Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
El Regalo Mortal para Mi Familia

El Regalo Mortal para Mi Familia

Morí el día de mi cumpleaños, pero ni mis papás ni mi esposo se dieron cuenta. Todos estaban de lleno en los preparativos de la fiesta de cumpleaños de mi hermana gemela, Alicia Gonzáles. Mientras todos la rodeaban para escoger su vestido de gala, a mí me habían amarrado de pies y manos y me habían arrojado al sótano. Con las últimas fuerzas que me quedaban y con los dedos ya torcidos, logré marcar el 9395, la señal que Sergio Sandarti y yo habíamos acordado para pedir ayuda en caso de peligro. Nunca imaginé que llegaría el día de tener que usarla de verdad. Pero Sergio no me creyó. Respondió con frialdad: “¿De verdad haces tanto drama nada más porque no te llevamos a comprar un vestido nuevo? El del año pasado todavía te queda bien. Nos vemos más tarde en la fiesta, deja de hacer escándalo”. Él no sabía que mi vestido ya lo había destrozado Alicia. Tampoco sabía que, en cuanto colgué la llamada, yo ya estaba muerta. Así que no asistí a la fiesta de cumpleaños. Pero cuando todos vieron el regalo que yo había preparado con anticipación para Alicia, se volvieron locos.
Short Story · Romance
11.0K viewsCompleted
Read
Add to library
Un Beso Apasionado

Un Beso Apasionado

Mi nombre es Addison Calder. Durante mi primer celo como mujer lobo adulta, Morgan Flint, de la nada, me dijo que quería terminar. No pude dejar de llorar; y no fue por tener el corazón roto, sino porque el tormento de mi ciclo de apareamiento me estaba consumiendo. Me aferré a su manga y me acerqué a él, intentando calmar la tensión con un beso. Impaciente, Morgan me empujó hacia su hermano mayor, Tucker Flint. —A Addie se le pasaron las copas y está fuera de sí. ¿Me ayudas a calmarla? Mientras Tucker se acercaba, Morgan se inclinó y le dijo en voz baja: —Cuídamela bien. No dejes que se le acerque nadie. Solo voy a terminar con ella por un rato. En cuanto me aburra de divertirme por ahí, regreso con ella. Tucker asintió y me subió con cuidado al auto. —¿Te duele? Abrumada por el dolor, me aferré a su corbata mientras las lágrimas me corrían por la cara. —Por favor… ayúdame. Las pupilas de Tucker se contrajeron y su voz sonó profunda. —¿Y exactamente cómo quieres que te ayude? En un instante, me incliné y pegué mis labios a los suyos. —Bésame… o deja que te bese. Nuestro beso apasionado disipó gran parte de la tensión que me carcomía. Al ver que las orejas de Tucker estaban rojas, volví a tomarlo de la corbata. —¿Me llevas a casa?
Short Story · Hombres Lobo
3.3K viewsCompleted
Read
Add to library
Divorciados en secreto: El despiadado Don suplica demasiado tarde

Divorciados en secreto: El despiadado Don suplica demasiado tarde

Cinco años después de mi matrimonio con el Don, Ives Moretti, me dejó a mi suerte para morir durante un tiroteo, todo para poner a salvo a su amante, Isabella. Desperté tres días después en la habitación de un hospital privado. Sin disculpas. Ives se mostró frío. —Eres mi esposa. Conocías los riesgos. Deja de ser tan dramática —luego, añadió—: Isabella es diferente. Es frágil. Ella me necesitaba. A aquello le siguieron tres meses de la ley del hielo. Como siempre, él esperaba que yo fuera la que cediera, la que regresara gateando suplicando perdón. Tres meses después, le entregué el trato con los irlandeses a Isabella en bandeja de plata. El gran negocio que yo misma había pasado medio año construyendo. Ives pensó que era una ofrenda de paz. Sonrió, algo raro y genuino en él estos días. —Sabía que entrarías en razón. Como recompensa, iremos a Las Vegas. Sé que siempre has querido ir. Al día siguiente, Isabella se quejó de estar aburrida y él rompió su promesa. Se la llevó a ella a Las Vegas en su lugar. Me dijo que era un "asunto familiar urgente". Esta vez, no lloré. No hice una escena. Ives estaba complacido de que yo fuera tan comprensiva. No tenía idea de que yo ya estaba cortando todos los lazos con la familia Moretti. Que él ya había firmado los papeles del divorcio sin saberlo. Yo era libre.
Short Story · Mafia
614 viewsCompleted
Read
Add to library
Chasing Ephemerality

