LOGIN(continuación de capítulo anterior)
Julie Peterson
— Pero eso no fue gracias a Erika…o bueno si. Érika es una eminencia, pero eso ya lo sabes. El equipo se diseñó de la empresa trabaja sin tenerla presente, ella multiplica su creatividad y su productividad pero no la necesitan al frente para trabajar. ¿Puedes decir lo mismo de tu equipo? —hice una pausa para darme un trago de cerveza y el negó con la cabeza.
—Tienes razón. En nuestra compañía parecen niños, si Derek no está cerca y supervisándolo todo, pues nada sale bien— era muy valiente por su parte admitiendo eso ante mi.
— Ella no estaba con nosotros, pero no era necesario. Tanto así que Érika, con seguridad plena de que nuestro proyecto era superior que no tuvo corazón para ganarle a Derek, así que dio la orden de no presentarnos. Fui yo la que cometí el error de enviar a los clientes el proyecto a última hora.
—¿Tú ? ¿Tú fuiste quien presentó el proyecto? ¿Ella dio orden de no presentarse?
—Así es, pase por encima de Erika, por dejarme sonsacar por nuestro padre Alejandro Camel. Pero no ganaremos, cuando Érika se dio cuenta lo que yo había hecho, su orden fue clara... me pidió que nos retiráramos de inmediato de la puja alegando problemas técnicos en la planta de producción como disculpa. Ella nunca quiso perjudicar a tu hermano. Es por nuestra retirada que aún no se ha hecho oficial el veredicto.
—¿Ustedes retiraron su proyecto? — inquirió con ojos demasiado abiertos por la impresión. —Aún es probable que resúltemos ganadores.
—Así es. Pensé que sabias. Perdimos esa gran oportunidad y todo para no perjudicar a Derek, y todo por la estupida devoción que le tiene Érika a tu hermano. Él por su parte no le muestra ninguna. Se niega a retirar los cargos. Cargos que ni debió formular en un principio para ser sinceros. Esta historia era una total locura… pero no por las razones que él cree. Ella hizo todo sencilla y llanamente porque se enamoró.
—¿No te parece que se arriesgó demasiado por un amorío que ni siquiera sabía que funcionaria? Derek no le había propuesto nada serio— preguntó él incrédulo.
— Es obvio que se arriesgó demasiado y para nada. Pero no hubo como hacerla entrar en razón. Perdió la cabeza como nunca antes.
— Derek no creerá una palabra de esto. Se negó a escucharla antes, y no querrá escuchar ahora nada que tenga que ver con ella.
—Tiene que entrar en razón Dominico. Érika está embarazada. Van a ser padres y como comprenderás mi hermana no puede llevar a feliz término su embarazo estando encerrada. No sería sano para ella ni para el bebé.
—¿Está embarazada?—Yo asentí con la boca llena degustando esta maravilla de pasta. Dominico no se equivocó en decir que estaba demasiado deliciosa. —Podría ser de su novio anterior. El tipo salió en televisión nacional diciendo…
—Patrañas. Diciendo patrañas— lo corte enojada. —Mark Webor solo es capaz de decir patrañas. Él sabía que Érika estaba desaparecida, y dijo esto pensando que ella estaba fuera del país. Mientras tanto tú y yo sabemos que Érika no había salido de New York y asistía diariamente a la oficina de Mayer como una asalariada más.
—Entiendo— admitió Dominico tomándose el último trago de cerveza y haciendo una seña para que trajeran otra ronda. — Parece que el tal Mark no te agrada.
—Claro que el insípido de Webor no me agrada, pero eso es historia para otro día— le aseguré haciendo una mueca de disgusto y Diminico sonrió ante mi rostro de enojo— Érika no tiene necesidad derobar información confidencial de ninguna empresa— explique con demasiada pasión —Nuestra propia compañía trabaja desarrollando más de veinte nuevos proyectos que aún no salen a la luz. Te puedo invitar ahora mismo a la sede de la empresa para que te des cuenta, que no fue en busca de ideas, información o de plagiar algo que fue ella allí a la compañía de Derek. ¡Tienes que ayudarme!. ¡Por favor! No puede seguir detenida estando embarazada. Todo lo hizo por idiota y por enamorada.
