LOGINErika Camel
Ha sido un mes difícil a nivel emocional, pero sencillo en el ámbito profesional. Mis negocios han marchado implacablemente inmejorables, por decirlo de algun modo. Ese es el beneficio de crear una corporación que trabaja como los engranajes de un reloj suizo, «si, de esos de los que le encantan a mi padre. Esos que tienen el valor de 200 salarios mínimos anuales»
Es así, cada puesto en mi compañía tiene un fin, un propósito. Con los años, mis departamentos se han especializado, funcionando como células madres que se especializan y se transforman en nuevas células capaces de hacer lo que hace falta con exactitud.
¡Así que no!, no es el trabajo, o el exceso de este lo que me tiene sin dormir en las noches. Lo que me quita el apetito y me revuelve el estómago.
Parezco estar detenida en el recuerdo de Derek Meyer, mientras la vida ha seguido.
Julie ha trabajado en sus récord de conquista en conquista, en este mes ha salido con unos cuatro chicos, uno a por semana. Eran lindos, pero nada extraordinario. Al menos eso me ha divertido un poco. Ya que desde que volví a la oficina la tarde que salí del departamento de Derek, pues no lo he superado mi propia estupidez de huir de ese modo. «¿Que esperaba? ¿Que me amará en dos citas?» Ya tan siquiera sé si quiero superarlo. Me es tan necesario como el oxígeno para respirar.
La autocompasión y la tortura no es lo mío, así que sé que tengo decisiones importantes que tomar. De eso depende mi futura paz mental y estabilidad emocional.
Esta noche saldré a un bar, necesito distraerme. Soy un completo desastre, trato de controlar la ansiedad con café, al punto de volverme adicta: en la mañana un capuchino, expreso y en ocasiones un café mocca. En la tarde un frapucchino, me resulta útil mi nuevo vicio, al menos no me destruyó el hígado con alcohol, ni intento otras drogas más fuertes. Regreso a casa desde la oficina «atrasada como siempre» y me cominzo a arreglar. Primero una ducha rápida,salgo a la carrera y comienzo a secarme. Ropa interior y medias a juego, son ya una costumbre. Me coloco un vestido casual y unas sandalias cómodas, no está en mis planes del año conquistar a alguien más. A penas lucho para que Mark me deje en paz, o por sacar a Derek de mi cabeza. No necesito más problema de "pantalones" en mi ya deshecha y complicada vida personal.Julie pasa por mi unos minutos más tarde, toca a la puerta y entra sin esperar que le responda. Ella si luce despampanante y bien arreglada, lista para matar a un pobre mortal esta noche. A su lado luzco como un patito feo y corriente, cosa que no tiende o ocurrir. Desde pequeñas ambas siempre hemos sido consideradas hermosas, admiradas por igual, distintas pero ambas tan llamativas y como diferentes.
—Tengo algo que mostrarte— comenta apenada, cierra la puerta y camina hacia mi pasándome su teléfono en la página de una revista de chismes del corazón— Sé que no debería, si lo que quiero es distraerte, pero se me está cocinando el estómago de tan solo ver esto— musita en todo bajo, y me imagino que será una foto de mi ex, el diputado Mark Weber.
Tomó su celular y sin mucho interés miro el contenido de dicho reportaje. Me quedo sin habla a ver lo que me muestra, es Derek... «¡Mi Derek!» cenando con la desteñida de Rocci Drake en el mismo restaurante que hace unos días tenía que haber cenado conmigo. La nota de la revista era clara...
"ROCCI DRAKE FUE VISTA CON SU EX PROMETIDO EL IMPORTANTE CEO DE UNO DE LOS MÁS IMPORTANTES CONGLOMERADOS DE ELECTRÓNICA DE NEW YORK; LA PAREJA CANCELÓ SU BODA UNOS DÍAS ANTES DE TAN GRANDIOSO EVENTO, MAS HA SIDO VISTA EN VARIAS OCASIONES EN LA ÚLTIMA SEMANA. ¿HABRÁ POSIBILIDADES DE RECONCILIACIÓN?
La sangre me hierve, los oídos me silban... la cabeza parece que me estallará. No es posible que esto me esté ocurriendo justo a mi. Estoy absolutamente verde de envidia, de celos. Nunca había sentido tanta hiel, tanto veneno junto. Siento nauseas, estoy por vomitar, me dejo caer en la cama y suspiro. «No puedo creer que este idiota sea capaz de volver con esa mujer ridícula y plástica» ¡No lo permitiré, no dejare que esto ocurra!. «¡Derek Mayer es mío! Aunque esa fucsia lo haya conocido primero», es todo lo que sé, decido que sea así. «Es Mío».
