ANMELDENCapítulo 68. Una mentira demasiado realFernán regresó a la mansión Castro con el pequeño Augusto. Aquel lugar se había convertido en su hogar temporal, al menos hasta que Katia consiguiera uno adecuado a sus altos estándares.El personal de la mansión era completamente leal y evitaba cualquier filtración sobre los movimientos de la familia. Por esa razón, nadie hacía preguntas acerca de la presencia de la joven María Grass y del pequeño. Simplemente, habían comenzado a tratarlos, de forma discreta, como a la señora de la casa y al pequeño heredero, sin incomodarlos.Rafael los recibió en la entrada con tanta naturalidad que nadie habría dudado de su paternidad. En la intimidad de la vida cotidiana, su mal carácter se había suavizado. Aquello provocaba en Fernán una culpa incluso mayor que la causada por el engaño a Gianluca. El descubrimiento de la verdad podía arrastrar a Rafael a un lugar oscuro que, por más que fuera un partícipe necesario, no merecía.—¿María? —preguntó Fernán co
Capítulo 67- Jugando para dos bandosLos meses comenzaron a pasar y el pequeño Augusto crecía sin complicaciones. María se adaptaba poco a poco a su nueva realidad, en la que debería criar a su hijo como madre soltera. Al principio había querido convencerse de que era lo suficientemente fuerte para hacerlo sola, pero cada día le resultaba más doloroso.Contaba con una buena red de apoyo; sin embargo, cada vez que miraba el rostro de su hijo, veía a Gianluca. Era un dolor que se le incrustaba cada vez más profundamente en el pecho.Prepararse para rendir el MIR, el examen para acceder a una plaza de médico interno residente fue más complicado de lo que esperaba. No obstante, se había propuesto especializarse en Dermatología, por lo que sabía que la competencia sería feroz.Katia lo consideraba una pérdida de tiempo, pero, con tal de verla contenta, se mordía la lengua. Se consolaba pensando que, más adelante, conseguiría convencerla de abrir algún centro de estética en el que pudiera a
Capítulo 66-Huir no es olvidarAeropuerto Adolfo SuárezRamiro se sumó a los planes de Gianluca de alejarse de Madrid. Se sentía tan avergonzado por lo ocurrido con Luz que solo deseaba escapar. Tenía la posibilidad de trabajar de forma remota y, además, que quisiera ampliar sus horizontes era el deseo de sus padres. Estrechar lazos con los Ricci siempre era beneficioso.Mientras esperaban para abordar, Gianluca no pasó por alto el mal semblante de su amigo.—¿Te rechazó? Según dijo Elisa, se supone que le interesas —comentó con tanta frialdad que no se percató de lo que le ocurría emocionalmente a Ramiro.Ramiro se colocó la capucha y se abrazó las piernas contra el pecho, ofreciendo una imagen completamente desoladora. No respondió. Había perdido todo su carisma al comprender que había arruinado cualquier posibilidad con su amada.Gianluca se acercó de forma brusca y le quitó la capucha.—¿Qué te sucede? Se supone que me acompañas para animarme, y tu actitud no ayuda.Al verle el ro
Capítulo 65- La distancia necesariaMansión RicciCuando llegó el momento del postre, Pietro decidió que era hora de comunicarle a Gianluca su decisión de enviarlo al extranjero.—Gianluca, deberás encargarte de establecer la nueva sucursal en Estados Unidos. Es una gran inversión y necesitamos que alguien de la familia esté al frente.Gianluca aceptó sin dudarlo:—No tengo ningún problema con eso. En cuanto María regrese, nos mudaremos.—No podemos esperar. Gianluca, sé realista: tu matrimonio está roto. Si sabemos algo de ella, te informaremos —sentenció Pietro con su habitual tono frío.—Tengo mucho trabajo pendiente aquí. Envía a mi padre o a mi tío.—Son dos inútiles. No confío en ellos.—Envía a Elisa. No creo que tampoco confíes en ella.—Elisa asumirá tu puesto durante tu ausencia. No puede alejarse de su esposo y, además, es la encargada de mantener unida a esta familia.—Me niego.El rostro de Pietro se ensombreció por completo. Los tres jóvenes sabían lo que significaba opon
Capítulo 64: La jugada de PietroMansión RicciDesde que Katia se había mudado a la residencia de ancianos junto con Vicente, Pietro había perdido toda su vitalidad. A eso se sumaba la interacción casi nula con Elisa, por lo que sentía que su vida estaba vacía.La relación con sus hijos era cordial, pero distante. Con Gianluca mantenía una lucha de poder constante, mientras que a Elisa le entregaba todo su amor y cariño.Al llegar a la mansión, Elisa subió a buscar a su abuelo, mientras Gianluca y Fernán tomaban una copa en el salón.—Me comentaron que Rafael tuvo un hijo. Nunca imaginé que lograría esconder tan bien a una amante embarazada —comentó Gianluca con tono despectivo.—¡No es ninguna amante! —exclamó Fernán, en una reacción visceral que no consiguió controlar.—No es para que te alteres. Solo quería confirmarlo, pero, por tu reacción, ya me quedó claro que Rafael utilizó su enamoramiento para encubrir a su hijo ilegítimo.—¿No te parece cruel hablar de esa forma de un recié
Capítulo 63- "Amarla en silencio",El trayecto a la capital fue silencioso e incómodo. Fernán mantenía la mirada fija en el camino, mientras Elisa, a su lado, y Luz, en el asiento trasero, se limitaban a observar la carretera.Las revelaciones de aquel día habían sido devastadoras tanto para la familia como para la amistad de las jóvenes. Era la primera vez que María hacía un verdadero berrinche, una actitud impropia de ella, quien se suponía que era la más madura emocionalmente.Con voz fría, Elisa le indicó a su esposo que las dejara en las oficinas del Grupo Ricci.—Luz me ayudará a ponerme al día con el trabajo. Nos quedaremos en mi piso.Fernán no la cuestionó y se limitó a modificar la ruta. Estaba furioso por el engaño, pero comprendía sus razones para haberlo hecho y prolongar la mentira durante tanto tiempo. Por miedo a dejarse llevar por el resentimiento, se limitó a cumplir con su petición, sin imaginar a quiénes encontrarían allí.En el ascensor del aparcamiento subterráne