—¿Sabes que por guapo y agradable que yo sea soy la competencia?¿ verdad? No me puedes invitar a tu empresa así como así.
—¿Crees que me pareces guapo y agradable? ¡Ja! Otro Alemán arrogante— él admitió como si le hubiera acabado de hacer el mejor de los cumplidos—! Y si.! Si puedo invitarte, soy la gerente interina. Tómalo como un gesto de buena voluntad de nuestra parte. ¿Me ayudarás con Derek?
—Entonces si acepto tu invitación. El tema con Derek será complicado. Intentaré convencerlo, no permitiré que mi sobrino esté más tiempo en la cárcel. Arderá Troya cundo Derek se entere de esta parte de la historia.
— Muero por ver su rostro cuando se entere de ese embarazo— comenté y me metí otro poco de pasta en la boca.
La jornada resultó ser más provechosa de lo que creí cuando el hermano de Derek apareció frente a mi. No todo estaría perdido, ahora estaba seguro que Dominico había creído la versión de la historia que le conté y que hablaría con su hermano para que entendiera lo imperativo de sacar a mi hermana de esa penitenciaria horrenda e inmunda.
Salimos del restautante y después de discutirlo ambos decidimos irnos en mi coche. Le entregue mis llaves a Dominico que fue caminando las dos cuadras hasta localizar mi automóvil y recogerme frente al restaurante. Me negaba a caminar otras dos cuadras para volver hasta frente el edificio de las empresas Meyer.
Solo esperaba sinceramente que esto diera resultado, pues nada más parecía ayudar para que las aguas tomaran su curso y volver a la normalidad. Una nueva normalidad sería más correcto decir. Una normalidad en la que mi hermana sería madre de un bebé que llegaba como una bendición a nuestras vidas, a pesar de la dura situación que estaba enfrentando nuestra familia. De esta gestión con Dominico Mayer dependía todo.
Derek MayerPasaban las ocho de la noche cuando Dominico llegó a casa en un taxi. Yo estaba sentado en la mesa del gran comedor jugando con una sopa que me había obligado a cenar. No podía continuar sin comer, y mucho menos cuando cada noche me drogaba con una botella de tequila, ya que había terminado las provisiones de whisky de la casa que no eran pocas.
—¿Quieres que te acompañe? — preguntó mi hermano al atravesar el salón y descubrirme en total soledad.
—¿Donde estabas? — inquirí distraído— Lo último que supe de ti es que te habías ido con una mujer del lobby de la empresa, pero eso fue al mediodía.
—Pase el reto de la tarde con Julie Peterson— admitió con su habitual tranquilidad. Los ojos se me agrandaron y se me nubló la vista con tan solo escuchar ese nombre que quería sacarme del corazón, de la memoria y de la piel.
—¿Fuiste a visitarla a la cárcel? — rugí dolido, pero Dominico ni se inmutó.
– No seas pasional Bro. No fui a la cárcel, aunque te aviso que iré próximamente. Pase la tarde con la verdadera Julie Perterson, que debo informarte que está tan o más buena que Érika.
—No quiero saber nada de esas mujeres Dominico—gruñí haciendo a un lado la sopa. Si antes no tenía apetito, ahora lo había terminado de perder del todo. — No quiero saber nada de Erika Camel. Espero que respetes mi decisión.
—Eso va a estar difícil Bro. No te andaré con rodeos ni te ocultaré ningún detalle. Así que solo te dire que Érika está embarazada.
—¿Embarazada? — definitivamente con esa palabra había ganado mi atención del todo. Yo había acabado de pasar un episodio de embarazo falso con Rocciane, así que no estaba tan crédulo con respecto al tema. — Eso no es cierto Dominico— protesté sin perder la calma. —Érika Camel no puede estar embarazada— insistí y me puse de pie con intensiones de marcharme.
— Ella lo hizo todo porque se enamoró de ti— soltó mi hermano en cuando pase delante de él.