—¡Necesito alcohol!— suelto y Julie me mira con ojos abiertos como platos.
—No creo que sea buena idea Érika. Mírate, estas muy pálida. Deja que te busque agua— murmura.— No pensé que te pusieras así, sospechaba eh ere estabas enamorando de ese tipo, pero no al punto de que te doliera tanto.
— No digas tonterías, no me duele en absoluto— espeto con ira, pensando en un plan para deshacerme de Rocci Drake. Julie intenta contradecirme pero no le doy siquiera oportunidad de hablar poniéndome de pie de un salto— No, No me duele Julie, y ¿sabes por qué?—. Ella niega co la cabeza.
—No sé Érika, pero ya está empezando a asustarme..:— No me duele, porque no lo permitiré. Dejo de llamarme Érika Camel si no consigo que ese hombre se quede conmigo y rompa con Rocci Drake.
—Por favor Érika, ¿te está escuchando amiga? Ese hombre ni siquiera sabe tu verdadero nombre.
—Eso no tiene importancia— refutó sin escuchar razones.
—¿Cómo que no tiene importancia Érika? Él por muy increíble que sea, es tu enemigo. Ese hombre te odia.
—No importa que me odie, yo lo amo por los dos — chille cayendo en cuenta que Julie tenía razón , frente a Rocci Drake yo no tenía ninguna ventaja o posibilidad real de salir triunfante, al contrario... todas las posibilidades estaban n mi m*****a contra. Maldije por lo bajo.
—¡Vámonos! Necesito una borrachera que me baje la intensidad, incluso hasta las bragas. Acabo de tomar una decisión, pero necesito alcohol para ganar toda la valentía que obviamente voy a necesitar.
— De qué decisión hablas Érika?— pregunta Julie sin entender una palabra.
— De una en la que me voy a jugar el todo por el todo. Voy a ir tras Derek, voy con todo por él. Puedo perder todo lo material, peor no quiero perderlo a él.
—Estas completamente loca Érika, ese hombre debió follarte el cerebro para que estés hablando así.
—No estoy loca Julie, estoy más cuerda que nunca— comienzo a caminar dejando mi habitación y tirando de ella por la mano—y tu querida hermanita, vas a ayudarme. Acabo de tomar la decisión más difícil de mi vida y hay que sellarla con tequila.
EPÍLOGO(Cinco Años Después)Fráncfort, Alemania.Érika CamelEl frío del invierno me hace abrazarme más el cuerpo, mientras espero paciente que Derek Mayer llegue hacia mi con un enorme ramo de flores que acaba de comprar del otro lado de la calle.Lleva la semana completa llenándome de regalos, y no es casualidad que estemos en esta helada ciudad justo hoy.Hoy es el día de nuestro quinto aniversario. Nuestras bodas de Madera, como metáfora de un árbol que crece y necesita de crear una base sólida para prosperar y crecer. Nuestra unión estaba en su mejor momento y se mostraba resistente con el tiempo.Nuestros dos hijos estaban junto a sus tío Dominico Mayer, y Julie Camel de Mayer, porque mi hermana después de tantos años por fin decidió cambiarse el apellido Peterson al de nuestro padre, y todo motivada porque deseaba que su primer hijo tuviera el nombre del hombre al que le debía prácticamente todo en la vida. Evidentemente papá y yo fuimos los más felices con su decisión,
Érika CanelEntré en la mansion de los Mayer y todo estaba en total quietud. Dominico fue el primero en aparecer por el living con un pantalón de pijama y una remera también negra. En las manos traía un vaso de cristal lleno de leche. Parecía un Niño pequeño on un bigote blanco sobre el labio superior.Julie se acercó a su flamante nuevo esposo sonriendo encantada y le besó con mucha dulzura la comisura de los labios.—Delicioso—susurro ella contra los labios de su esposo y rodé los ojos ante el hecho de tanta comolicodad. Aún no me podía creer que ese par de revoltosos inatrapables se hubieran casado antes que Derek y yo. Era totalmente increíble... en el sentido más literal de la palabra «increíble».—Hola Cuñada— me saludo Dominico Justo después de que acabo de comerse viva a su esposa. —Derek está en su habitación…. Se fue a dormir temprano, ya sabes…. Sueño embellecedor para estar «bien Alemán y bien matador» mañana en la boda.Julie se partió de risa y yo tuve que disimula
