Filter By
Updating status
AllOngoingCompleted
Sort By
AllPopularRecommendationRatesUpdated
Você Quer Meu Anel? Fique de Joelhos

Você Quer Meu Anel? Fique de Joelhos

Eu sou Isa Borgia, filha do Don mais poderoso de Corvina. Meu pai teme que eu me case com o homem errado por impulso, então ele arranja meu noivado com Luca, o herdeiro ascendente da família Marino. É um casamento arranjado, mas isso não significa que eu perdi toda a minha voz. No mínimo, eu posso escolher um anel de que eu realmente goste. Então, eu vou ao leilão da máfia. Quando o anel de diamante aparece como a joia final da noite, eu levanto minha placa. Pouco antes de o martelo bater, uma voz arrogante soa atrás de mim. — Uma caipira como você acha que pode competir comigo? Faça um favor a si mesma e vá embora. O salão de leilões fica silencioso por alguns segundos. O único som vem dos cliques das câmeras ao redor da sala. Eu me viro e vejo uma mulher em um vestido couture dourado. Sua boca se curva em um sorriso casual, como se fosse dona do lugar. Antes que eu possa dizer uma palavra, o leiloeiro se apressa em encerrar o lance. — Vendido! Parabéns à senhora Sofia Lopez por vencer o último lote, a Estrela Eterna! Minhas sobrancelhas se franzem, e uma onda quente de raiva sobe pelo meu peito. — Você encerrou o lance cedo demais! Vocês seguem alguma regra aqui? Sofia se vira e me dá um olhar de cima a baixo, seu olhar afiado como uma lâmina. — Regras? — Ela solta uma risada fria. — Qual é. Eu sou a irmã de consideração favorita do Luca Marino. Aqui, eu faço as regras! Eu não consigo evitar rir. Que coincidência. Então, ela é a irmã de consideração do meu noivo. Eu pego meu celular e ligo para ele. — Luca, a sua irmã de consideração acabou de arrancar o anel de noivado que eu escolhi. Como você pretende resolver isso?
Short Story · Máfia
4.8K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
Perdí A Mi Loba Por Un Alfa

Perdí A Mi Loba Por Un Alfa

Cuando mi compañero Alfa, Logan, notó que no había enviado ni una sola solicitud de gastos en tres días, se puso en contacto conmigo por iniciativa propia por primera vez en la vida. —Cariño, ya aprobé la siguiente fase de la sanación de tu loba. ¿Ves? Siempre y cuando te comportes, tendrás todo lo que quieras. Su tono seguía siendo muy afectuoso, como si en verdad fuera un buen Alfa muy preocupado por su compañera. Pero él no sabía que, mientras ese “Cariño” aparecía en la pantalla de mi celular, yo ya había terminado de redactar el acuerdo de ruptura del vínculo de pareja. Antes de irme, lo único que podía llevarme conmigo era la vieja camiseta que llevaba puesta cuando él me marcó. Nadie creería jamás que la amada Luna de la Manada Blackmoon, en los tres años transcurridos desde nuestra ceremonia de unión, ni siquiera pudo reunir cinco vestidos decentes que fueran suyos. Cada gasto del hogar que realizaba debía ser aprobado mediante el sello de la Luna, el símbolo mismo de mi poder. —Sienna, llevar las cuentas es demasiado cansado. Te agotará. Deja que Chloe se encargue del trabajo tedioso con el sello. Todo lo que tienes que hacer es ser hermosa, solo sé mi Luna perfecta. Y así, el sello de la Luna, que debería haber sido mío, se convirtió en algo por lo que tenía que rogarle a Chloe, la asistente del Alfa que supuestamente estaba encargándose del trabajo tedioso por mí. Hace tres días, mi loba estaba al borde del colapso. Lloré y le supliqué por los doscientos mil dólares necesarios para una intervención de emergencia. Pero Chloe retuvo el sello a propósito y retrasó la aprobación diciendo que no se había seguido el proceso adecuado. Mi loba, que ya estaba por desvanecerse, se sumió en un silencio en las profundidades de mi alma. Y de la misma manera, la relación con este Alfa también murió.
Short Story · Hombres Lobo
914 Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

