로그인El nombre en la pantalla de Adrian hizo que la habitación quedara en silencio. Todos lo conocían. Había trabajado dentro de la organización Russo durante años. Alguien con acceso a registros privados, horarios, información médica y movimientos. Un traidor que se había estado ocultando a plena vista.—¿Dónde está? —preguntó Xander.—Seguridad ya lo tiene —respondió Adrian.—Llévenlo a la sala de interrogatorios.Minutos después, el hombre estaba sentado en una silla metálica con las manos atadas detrás de la espalda. Su rostro estaba pálido. Adrian estaba de pie frente a él, apenas conteniendo su ira.—Has estado trabajando para Víctor durante años.El hombre tragó saliva.—Sí.—¿Hace cuánto?—Seis años.La mandíbula de Adrian se tensó.—¿Seis años?—No sabía lo que planeaba.—¿Esperas que te creamos eso?—Lo juro —el hombre miró a Xander—. Me pagaba. Le daba horarios. Ubicaciones. Reportes de movimiento. A veces información médica.Los ojos de Xander estaban fríos.—Le diste todo lo q
Raven mantuvo el dedo sobre el plano.—La entrada está bajo el ala este.Xander se quedó mirando el dibujo desvaído.—Nunca supe que esto existía.—Víctor sí lo sabía —dijo Ryder.Eso fue suficiente. Dejaron el almacén y regresaron a la vieja propiedad Russo. El edificio permanecía en silencio bajo el cielo nocturno. Sus ventanas estaban oscuras, y la maleza había crecido alrededor de las paredes de piedra. Sin embargo, saber lo que había debajo hacía que el lugar se sintiera distinto.Adrian revisó su arma.—Todos manténganse cerca.Entraron por el ala este. Raven comparó el plano con el pasillo.—Aquí —empujó un viejo panel de madera. No pasó nada. Lo intentó de nuevo. Un leve clic sonó detrás de la pared. El panel se movió. Apareció un pasaje estrecho.Ivy sintió una corriente de aire frío rozarle el rostro. Xander encendió su linterna.—Quédense detrás de mí.Bajaron las escaleras. Cuanto más profundo iban, más frío se hacía. En la base había una pesada puerta de acero. Ryder exam
El mensaje de Víctor seguía en la pantalla de Ivy. «Tienes cuarenta y ocho horas para traerme a Aria».Antes de que ninguno pudiera decir algo más, apareció otra notificación. Un video. Xander lo abrió. Zara apareció en la pantalla. Tenía las manos atadas detrás de una silla. El cabello desordenado, y había un pequeño corte cerca de su ceja, pero estaba viva.Adrian se acercó más.—Zara.Los ojos de ella se movieron hacia la cámara. Se veía cansada, pero todavía tenía esa chispa terca en la mirada. Entonces la voz de Víctor llenó la habitación.—Tráiganme a Aria, y Zara se va caminando.El video terminó. Adrian de inmediato se giró hacia Xander.—Lo haremos.—No.La mandíbula de Adrian se tensó.—Es mi hermana.—Y por eso exactamente Víctor la eligió.—No me importa.—Debería.Adrian se acercó más.—Entonces, ¿qué sugieres? ¿Que nos quedemos aquí mientras él decide qué pasa con ella?La expresión de Xander se endureció.—Sugiero que no entreguemos a mi esposa al hombre que ha estado p
Ivy se quedó mirando el monitor de seguridad. El rostro de Zara apenas era visible a través de las imágenes granuladas. «No vengas sola». El mensaje era simple. Pero Ivy lo entendió. Zara no estaba pidiendo que la rescataran a ciegas. Les estaba advirtiendo. Seguía pensando con claridad.—Sabe que Víctor la está vigilando —dijo Ivy.Adrian tomó su arma.—Entonces vamos ahora.Xander le sujetó el brazo.—No.Adrian se giró bruscamente.—Mi hermana está ahí.—Lo sé.—Entonces déjame ir por ella.—Ni siquiera sabemos dónde está.El pecho de Adrian subía y bajaba con pesadez.—¡Ryder!Ryder ya estaba trabajando.—Tengo la señal —sus dedos se movían rápido por el teclado—. La cámara está transmitiendo a través de una red privada.—¿Puedes rastrearla? —preguntó Ivy.—Dame un minuto.Todos esperaron. La habitación estaba tan silenciosa que el tecleo de Ryder sonaba fuerte. Entonces se detuvo.—La tengo.Xander se acercó más.—¿Dónde?Ryder abrió un mapa.—Viejo distrito industrial.Adrian se
El mensaje seguía brillando en el teléfono de Ivy. *Tienes 24 horas antes de que toda la ciudad sepa que te enviaron a matar a tu esposo antes.*Xander lo leyó una vez. Luego miró a Ivy. Ella esperaba ira. En cambio, él tomó su teléfono.—¿Qué haces?—Terminar esto antes de que Víctor controle la historia.Adrian levantó la vista.—Xander...—Sé lo que está tratando de hacer.Xander abrió su cuenta de redes sociales. En cuestión de minutos, su declaración apareció en línea. No había una larga explicación. Ningún intento de ocultar a Ivy. Ninguna negación de que ella tuviera un pasado. Xander simplemente escribió que amaba a su esposa, que confiaba en ella, y que nadie debería creer cada acusación que Víctor hiciera sin conocer la verdad. Luego agregó una última línea. *Sea lo que sea que la obligaron a convertirse, es la mujer que elegí amar.*La publicación se esparció casi al instante. Ivy se quedó mirando la pantalla.—No tenías que hacer eso.Xander la miró.—Sí, tenía que hacerlo
El anuncio de Víctor se esparció por Ivory City antes del amanecer. Todos los canales de noticias importantes llevaban la misma historia. VÍCTOR RUSSO REGRESA. RECLAMA LA HERENCIA LEGÍTIMA DE LOS RUSSO. XANDER RUSSO ACUSADO DE ROBAR EL IMPERIO FAMILIAR.La gente se reunía alrededor de pantallas en restaurantes, oficinas, clubes privados, y casas. Durante años, Víctor Russo no había sido más que un nombre susurrado en el mundo clandestino. Algunos creían que estaba muerto. Otros creían que había desaparecido para siempre. Ahora estaba de pie frente a las cámaras. Vivo. Calmado. Confiado. Y reclamando que todo lo que Xander había construido le pertenecía a él.Ivy estaba sentada junto a Xander en su oficina, viendo las noticias. La televisión mostraba viejas fotografías de la familia Russo. El nombre del padre de Xander apareció en la pantalla. Luego apareció el rostro de Víctor.—Después de años de silencio —dijo el reportero—, Víctor Russo ha regresado públicamente y afirma que su her







