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El arrepentimiento del Don tras mi partida

El arrepentimiento del Don tras mi partida

En mi quinto año de matrimonio con el Don de una poderosa familia mafiosa, descubrí que el amuleto de protección que me regaló me provocaba dolores de cabeza cada vez que lo llevaba conmigo. Como cirujana, esto me alarmó. Tomé los pequeños sobres que encontré dentro del amuleto y los llevé al laboratorio de toxicología del Hospital Kosley. El médico los inspeccionó y me dijo que contenían un tipo de veneno de acción lenta que no solo daña el cuerpo de la víctima, sino que también la vuelve infértil después de un tiempo. Lloré y exclamé: —¡Pero eso es imposible! ¡Mi esposo fue quien me dio esto! Se llama Vincenzo Cursley. ¡También es el dueño de este hospital! El médico me miró confundido. —Señorita, por favor, deje de decir tonterías. Conozco al señor Cursley y a su esposa. Son muy cercanos e íntimos entre ellos. Además, la señora Cursley dio a luz a un bebé hace poco. Ambos están ahora en la sala VIP, cuidando de su bebé. Entonces, el médico me mostró una foto en su teléfono. Vincenzo vestía su traje negro habitual con el emblema de la familia Cursley bordado en él. Sostenía a un bebé en brazos, y en cuanto a la mujer que estaba a su lado... La conocía. Se llama Claudia Henderson. Y Vincenzo siempre se ha referido a ella como su hermana adoptiva.
Historia corta · Mafia
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Me Casé con el "Bicho Raro"

Me Casé con el "Bicho Raro"

Mis padres hicieron que Dana y yo lo resolviéramos con piedra, papel o tijera. La perdedora debía casarse con el heredero de los Baillieu, el llamado "bicho raro". Gané yo. Luego le di la vuelta a la situación. —Genial. Yo me quedo con Blake. Dana puede tener el imperio. ¿La vida anterior? Estaba locamente enamorada de Michael, el niño mimado adoptado por papá. Elegí la empresa, me quedé en la empresa y le endosé a Dana con Blake Baillieu. Fue un gran error. En seis meses, Dana ya murió, destrozada por aquel matrimonio. Justo antes de morir, me envió un mensaje, culpándome a mí. Decía que yo había perdido el juego y había roto el trato, endilgándole a Blake. ¿Y Michael? Se volvió completamente loco. Resulta que él y Dana habían estado saliendo a escondidas durante años. Me arrastró a la parte trasera de la finca de los Baillieu y obligó a una docena de hombres con discapacidad intelectual a violarme. —¡Si no fuera por tu crueldad, Dana seguiría viva! ¡Pagarás por todo lo que ella sufrió! Yo estaba embarazada de más de ocho meses, casi a punto de dar a luz. Le supliqué que parara. Le rogué por la vida de mi bebé. A él no le importó. Siguió ordenándoles que tomaran turnos. Incluso cuando rompió fuente, él solo observaba. Mi bebé y yo morimos aquella noche. ¿Ahora? Volví. Y esta vez, reescribí la historia. Primer paso: casarme con Blake.
Historia corta · Romance
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Juramento de Sangre, Hecho Trizas

Juramento de Sangre, Hecho Trizas

Mi matrimonio con Lorenzo Cossiga siempre se quedaba a un paso de consumarse. Cinco años de compromiso, treinta y dos bodas celebradas… y en cada ocasión, un accidente inesperado interrumpía el final. Hasta la trigésima tercera. La ceremonia iba a la mitad cuando la fachada de la iglesia se desplomó de golpe. Terminé en terapia intensiva, con el cráneo fracturado, una conmoción cerebral severa y más de diez notificaciones de estado crítico. Dos meses luché entre la vida y la muerte antes de regresar de ese abismo. El día de mi alta, escuché a Lorenzo conversar con su hombre de confianza: —Señor, si de verdad está enamorado de esa estudiante pobre, basta con romper el compromiso con la señorita Valentina. La fuerza de la familia Cossiga es suficiente para silenciar cualquier murmullo. ¿Por qué seguir provocando accidentes una y otra vez? —Ella casi muere —replicó el hombre, con evidente desaprobación. Lorenzo guardó silencio mucho tiempo antes de responder: —No tengo otra salida… Hace diez años, Señor Morea y su esposa dieron la vida por salvarme. Esa deuda solo puedo pagarla con este matrimonio. —Pero yo amo a Sofía. Fuera de ella, no quiero casarme con nadie. Miré las cicatrices que cruzaban mi cuerpo, y lloré en silencio. Toda la agonía que había soportado no era obra del destino, sino la fría estrategia del hombre al que amaba. Si él no era capaz de elegir, entonces yo misma pondría fin a todo.
Historia corta · Mafia
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Mil Divorcios Y Un Escape