Un Mango Fue el Final de Nuestro Matrimonio

A los siete años, papá llevó a casa a una mujer hermosa y fue ella quien me regaló una caja de mangos. Ese mismo día, mamá me vio comerlos con tanto gusto. Firmó los papeles del divorcio sin decir nada y, poco después, se lanzó del edificio. Desde entonces, el mango se convirtió en la pesadilla que me acompañaría toda la vida. Por eso, el día de mi boda le dije a mi esposo, Héctor Preciado, que si algún día quería divorciarse, solo tenía que regalarme un mango. Él me abrazó sin responder y, desde ese momento, el mango también se volvió su tabú. Cinco años después de casarnos, en Nochebuena, su amiga de la infancia dejó un mango sobre su escritorio. Ese día, Héctor anunció que cortaba toda relación con Violeta Sánchez y la despidió de la empresa. Y ahí sí creí, sin dudarlo, que él era el hombre indicado para mí. Hasta que, seis meses después, regresé del extranjero tras cerrar un trato de cien millones de dólares. En la cena de celebración, Héctor me pasó una bebida. Y, cuando ya me había tomado la mitad del vaso, Violeta, la mujer a la que había despedido de la empresa, apareció detrás de mí con una sonrisa provocadora y preguntó en tono despreocupado: —¿Está bueno el jugo de mango? Me giré para mirar a Héctor con incredulidad. Él apenas contenía la risa. —No te enojes —dijo—. Violeta insistió en que te hiciera esta broma. —No te di un mango, solo jugo de mango. Luego añadió, como si nada: —Pero, creo que Violeta tiene razón: que no comas mango es una manía tuya. —Mira lo feliz que estabas tomándolo hace un momento. Mi expresión se endureció. Levanté la mano, le arrojé el resto del jugo en el rostro y me di media vuelta para irme. Porque hay cosas con las que no se bromea. El mango no lo es. Y mi decisión de divorciarme, tampoco.
Short Story · Romance
1.6K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
El Precio de la Traición

El Precio de la Traición

Estaba a punto de dar a luz cuando Liana, la ex de mi esposo, llegó a nuestra casa con la excusa de que solo se quedaría unos días. Cada vez que me veía, se llevaba la mano al pecho, como si el solo hecho de verme embarazada la hiciera sufrir. Bruno, mi esposo, estaba convencido de que yo estaba provocándola a propósito, solo por tener la barriga enorme. —Lia no se siente bien, no puede tener hijos. ¡Y tú sigues paseándote así, como si nada! ¡Se nota que necesitas una lección para que aprendas! Dicho esto, mandó que me encerraran en el viejo ático que llevaba años sin usarse, y ordenó que nadie me subiera comida. Lloré y le rogué que me dejara salir. Le expliqué que la última ecografía mostraba que los gemelos eran enormes, que el doctor había dicho que debía ir al hospital de inmediato. Pero, para él, eso fue como si le contara un chiste sin gracia. —Todavía faltan tres días. No me vengas con cuentos —me respondió sin una sola gota de compasión—. ¡Ve al ático y ponte a pensar en lo que hiciste! ¡Pagarás por estar molestando a Lia! Las contracciones eran tan brutales que, arañando la madera podrida, acabé arrancándome las uñas. Gritaba tan fuerte que me dolía la garganta, pero nadie acudió en mi auxilio. La sangre me cubría el cuerpo y empapaba todo el suelo. Uno de los bebés ya había salido, pero el otro se quedó atrapado en mi vientre, atorado en un baño de sangre. Tres días después, Bruno estaba sentado, tomando sopa y, como si nada, dijo: —Que Michelle me sirva más sopa y le pida perdón a Lia. Si lo hace, la llevaremos al hospital para que tenga a los niños. Nadie dijo nada. Porque la sangre que bajaba desde el ático ya había llegado hasta el segundo escalón.
Short Story · Romance
3.0K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
La bien-aimée du milliardaire