Chasing Ephemerality

Maria Inna Esperanza is an architecture student studying in their country home, the Philippines, despite her parents' best effort to urge her into studying abroad. Naiisip rin niya ang kagandahan abroad pero mas gusto niyang makapagtapos sa lupang sinilangan, mag disenyo ng istraktura kung saan mas makapagbibigay serbisyo sa kababayan niya at higit sa lahat may pakiramdam siyang di niya maintindihan, na parang may humihila sakaniya na manatili dito. Things changed weeks before her 20th birthday, she began having weird detailed dreams that made her anxiety grew more and it did not help when her cousin Kyle made a bet she thinks is stupid but ended up doing it in exchange for Kyle to stop pestering her. Dito niya unang nakita si Kyran, nagkakilala at naging magkaibigan. Sa pag pasok ni Kyran sa buhay niya aminado siyang umiba ang ikot ng mundo niya. However, the weird detailed dreams did not stop and it seems that it's a story that bounds to continue, she began lucid dreaming. May panahon na pakiramdam niya may napupuntahan siya pero wala naman. Habang gumaganda ang samahan nila ni Kyran ay ganun din ang pagbabago ng mga gawi niya. Nagsimula siyang mahulog kay Kyran. Kasabay ng nararamdaman niya para kay Kyran ay ang pagtindi ng di niya maipaliwanag na deja Vu lalo pa ng malaman niyang nagpaplanong maghiwalay ang kaniyang mga magulang. Before she finally decided to admit her feelings for Kyran and after she has collected a good amount of courage to face him if he rejects, she uncovers the truth about the story she has been dreaming of all along. A story that ends tragically. She knew she wants to fix the ending, she did her best to gather information and find the man from 1780.
Romance
101.6K viewsOngoing
Read
Add to library
Rechazó el marcaje, yo subí de Alfa

Rechazó el marcaje, yo subí de Alfa

La primera decisión que tomé tras renacer fue rechazar el rito de marca con mi compañero Alfa, Ethan. En mi vida anterior, cuando Ethan intentó aplazar nuestra ceremonia de unión por trigésima segunda vez, lo amenacé invocando las leyes sagradas de la Diosa de la Luna. Al final, Ethan cedió. Para apaciguar mi furia, juró que nada volvería a interrumpirnos. Sin embargo, esa misma noche murió Ivy, su amante Omega. Desde aquel instante, Ethan me odió con cada fibra de su ser. Cuando le confesé que estaba esperando cachorros, me ahogó en las aguas gélidas del Mar del Norte. —Tú y la abominación que llevas dentro merecen morir por lo que le pasó a ella. Me escupió las palabras mientras me hundía la cabeza bajo el agua. Morí sumida en la desesperación. Pero al abrir los ojos, me encontraba de nuevo frente al altar. Ethan lucía impaciente. —A Ivy le duele el pecho... Tenemos que posponer la ceremonia de unión otra vez. Esperaba que le suplicara. En lugar de eso, me desabroché el collar ceremonial y se lo arrojé a la cara. —Ve con ella. Yo me largo. Ethan hizo una mueca de desprecio. —Deja el drama. Sin mi aroma, vas a regresar arrastrándote de rodillas en una semana. No sabía que, una hora más tarde, yo estaría tocando a la puerta de su enemigo mortal: Damon, el Tirano del Norte. Cuando publiqué una foto luciendo el anillo del Alfa Winterborn en mi dedo, con la leyenda “Un Alfa Mejor”, Ethan enloqueció...
Short Story · Hombres Lobo
2.3K viewsCompleted
Read
Add to library
Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi suegra tuvo un accidente de tránsito y fue llevada al hospital. Llamé más de veinte veces a mi esposo, Samuel López, que era abogado, pero solo conseguí que me respondiera en la última. —¿Qué cuento te estás inventando ahora? Sandra está en problemas y tengo que ayudarla. Deja de hacer berrinches. Apenada por sus palabras, le informé de la situación de su mamá y le pedí que me transfiriera diez mil dólares para pagar los gastos médicos. No obstante, engañado por su primer amor, Sandra López, simplemente se redujo a botarme palabras impacientes: —El accidente de tráfico que sufrió tu mamá no tiene nada que ver conmigo. No trates de usar mi dinero para ayudar a tu familia y déjame en paz. Estoy muy ocupado ahora. Dicho esto, colgó la llamada sin esperar a mi respuesta. Entre tanto, habían anunciado el fallecimiento de su madre, tras un intento fallido de reanimación. Tres días después, volví a verlo en la audiencia: estaba defendiendo con entusiasmo a su primer amor, quien se encontraba en el banquillo por conducir ebria. Gracias a sus excelentes habilidades como abogado, Sandra fue declarada inocente, basándose en la falta de pruebas. Muy decepcionada, le propuse el divorcio al terminar la audiencia. Pero él se puso nervioso: —Mi mamá es tan buena contigo. Si te divorcias, ¡se va a poner muy triste! Le sonreí con indiferencia y luego le aventé contra la cara las facturas de los gastos médicos y el certificado de defunción. Qué estúpido era este tipo. Aún no sabía que su madre había fallecido.
Short Story · Romance
1.2K viewsCompleted
Read
Add to library
Promesa rota, corazón renacido

