El reclamo del rey alfa ciego, ¡Tengo a su cachorro!
Yerimil Perezel beta me rechazó, así que reclamé a su rey.madre soltera en apuros, jefe estoy embarazadaemparejada con el hermano rey alfa de mi prometidorechazada por mi alfa, reclamada por mi corona
Ambos en busca de su placer, un ritmo sincronizado como una danza ancestral.
El rey vampiro mordisqueó su cuello, sus colmillos extendiéndose ligeramente. Rozando la piel sin perforar, un contacto que la volvía loca, Valentina suplicó por su mordida, su voz un lamento erótico.
—Por favor, Kaiser… muérdeme… necesito sentirte —suplicó ella, sus ojos cerrados en éxtasis.