— Por lo que veo la tal Julie es tan buena como la hermana lavando el cerebro de los hombres. ¿Le creíste todo lo que te contaron?— ironicé
— La verdad es que si les creí… habían varias cosas que no entendía… lagunas en esta historia. Después d hablar con Julie…
—Dominico la verdad es que no me interesa saber más nada de esa familia.
—¿Ni siquiera de tu hijo que está en el vientre de esa mujer que está en una penitenciaria?—peguntó y para luego agregar—¿Puedes asegurarme que nunca mantuviste relaciones sexuales desprotegidas con esa mujer?. ¿puedes?
La pregunta de Dominico había calado hondo. Mi mente recordó cada sensación, cada toque de su piel con la mía. La exquisita sensación de que no existirá ninguna barrera entre nosotros, la libertad de poseerla completa y sin reparos.
— No no puedo asegurarte eso. Pero mi vida sexual con Erika no es de tú incumbencia y no es el punto ahora mismo.
— ¿Entonces si puede estar embarazada? ¿Y puede ser tuyo perfectamente?
Me puse de pie cada vez más ansioso y enojado. Esta m*****a historia cada vez se complicaba más. Cada vez me sentía más usado, más abandonado.
— Ese hijo perfectamente puede ser de su novio… el tal diputado idiota ese— la mera idea de ella con ese tipo afiló los bordes de los pedazos rotos de corazón, clavándose aún más profundo en mi pecho.
—Érika y ese hombre habían terminado antes de que ella partiera a Alemania y ustedes se conocieran.
—¿Ahora les crees todo a ese par? — pregunté asqueado. Esas mujeres si que sabían manipular expertamente.
—¿Te has detenido a pensar en qué condiciones podría tener un embarazo Érika si es trasladada a la cárcel del condado? Y eso es exactamente lo que ocurrirá. Es cuestión de tiempo, si no retiras los cargos.
—No está embarazada— aseguré firmemente pero con la semilla de la duda creciendo en mi interior.
–¿Y si lo está? — insistí fervientemente.
— Pues entonces ya te dije que no tiene porque ser mío ese bebé— seguí negando. No daría mi brazo a torcer. Dominico se me planteó enfrente y arqueó una ceja listo para atacarme con otra bomba.
— Si existirá la más mínima posibilidad de que ese bebé sea tuyo, pues entonces te aconsejo que pienses que harás. Después no habrá vuelta atrás.
—Ya sal de aquí Dominico. No tengo nada que pensar— gruñí otra vez, esperando espantarlo con mi pésimo humor.— Lo que pase con Camel o su hermana no es asunto mío.
— Además no te sigas emborrachado. Tienes mucho trabajo por hacer. Acabo de confirmar que ganamos el proyecto…
—¿Ganamos? Tienes que estar bromeando— ironicé caminando al bar y sirviéndome una botella de Ginebra. Ya hasta la tequila de esta habitación se había terminado.
—No. Ya es oficial, lo anunciaron esta misma tarde.
—Pero tú mismo dijiste…
—¿Que perdimos? Si? Pero, eso fue antes que se hiciera efectiva la orden de Erika Camel de no presentar dicho proyecto.
—¿Ella hizo qué? — no podía creerme lo que me acaba de decir. —¿Tienes que estar de broma?.
—Me marchó— anuncio Dominico. — Estoy muy cansado y ya mi trabajo aquí está hecho. Ya plante la duda razonable.
—¡Dominico!— rugí con voz amenazantemente.
—Si vieras todo lo que vi en la empresa Camel hoy. Oro molido todos esos proyectos.
— ¿Qué fuiste a dónde?— pregunté sin poder creer lo que acababa de decir.
—¿Sabes Bro?, nosotros somos los que deberíamos ir a esa empresa a robar, sus trabajos superan los nuestros abismalmente… es una cosa de años luz. No tiene sentido que Érika haya venido a nosotros a robar. !Idiota!
—Ni un cometario más Dominico— advertí.
—¡Idiota!. Esa mujer ahora mismo te debe estar odiando con su alma, pero solo fue a la empresa porque estaba enamorada de ti. ¡Estás frito Bro!
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