La bien-aimée du milliardaire

La veille de mon mariage, j’ai découvert mon fiancé au lit avec ma cousine — et cette nuit-là, j’ai couché avec son patron ! Tout a commencé comme une journée ordinaire. Il était dix heures du soir, et je me rendais discrètement dans notre maison pour récupérer mon voile de mariée. Mais en passant devant la porte entrouverte de la chambre, des gémissements m’ont glacée. Poussée par une curiosité malsaine, j’ai ouvert la porte. L’horreur ! Ma cousine Courtney, nue, chevauchait Perry, mon fiancé. « Chéri, tu vas épouser Irène demain et tu couches encore avec moi, tu ne te sens pas coupable ? » « Coupable ? Pourquoi ? On le fait tous les jours. Elle ne saura rien. » Courtney se redresse, pointe la porte et me désigne, un sourire ironique sur les lèvres : « Chéri, ta fiancée est là. » Le choc. Perry, déstabilisé, panique, tandis que Courtney, souriante, se lève et me confie, sans gêne : « Trois ans qu’on est ensemble. » La trahison se dévoile sous mes yeux. L’inimaginable se confirme. Furieuse, je tente de gifler ma cousine, mais Perry, dans un élan de protection pour sa maîtresse, me repousse violemment au sol. La haine m'envahit. Je hurle : « Perry… je te hais ! » Brisée, je m’enfuis, mon cœur éclaté. Ce soir-là, tout s’effondre. Au bar, l’alcool m’étouffe alors que je me noie dans ma souffrance. Un regard froid me capte alors. Nathan, le patron de Perry. Il est là, solitaire, au comptoir. L’alcool me rend audacieuse. Je m’approche de lui, le cœur lourd, et murmure : « Passe la nuit avec moi. » Lui, choqué mais intrigué, me répond : « Quoi ? » Je le provoque : « Ou bien… tu ne peux pas ? » Un défi. Il ne supporte pas qu’on le traite de faible. En un instant, son regard se glace et il me dit : « J’espère que tu ne regretteras pas. »
Romance
9.948.9K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
La Faiblesse du Mafieux

La Faiblesse du Mafieux

Mikhail Kozlov ne laisse jamais place à l'erreur. Froid, calculateur et dangereux, il tient son monde d'une main de fer. Mais lorsqu'il rencontre Kelly Scott, la fille d'un homme d'affaires qui lui doit une lourde dette, il commet l'impensable : elle devient une obsession Kelly, de son côté, sent que Mikhail cache quelque chose. Elle décide de l'éviter, mais plus elle s'éloigne, plus il se rapproche et plus elle doute de ses propres certitudes. Et si derrière ce masque se cachait une faille insoupçonnée ? Une faille qui pourrait les faire tomber tous les deux.
Mafia
220 Кол-во прочтенийВ процессе
Read
Добавить в мою библиотеку
Claridade de Inverno

Claridade de Inverno

A velha amiga de infância de Valentim Leal, Dalila Travassos, voltou a ocupar o banco do carona. Dessa vez, não fiz escândalo. Fui direto pro banco de trás, sentando ao lado do melhor amigo dele, Guilherme Novaes. Com o carro sacolejando na estrada, meu joelho roçou na coxa firme e tensa do Guilherme. Não tirei. Ele também não se mexeu. Na parada do posto, Dalila arrastou o Valentim pro banheiro. Assim que as portas se fecharam, Guilherme segurou minha nuca e me beijou. Perdida naquele beijo quente e confuso, pensei: Desconfiar dos homens. Entender os homens. Virar um deles. Essa é a grande verdade.
Short Story · Romance
3.3K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi suegra tuvo un accidente de tránsito y fue llevada al hospital. Llamé más de veinte veces a mi esposo, Samuel López, que era abogado, pero solo conseguí que me respondiera en la última. —¿Qué cuento te estás inventando ahora? Sandra está en problemas y tengo que ayudarla. Deja de hacer berrinches. Apenada por sus palabras, le informé de la situación de su mamá y le pedí que me transfiriera diez mil dólares para pagar los gastos médicos. No obstante, engañado por su primer amor, Sandra López, simplemente se redujo a botarme palabras impacientes: —El accidente de tráfico que sufrió tu mamá no tiene nada que ver conmigo. No trates de usar mi dinero para ayudar a tu familia y déjame en paz. Estoy muy ocupado ahora. Dicho esto, colgó la llamada sin esperar a mi respuesta. Entre tanto, habían anunciado el fallecimiento de su madre, tras un intento fallido de reanimación. Tres días después, volví a verlo en la audiencia: estaba defendiendo con entusiasmo a su primer amor, quien se encontraba en el banquillo por conducir ebria. Gracias a sus excelentes habilidades como abogado, Sandra fue declarada inocente, basándose en la falta de pruebas. Muy decepcionada, le propuse el divorcio al terminar la audiencia. Pero él se puso nervioso: —Mi mamá es tan buena contigo. Si te divorcias, ¡se va a poner muy triste! Le sonreí con indiferencia y luego le aventé contra la cara las facturas de los gastos médicos y el certificado de defunción. Qué estúpido era este tipo. Aún no sabía que su madre había fallecido.
Short Story · Romance
1.1K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
Desde o Começo, Nunca Foi Amor

