CASADA CON EL ENEMIGO
Eleva la pelvis para que lo ayude a quitarse el pantalón cuando voy bajándoselos
Quedo en un momento frente a su bóxer, allí deposito un beso antes de seguir, me da la vuelta nuevamente, dejándome nuevamente en la cama, muerdo mis labios para no gritar cuando, comienza mi centro con su lengua
Con su pulgar no deja de estimular mi botón de placer, no puedo pronunciar palabras coherentes en este momento, solo gimo de placer queriendo más, hasta que exploto de placer en su boca.