Recuerdo la escena en que la cámara se pega al rostro del protagonista y todo se vuelve borroso; esa toma me convenció de que hay más bajo la superficie de «misterio pelicula». En mi cabeza, la teoría del narrador poco fiable es fuerte: muchas decisiones visuales y cortes contradictorios son coherentes con alguien que recuerda selectivamente o miente, y eso explica pistas que aparecen y desaparecen. Si aceptas esto, la película se vuelve un rompecabezas sobre memoria y culpa, donde las contradicciones no son fallos sino indicios de una conciencia dañada.
Otra posibilidad que me ronda es la conspiración a nivel institucional: documentos quemados, personajes que cambian versiones y personajes en posiciones de poder que obvian preguntas clave. Eso transformaría el misterio en un thriller social, donde lo que falta es precisamente la voluntad de decir la verdad.
Por último, no puedo ignorar la lectura sobrenatural o fantástica; ciertos detalles visuales (sombras que se alargan, relojes fuera de tiempo) funcionan como señales. Cada teoría reconfigura los motivos de los personajes. Personalmente, me atrae combinar la lectura psicológica con la conspirativa: la verdad podría estar en la intersección, y eso me deja con ganas de volver a verla para buscar pequeñas pistas que confirmen mi intuición.