Vuelve a mí, mi luna
También, observo como va todo con ella con ayuda de las cámaras de los bunkers y por eso, sonrío complacido porque la mujer que no se perturbaba por lo que hacía ha desaparecido completamente, dejándome a una mujer más pasional y temperamental.
— ¿Cómo domaré a este animal? Es una omega que solo es sumisa con mis feromonas, pero, no puedo abusar de estas. Así que, ¿Cómo puedo lograr que seas una esposa obediente? — pregunto mirando a la mujer que lanza todo lo que le rodea.
Lo único que me causa satisfacción es que aunque nuestra relación sea un desastre, estamos casados, seremos padre y nos hemos marcado. Básicamente, hay tres nudos imposibles de desaparecer.