Mil Divorcios Y Un Escape

Divorciados y vueltos a casar. Ya ni sé cuántas veces Aaron y yo hemos pasado por lo mismo. Antes me trataba como si yo fuera lo más valioso para él, pero no había pasado ni un año de la boda cuando me pidió el divorcio por primera vez. La razón era sencilla: Vivian iba a regresar. —Vivian es una figura pública —me dijo—. No quiero que nadie piense que se está metiendo con un hombre casado. Esa actriz de cuarta no era nadie si no fuera por el sacrificio de su padre. Le dieron un balazo que iba para Aaron. Una vida por otra. Y por eso, Aaron sentía que le debía todo. Cada vez que Vivian volvía al país, Aaron se divorciaba de mí. Y cada vez que se iba, nos volvíamos a casar. La primera vez que terminamos, ahogué mis penas en whisky y volví a su casa a tropezones, medio borracha. Las luces de la casa se veían cálidas. Estaba con ella. Y yo me quedé afuera, temblando de frío, resistiendo la noche entera. La segunda vez, le seguí el rastro a todos lados; restaurantes, subastas, galas de beneficencia, solo para “encontrármelo por accidente” una y otra vez. Con el tiempo, aprendí. En cuanto mencionaba el divorcio, yo hacía mi maleta en silencio y me iba de su mansión sin hacer ruido. Mi amor y la humillación me mantuvieron atrapada en ese ciclo interminable de rupturas y reconciliaciones. Pero esta vez, cuando Aaron me esperó en el registro civil para volver a casarnos, no fui.
Historia corta · Mafia
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Tras la traición, florece una vida de gloria

Tras la traición, florece una vida de gloria

Durante los cuatro años que pasó al lado de Rafael Chávez, Mónica Lucero creyó que la amaban de verdad. No fue sino hasta que apareció su exesposa, cargando a una niña de dos años, que ella comprendió lo irónica y asquerosa que era su relación. Se hundió en una borrachera para ponerle punto final a esa farsa, pero, sin planearlo, terminó en la cama con aquel hombre poderoso. Tras una noche de pasión desenfrenada, una sombra empezó a seguirle los pasos. Desde entonces, cuando Mónica armaba un escándalo, alguien le cubría la espalda. Cuando golpeaba, alguien le pasaba el cuchillo. Cuando decidió divorciarse, él ya estaba esperando con toda su familia lista para ocupar su lugar. Rafael no se inmutó. Apostó a que ella no tenía a nadie más. A que lo amaba hasta los huesos. A que regresaría, dócil, pidiéndole perdón. Pero jamás imaginó verla en el centro de una boda que sacudiría a todo el país. Ni que aquella mujer a la que antes despreciaba —la simple jardinera— fuera capaz de cultivar una especie vegetal tan rara que le devolvió la esperanza de vida a miles de enfermos. Rafael perdió el control. Los ojos enrojecidos, cayó de rodillas frente a ella. —Mónica, ya basta de juegos. Regresa a casa conmigo, ¿quieres? Ella solo sonrió. En el siguiente instante, unos brazos firmes la rodearon. El hombre que la sostenía era frío y elegante, y en sus ojos se encendía una amenaza letal. —Ella es mi esposa. Tenemos un hijo. ¿A qué maldito casa crees que se la vas a llevar?
Romance
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La Santa Elige un Alfa Diferente