Promesa rota, corazón renacido

Como la única hija de Carlos Navarro, el rey de las apuestas, mi vida desde siempre estuvo marcada por la sombra del caos y el peligro. Desde que era pequeña, mi papá me rodeó de nueve guardaespaldas leales para protegerme, listos para sacrificarse por mí. Ya de adulta, él me hizo una petición: que eligiera a uno de ellos como mi prometido. Pero tomé una decisión muy clara: alejé de mi lado a Alberto Oliveira, el único hombre que realmente había ocupado mi corazón por tanto tiempo. Lo hice por esto: en mi otra vida, justo el día de la ceremonia de compromiso, unos enemigos me secuestraron. Mientras me estaban clavando agujas envenenadas en las manos, temblando del dolor más terrible, llamé a Alberto, suplicándole que viniera. Pero su respuesta fue helada, sin una pizca de empatía. —Andrea Navarro, ya deja de hacer tus teatros. ¿Tu ubicación no miente, no? ¡Sigues cómodamente instalada en la suite del hotel! Qué asco, usar un truco tan bajo solo para intentar atraparme... Al escuchar aquellas risas de mujer al otro lado de la línea, sentí un golpe mortal. Cerré los ojos, totalmente consumida por la derrota. Cuando la jaula metálica se hundió en el mar y el agua gélida me invadió, llenándome la nariz y la boca, sentí cómo la vida se me escurrió del cuerpo, gota a gota. Volví a despertar... Esta vez, era el día en que mi padre me pidió que eligiera a mi prometido. Y esta vez, no dudé ni un segundo en borrar el nombre de Alberto de la lista. Sin embargo, durante mi compromiso con Leonardo Pinto, ¿por qué era él quien estaba suplicándome entre lágrimas que me casara con él?
Short Story · Romance
1.4K viewsCompleted
Read
Add to library
A Un Suspiro De La Muerte

A Un Suspiro De La Muerte

Después de que la amiga de la infancia de mi prometido descubriera que nací con una enfermedad cardíaca, vertió en secreto una bebida energética de alta dosis en mi champán. En cuanto lo bebí, mi corazón se aceleró y un dolor punzante se extendió por mi pecho. Presa del pánico, abrí mi única medicación de emergencia, pero el agua que usaba para tomarla había sido reemplazada por agua con limón fuerte. En cuanto lo bebí, palidecí. Perdí todas las fuerzas y me desplomé en el suelo. —El agua con limón está llena de vitamina C. Ayuda con la resaca y te mantiene saludable. Charlotte Whitmore se rio tanto que casi se dobló. Con los brazos cruzados, miró a mi prometido, Ethan Cross, el jefe de los Rolling Stones, un grupo de la mafia. —¡Ethan, la actuación de tu prometida es increíble! Llevo años siendo doctora y nunca he visto a nadie reaccionar así a un poco de champán y agua con limón. Me mordí el labio hasta que noté el sabor a sangre. El dolor me picaba en los ojos y me aferré a la pierna de Ethan. —Cariño, por favor, ¡llama a una ambulancia! Ya no aguanto más... Por un instante, su expresión vaciló, pero los invitados lo interrumpieron rápidamente. —¡Vamos, deja de fingir! Nadie se muere por un poco de champán y agua con limón. —Sí, solo estás celosa de que a Charlotte la ascendieran y no quisiste brindar por ella. El rostro de Ethan se volvió frío de nuevo. Me soltó la mano de un tirón y se apartó. —Charlotte es doctora. Estarás bien con ella aquí. Dejé de suplicar y le escribí a mi padre pidiéndole ayuda.
Short Story · Mafia
8.7K viewsCompleted
Read
Add to library
CASADA CON EL REY DE LA MAFIA QUE MATÓ A MI PADRE

