Obsesión Secreta de Papá
Lindo, ¿verdad?
La culpa se retorció con más fuerza. Jeffery era seguro, fácil, el tipo de chico que te llevaría a almorzar y te abriría las puertas. Mark era fuego, destrucción, el tipo que te inclinaría sobre una mesa de juntas y te follaría hasta dejarte sin sentido, con una polla tan grande que te dejaría adolorida por días, susurrando "Mía" mientras se venía dentro de ti. —Dile que me siento halagada pero... no estoy interesada. No puedo con lo normal en este momento.