tiene razón: que no comas mango es una manía tuya. —Mira lo feliz que estabas tomándolo hace un momento. Mi expresión se endureció. Levanté la mano, le arrojé el resto del jugo en el rostro y me di media vuelta para irme. Porque hay cosas con las que no se bromea. El mango no lo es. Y mi decisión de divorciarme, tampoco.
보기
보관함에 추가
Renaître parmi les hommes-bêtes : j'ai choisi trois mâles mutilés

Renaître parmi les hommes-bêtes : j'ai choisi trois mâles mutilés

Ma petite sœur et moi avons eu la chance de renaître dans un monde d'Hommes-Bêtes. Leur Dieu nous a laissé choisir notre identité. La première option : devenir une Femme-Bête, dotée d'une force puissante et d'une silhouette robuste et vigoureuse. La deuxième option : devenir une Sainte, bénéficiant de la capacité de procréer entre de différentes races et d'une silhouette élancée et séduisante. Dans notre vie précédente, pour survivre, ma petite sœur avait choisi de devenir Femme-Bête, tandis que j'étais devenue une Sainte, faible et délicate. Et le résultat ? Elle était rejetée par les hommes, jugée pas assez douce et féminine. Moi, en revanche, grâce à mon corps menu et gracieux, j'avais conquis les trois Hommes-Bêtes les plus puissants et les plus beaux de la tribu, devenant leur préférée. Plus tard, ils étaient devenus les rois de la forêt primitive, et moi, leur déesse, rayonnante de gloire. Rongée par une jalousie dévorante, ma sœur m'avait poussée dans un marais empoisonné. De toutes mes forces, j'avais planté un dard toxique dans son corps, l'entraînant avec moi dans la mort. Quand j'ai rouvert les yeux, nous étions de retour au moment crucial où le Dieu nous demandait de choisir. Cette fois-ci, elle s'est précipitée pour s'emparer du rôle de Sainte. « Rosalie, cette fois, c'est moi qui serai la déesse ! Par pitié, je te laisse ces trois hommes infâmes et impotents. » J'ai réprimé à grand-peine la joie qui explosait en moi. Être enfermée pour servir de ventre reproducteur, quel intérêt ? Il fallait savoir que, dans ce monde primitif, c'était la force qui faisait la loi !
보기
보관함에 추가
이전
1
...
2425262728
...
50
앱에서 읽으려면 QR 코드를 스캔하세요.
DMCA.com Protection Status