La Santa Elige un Alfa Diferente

Nací siendo una omega frágil, pero mi don de profecía me convirtió en la Santa de las Manadas del Norte. El Consejo de Ancianos exigió que eligiera un compañero entre los Alfas de las grandes manadas. El Alfa que elegí estaba destinado a guiar al Norte a la victoria y ser coronado como el Rey Alfa. Entonces, elegí al Alfa Kane sin dudarlo. Me había salvado la vida una vez. El día de nuestra ceremonia de unión, me sonrojé y temblé cuando clavó sus dientes en mi cuello. Pero en el momento en que nos unimos, su verdadero amor, Scarlett, quien también era su Beta de la infancia, enloqueció de celos. Ella intentó envenenarme, y por su crimen, los Ancianos la exiliaron. Murió en el camino. ¿Y yo? Usé mis profecías para ayudar a Kane a ganar la guerra, para llevarlo al trono. Pero, tras su coronación, clavó una hoja de plata en mi corazón. Él me asesinó. —¡¿Por qué no la salvaste?! ¡¿Por qué no la salvaste?! Solo entonces lo comprendí. Él me había odiado desde siempre. Abrí los ojos de nuevo... y había regresado. Regresé al día en que tuve que elegir a mi compañero Alfa. Él estaba de pie frente a mí, arrogante como siempre. Pero no perdió la cabeza hasta que se dio cuenta de que había elegido a un Alfa maldito. Lo vi arrodillarse, implorando por mi perdón. Pero en esta vida, no habría profecías de mi parte para él. Veamos cómo sobrevive a la guerra ahora.
Historia corta · Hombres Lobo
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Donde el amor me dejó vacía

Donde el amor me dejó vacía

El día en que Rosa, el amor de mi esposo, enferma terminal, dio a luz a su hijo, mis suegros contrataron a diez guardaespaldas para vigilar la sala de partos y asegurarse de que yo no apareciera a hacer un escándalo. Pero la verdad es que nunca fui. Mi suegra, Melina, le tomó la mano a Rosa conmovida: —Rosa, mientras estemos nosotros aquí, ¡Fiona jamás podrá hacerte daño a ti ni a tu bebé! Mi esposo, Benito Cruz, con ternura en la mirada, la acompañaba durante el parto, secándole el sudor de la frente. —Tranquila, mi padre está con su gente en la entrada del hospital. Si Fiona se atreve a venir, la sacamos en el acto. Al ver que pasaban las horas y yo no aparecía, por fin se tranquilizó. Para él no tenía sentido pensar que yo fuera capaz de armar una escena. Solo quería cumplirle a Rosa su último deseo: ser madre antes de morir. ¿Por qué yo me empeñaría en arruinarlo? Cuando escuchó el llanto del recién nacido en brazos de la enfermera, no pudo evitar sonreír con alivio. Pensó que, si al día siguiente yo iba a disculparme con Rosa, se olvidaría de todas nuestras peleas. Incluso estaba dispuesto a dejar que yo criara al niño como si fuera mío. Lo que él no sabía era que, en ese mismo instante, yo acababa de entregar mi informe en la ONU. En una semana iba a renunciar a mi nacionalidad para unirme a Médicos Sin Fronteras. Y desde entonces jamás volvimos a vernos.
Historia corta · Romance
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Regreso a Hace Diez Años

Regreso a Hace Diez Años

Después de la muerte de su amada, Leandro Fuentes me odió durante diez años. Intenté acercarme a él de todas las formas posibles, pero él solo me lanzaba una sonrisa helada. —Si de verdad quieres agradarme... mejor muérete. Aquella frase me atravesó el pecho como una daga. Pero el día que un camión se lanzó contra mí, fue él quien dio su vida para salvarme, muriendo en un charco de sangre. Antes de cerrar los ojos para siempre, me miró profundamente y dijo, con voz entrecortada: —Si tan solo... nunca te hubiera conocido. En el funeral, la madre de Leandro, doña Eugenia, se aferraba a su retrato mientras las lágrimas le nublaban la vista. —¡Yo debí dejarlo estar con Clarisa! ¡Nunca debí forzarlo a casarse contigo! Su padre, don Ernesto, me fulminó con la mirada, y, con la voz cargada de rabia, añadió: —¡Leandro te salvó tres veces! ¡Era un hombre excepcional! ¡¿Por qué no moriste tú en su lugar?! Todos, absolutamente todos, lamentaban que él se hubiera casado conmigo. Incluso yo. Me echaron del funeral como si fuera una ladrona de paz. Sin rumbo, como un alma errante, caminé sin saber a dónde ir. Tres años después, un avance científico rompió las barreras del tiempo: se creó una máquina capaz de llevarnos al pasado. Y yo... yo volví. Esta vez, decidida a no volver a cruzarme con Leandro, a dejar que él y Clarisa estén juntos. Esta vez, haré feliz a todos... aunque eso signifique desaparecer de sus vidas.
Historia corta · Romance
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Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi Esposo Defendió a la Asesina de Mi Suegra