CASADA CON EL REY DE LA MAFIA QUE MATÓ A MI PADRE

Valeria Romano tenía diecinueve años cuando asesinaron a su padre. Durante cinco años entrenó, se sacrificó y derramó sangre... construyendo toda su vida en torno a un nombre: Lorenzo De Luca. El rey de la mafia que ella creía que había dado la orden. Cuando por fin tiene la oportunidad de enfrentarse a él, no huye. La sienta y le muestra una fotografía. El responsable de la muerte de su padre nunca fue Lorenzo. Fue su tío Marco. El hombre que le dio el nombre equivocado la mañana después del asesinato y la vio perseguir al objetivo equivocado durante cinco años mientras reconstruía su imperio sobre la tumba de su padre. Lorenzo le propone un matrimonio por contrato... una alianza estratégica que los pone a ambos a tiro de piedra de Marco antes de que este entierre la verdad para siempre. Valeria acepta. No porque confíe en él. Porque Marco Romano se acaba de convertir en su verdadero objetivo. Lo que sigue es una carrera contrarreloj. Espías dentro de la mansión. Un testigo comprado. Un hombre muerto que resulta estar muy vivo. Dos personas que se unieron como enemigos, construyendo lentamente algo para lo que ninguno tiene nombre. Y una cumbre donde Valeria debe presentarse ante las cinco familias gobernantes con cinco años de verdad... y finalmente hacer que valga la pena. Marco va a una celda. La guerra termina. Pero la guerra deja huellas. La verdadera pregunta que impulsa esta historia nunca es si Valeria puede destruir al hombre que mató a su padre. Es si puede sobrevivir a la persona en la que se convirtió en el proceso... y si el hombre con el que se casó para ganar una guerra es el mismo hombre por el que vale la pena quedarse cuando termine.
Romance
58 viewsOngoing
Read
Add to library
Reteniendo un nacimiento

Reteniendo un nacimiento

Tenía nueve meses de embarazo y estaba lista para dar a luz, pero mi esposo, Sean Conner, me encerró en el cuarto de almacenamiento del sótano y me dijo que retuviera el parto. Comentó que era porque la esposa de su difunto hermano, Quinn Faber, también estaba a punto de dar a luz ese día. Hacía años, Sean y su hermano habían acordado que el primer hijo nacido en la familia Conner sería criado como heredero y recibiría la herencia familiar. —El bebé de Quinn debe nacer primero —dijo Sean como si fuera algo trivial—. Ella perdió a su esposo y no tiene nada. Tú ya tienes mi amor, por lo tanto, es justo que la herencia sea destinada a su hijo. El dolor de las contracciones me dobló por la mitad y lloré, suplicándole que me llevara al hospital. Él me secó las lágrimas y con una tranquilidad inquietante, me dijo: —Deja de fingir. Luego, espetó: —Siempre supe que no me amabas. Todo lo que te importa es el dinero y el estatus. Forzaste el parto para robarle el lugar a mi sobrino... ¿Cómo puedes ser tan cruel? Con la cara pálida y temblando, logré susurrar: —No puedo controlar cuándo nace un bebé, esto es una coincidencia. Te juro que no me importa la herencia. ¡Yo te amo! Él soltó una carcajada llena de frialdad y me dijo: —Si me amaras, no habrías presionado a Quinn para que firmara ese contrato renunciando a la herencia de su hijo. Bueno, una vez que ella dé a luz, volveré a buscarte. Después de todo, el bebé que llevas en tu vientre lleva mi sangre. Sean se quedó fuera de la sala de parto donde estaba Quinn y solo después de que el recién nacido llegó al mundo, él se acordó de mí. En ese momento le ordenó a su secretario que me llevara al hospital, pero la voz de este tembló mientras decía: —La señora... y el bebé... Ambos han muerto... En ese momento, él perdió la razón.
Short Story · Romance
7.9K viewsCompleted
Read
Add to library
PREV
1
...
8910111213
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status