El Alfa Que Persiguió La Sombra De Su Luna
Mi pareja, el Alfa líder de la manada, promete serme fiel para toda la vida. Sin embargo, en nuestra noche de aniversario, percibo el olor de otra en él. Más tarde, en una reunión, me toma de la mano y me mira con ternura. Me asegura que soy la única a la que amará en esta vida.
Pero unos instantes después, lo descubro fuera del privado con su amante, que está colgada de su cuello. Le presume a sus amigos lo emocionante de su aventura.
Solo empieza a entender cuando los sabios de la familia lo azotan hasta dejarlo al borde de la muerte con látigos de plata. Cuando grita mi nombre en medio de su delirio por la fiebre, algo cambia. Por fin está aprendiendo lo que significa perder a alguien.
Su abuelo me llama para suplicarme.
—Se está muriendo. Por favor, ven a verlo una última vez.
Mantengo la calma al responder.
—Fue su decisión.
No entiende que hay traiciones que nunca se pueden perdonar. No hay vuelta atrás desde el momento en que ocurren.