Desde o Começo, Nunca Foi Amor

Meu corpo amadureceu mais rápido que o das outras meninas da minha idade. Quando fiz dezoito anos, meu irmão superprotetor teve medo de que eu fosse enganada ou que alguém se aproveitasse de mim, então pediu para que o melhor amigo dele tomasse conta de mim. Mas, desde a primeira vez em que nos conhecemos, aquele homem não conseguia tirar os olhos do meu corpo. Quando terminei a faculdade, ele começou a ultrapassar os limites, repetidas vezes. Durante o dia, ele era meu chefe. À noite, eu era sua "assistente pessoal". Por quatro anos, mantivemos nosso caso em segredo. Ele me moldou exatamente do jeito que ele gostava. E a pior parte? Eu deixei. Foi assim até o dia em que sua ex-noiva voltou do exterior. Ele saiu da minha cama no meio da noite e correu direto ao aeroporto para buscá-la. Humilhada, mas ainda incapaz de desistir, eu corri atrás dele, apenas para vê-lo acariciar com delicadeza o cabelo de outra mulher bem na minha frente. Ele se virou e disse: — Jennifer Huckabee, quatro anos atrás, você se aproveitou de que eu estava bêbado e se arrastou até a minha cama. O jeito que você está agindo agora... é definitivamente patético. Ele olhava para ela com carinho e gentileza, enquanto eu, só recebia um olhar gelado e debochado. Naquele instante, eu entendi: desde o começo, aquilo nunca foi amor. Então, abaixei minha cabeça e enviei uma mensagem para meu irmão, aceitando a proposta de casamento da família Sinclair. Depois disso, me virei para aquele homem e disse com um sorriso no rosto: — Tudo bem, então. Adeus.
Short Story · Romance
1.1K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
L'OMBRE D'UN MIRACLE

L'OMBRE D'UN MIRACLE

Un soir d’hiver, deux âmes brisées se croisent sur le toit d’un immeuble. Gabriel, 37 ans, vient d’apprendre qu’il est stérile. Son dernier espoir vient de s'effondrer. Ses rêves de paternité, les sacrifices… tout était vain. Il est monté là-haut pour fuir le vacarme du monde, pour faire face à l’abîme. Élise, 19 ans, est montée sur ce même toit après avoir reçu un appel qui a fait basculer sa réalité : elle est enceinte. Mais elle est vierge. Aucun homme , oui , aucun contact , rien. Et pourtant, le test est formel. Son médecin parle d’un "miracle", mais pour elle, c’est une impossibilité crue, presque une trahison de son propre corps. Elle n’en peut plus. Elle veut comprendre ou disparaître. Dans cette nuit suspendue, ils se parlent. Ils ne se connaissent pas, et pourtant, un lien se tisse, fragile, intense. Une forme de tendresse entre deux solitudes. Ils ne partagent que des fragments de leur vérité, sans savoir que leurs destins sont déjà liés bien plus profondément qu’ils ne l’imaginent. Car ce que ni l’un ni l’autre ne sait encore, c’est que quelques semaines plus tôt, une erreur a été commise dans une clinique de fertilité. Le sperme de Gabriel, conservé malgré son diagnostic, a été utilisé par mégarde lors d’une insémination. Et l’enfant qu’attend Élise est le sien. Un drame inattendu, un secret inscrit dans la chair d’un futur innocent. Et quand la vérité éclatera, rien ne sera plus jamais comme avant.
Romance
105.7K Кол-во прочтенийПолный текст
Read
Добавить в мою библиотеку
Предыдущий
1
...
4142434445
...
50
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status