Érika y Camel Supuestamente debería estar en una despedida de solteras, «mi despedida de soltera», pero embarazada de tantos meses la idea no me resulta nada atractiva.Lo que es probable que ocurra es que caiga infartada si un stripper cachondo me muestra su miembro, o puede que me dé risa… no todos los días uno se topa con un semental vergón como con el que estoy a punto de casarme.No puedo beber tampoco, así que no tiene caso alejar a Julie de su flamante esposo, solo por pasar la noche nosotras dos como un par de monjigatas.—Vete a casa de tu esposo Jul— le dijo negociando con ella— Creo que yo hate exactamente lo mismo.—Érika Camel… es de muy mala suerte que el novio vea la novia… desde la noche antes hasta la ceremonia— me advierte Julie apuntándome con un dedo.—Y lo dice la mujer que consumo un matrimonio antes y después de la ceremonia… que para colmo fue a escondidas en Las Vegas— le recordé.—¡Touche!— admitió hiriéndose con una katana imaginaria a modo de harakiri.—Pe
Érika CamelMientras Julie hablaba sentada en mi cama frente a mi, menos daba crédito a lo que me trataba de contar. Tenía que tratarse de una broma .—¡Aún no te puedo creer Julie!¿¡Cómo así que te casaste en Las Vegas!? —pregunté con los ojos como platos y cada vez más sorprendida. —Pero cómo ocurrió, si cuando te marchaste esa tarde parecía que habías erradicado a Dominico Mayer de ti cerebro. No te dije nada sobre qué el también estaría en Las Vegas… pero no creí que las cosas llegarían a este nivel.—Solo ocurrió Erick… me lo pidió y no le pude resistir— se explica y aún no entiendo una mierd@. Para colmo lleva ese anillo de fantasía con un engarce que es más falso que judas. Y de la piedra ni hablar… ni siquiera es vidrio o una imitación aceptable. Es plástico y bastante feo. —¿!A este anillo fue a lo que no te pudiste resistir!?—chillo tomando su mano para analizar la «anti-joya», más bien debería decir la «basura» que lleva en su dedo anular.—No fue el anillo Ericka. El anill
Julie PetersonSi alguien me pregunta alguna vez algún detalle de mi boda… sin duda diré que me dolía el trasero. Creo que eso era lo que más iba a recordar de toda esta locura.También podría rememorar el orgasmo anal que me proporcionó mi futuro esposo una hora antes, pero bueno eso no era algo que se le contara a todo tipo de público.Me vestí con un sencillo vestido blanco ejecutivo, y Dominico se metió en un jeans con camisa blanca y un saco negro casual. Si no nos deteníamos... era un hecho que terminaríamos casados. Abordamos un taxi en plena madrugada y nos dirigimos a la icónica capilla Graceland.¿Hay algo más típico en Las Vegas que casarse ? A la par que el juego, las bodas son el principal atractivo de Las Vegas. Cada año se celebran más de ciento veinte mil bodas, siendo el segundo lugar del mundo en el que más matrimonios se celebran por detrás de Estambul.Sabia a donde nos dirigíamos, ese lugar era famoso. La Capilla Graceland era la capilla más famosa de Las Veg
Dominico MayerSiempre supe que totalmente cuerdo quien dice cuerdo del todo, pues yo no estaba… o era que quizás la crianza que me había dando mi madre en cuanto a relaciones matrimoniales pues no había sido la mejor, porque aunque mi padre murió siendo yo muy Niño aún recuerdo que ella parecía odiarlo a él y a todo lo que su esposo representaba. Así siguió años después... los Mayer para ella no valíamos nada, y después de su muerte quedó aún más claro. Entoces no es muy difícil de entender que después de pedirle a Julie Peterson que nos casáramos… hasta yo mismo me espanté de la intensidad de mis sentimientos hacia esa mujer. No sé de donde demonio había salido esa loca idea de casarme pero me parecía ahora lo más lógico y lo más acertado. Ya ella había huido… y allí estábamos de nuevo. Ya había ido tras ella, así que me merecía el premio mayor y ya no me conformaría con menos. Siempre dije que no me casaría, y ahí estaba pidiendo matrimonio de la manera menos convencional posi