Mi suegra tuvo un accidente de tránsito y fue llevada al hospital. Llamé más de veinte veces a mi esposo, Samuel López, que era abogado, pero solo conseguí que me respondiera en la última. —¿Qué cuento te estás inventando ahora? Sandra está en problemas y tengo que ayudarla. Deja de hacer berrinches. Apenada por sus palabras, le informé de la situación de su mamá y le pedí que me transfiriera diez mil dólares para pagar los gastos médicos. No obstante, engañado por su primer amor, Sandra López, simplemente se redujo a botarme palabras impacientes: —El accidente de tráfico que sufrió tu mamá no tiene nada que ver conmigo. No trates de usar mi dinero para ayudar a tu familia y déjame en paz. Estoy muy ocupado ahora. Dicho esto, colgó la llamada sin esperar a mi respuesta. Entre tanto, habían anunciado el fallecimiento de su madre, tras un intento fallido de reanimación. Tres días después, volví a verlo en la audiencia: estaba defendiendo con entusiasmo a su primer amor, quien se encontraba en el banquillo por conducir ebria. Gracias a sus excelentes habilidades como abogado, Sandra fue declarada inocente, basándose en la falta de pruebas. Muy decepcionada, le propuse el divorcio al terminar la audiencia. Pero él se puso nervioso: —Mi mamá es tan buena contigo. Si te divorcias, ¡se va a poner muy triste! Le sonreí con indiferencia y luego le aventé contra la cara las facturas de los gastos médicos y el certificado de defunción. Qué estúpido era este tipo. Aún no sabía que su madre había fallecido.
Historia corta · Romance
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Lobo Místico

Lobo Místico

{{I Drew Kizmet, Future Alpha of the Crescent Blood Peak Pack aquí-por rechazarte Jewel Stuart como mi Compañero y futura Luna de este pack}} Él sonrió y miró hacia abajo y a mí, lo miré directamente a los ojos y dije (( I Jewel Stuart del Crescent Blood Peak Pack aquí - por aceptar tu rechazo, ¿soy libre de irme ahora Drew? Llegaré tarde a Química)) Me doy la vuelta y me dirijo a clase y puedo sentir sus ojos así como otros los estudiantes me miran mientras camino por los pasillos y entro en el salón de clases (Jade, sé que recibiste el golpe del rechazo por mí, ¿estás bien?) (Sí, Joya, estoy bien, solo necesito descansar un poco) ( De acuerdo, gracias por hacer eso, tómese su tiempo y descanse, lo veré más tarde) (¡de acuerdo! Más tarde)Jewel era una guerrera, la primera hija de Laura y Jaxon Stuart, quienes eran guerreros de la vigésima generación en su manada. Jewel, naturalmente, creció duro y rudo como una luchadora, lo que la convirtió en un chico tonto, pero su familia la amaba y ella a ellos.Drew Kizmet, el primer hijo y el siguiente en la fila para el Título Alfa de Crescent Blood Peak Pack, sus padres Alpha Dustin y Luna Kristen Kizmet son líderes justos, justos y fuertes que tienen la intención de transmitir sus títulos una vez que su hijo encuentre a su compañero para enseñar y capacítelos en sus caminos y tomen el lugar que les corresponde como líderes y protectores de la manada.Averigüemos cómo resultan las cosas para Jewel y para Drew.
Hombre lobo
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