Un amor mexicano
—preguntó ella al ver que no la dejaba de mirar.
—Quiero más de ti—Carolina hizo un gesto de sorpresa, habían cogido contra aquel muro de concreto, habían hecho el amor contra el azulejo del baño, luego en el lavamanos del mismo lugar, cuando ella empezó a arreglarse, la tomó sobre el sillón de terciopelo que adornaba en medio del armario de ambos, incluso, había roto el tirante de su blusa que tenía contemplado usar para esta cena, al terminar, en el auto, la tocó discretamente hasta encenderla, ella se había sentado encima de él y en total silencio, con la adrenalina a tope de que los pillaran, cogieron, -a ambos les hizo recordar esa vez que cogieron en la silla del comedor en Cabos San L