แชร์

4

ผู้เขียน: Karen Terminel
last update วันที่เผยแพร่: 2022-01-23 17:38:53

A la mañana siguiente Aurora abrió los ojos, sintiendo como su cuerpo aún se permanecía temblando, un clásico comportamiento de estrés sobre su cuerpo. Frente a ella pudo ver una mujer amarrada al igual que ella, su rostro se encontraba completamente golpeado y había unas cuantas heridas sobre su rostro como si la hubieran golpeado hasta abrir su piel. Por unos cuantos segundos la miró fijamente, observando como su respiración parecía ser cada vez más débil. Justo como si estuviera muriendo frente a ella. Por un momento Aurora se sacudió con fuerza, observando como las cadenas de metal y el asiento de terciopelo gris parecían no moverse en lo absoluto. Como si el asiento estuviera perfectamente pegado al suelo.

—¿Qué hacemos aquí?—preguntó una joven chica al lado de Aurora, atrayendo su atención mientras sollozaba y temblaba sobre su asiento.—¿Van a terminar con nosotras en este lugar?—preguntó antes de ponerse a gritar.

Aurora únicamente permaneció en silencio, observando a las mujeres que había a su alrededor. Observando cada detalle de aquella habitación. Realmente buscando alguna oportunidad para escapar de aquel infierno terriblemente ruidoso y perturbador. Aquella habitación no tenía ventanas, tenía cada una de sus paredes pintadas de gris al igual que los asientos en los que ellas permanecían sentadas.

Aurora al final contó cuatro chicas, contándose a ella mientras que la última chica permanecía inconsciente, respirando con tranquilidad mientras su rostro permanecía caído.

—No hagan ruido—fue lo único que pudo decir en esos momentos, observando como la chica que gritaba y pataleaba comenzaba a herirse a si misma con las gruesas cadenas que la sujetaban. — solo te estas lastimando más, desesperarnos en estos momentos no nos servirá de nada. Nadie que pueda ayudarnos a salir de este lugar nos ayudará—susurró antes de suspirar con un repentino sollozo que se escapó de su garganta.— no desgasten su cuerpo...no sabemos cuándo pueda aparecer una oportunidad de escapar.

—¿Realmente crees que vamos a poder escapar?—preguntó la chica golpeada             que se encontraba frente a Aurora— parece que no sabes con quien te has metido...

—Yo no me he metido con nadie.

—Nadie está en este lugar por nada— respondió la mujer, escupiendo una gran cantidad de saliva color carmesí— todas estamos aquí por algo o por alguien...—susurró antes de soltar una gran sonrisa— ya está aquí...el diablo.—soltó segundos antes de que la puerta de metal se abriera.

Inmediatamente la mirada de Aurora se dirigió hacia el hombre de traje gris que acababa de abrir aquella puerta. Sintiendo un fuerte escalofríos cuando su mirada se encontró con la de él, desviando su mirada hacia sus musculosos hombros. Parecía tener unos cincuenta años, alto, fuerte y terriblemente peligroso.

—Un gusto conocerlas a todas—soltó con una gran sonrisa fría, amenazando a cada una de las chicas presentes con su fría mirada penetrante.— voy a ser rápido con ustedes—soltó al mismo tiempo que por la puerta metálica entraban unos cuantos hombres armados— mi nombre es Scott—soltó al dirigirse a Aurora. Acercándose a ella por completo.

—¿Qué hago aquí?—preguntó ella, temblando desde su asiento.

—Seré directo, me imagino que estas cansada y tienes hambre. Iras a descansar dentro de poco— soltó Scott, llevándose una mano hacia la barbilla— tu padre me debe demasiado dinero. Es adicto a las apuestas y como debes de estar imaginando...claramente tú eres la paga—susurró a centímetros de su rostro.

—¡Mi padre nunca me entregaría! — gritó ella entre llanto, encarando al hombre que tenía frente a ella. Sintiendo como la pesada respiración de Scott se clavaba en su piel.

—¡Exactamente! —dijo el hombre. Respondiendo con una gran sonrisa que congeló el corazón de la joven mujer que tenía frente a él— entonces yo me cobre lo que me debía. Negocios son negocios.

—¡Yo no soy dinero y mucho menos mercancía que puedas utilizar!— gritó ella, negando con fuerza mientras veía a las mujeres que había a su alrededor— ninguna de nosotras somos un objeto que puedan utilizar como mercancía.

—Cariño... cariño—susurró Scott, negando, divirtiéndose con la reacción que tenía Aurora frente a él— déjame explicártelo mejor, creo que no nos estamos entendiendo. Eres mucho mejor que el dinero, eres hermosa y pagan muy bien por la belleza de una joven chica.

—¡Déjeme irme con mi familia y le prometo que le pagare cada centavo!— susurró ella, temblando con más fuerza— hare cualquier cosa pero no me...–susurró una vez más entre llanto, observando aquellos ojos claros que tenía frente a ella. Unos ojos claros que parecían poder perforar el alma de cualquier persona.

—¿Podrás pagarme dos millones de dólares?—preguntó él, soltando una gran sonrisa al ver el rostro de Aurora palidecer, justo como si toda la sangre de su rostro hubiera sido drenada por completo— ya veo que no...—susurró con un tono exageradamente burlesco.— nadie puede pagarme esa gran cantidad de dinero. Menos una persona de tu nivel económico.

—Lo haré...pagaré cada centavo...—susurró con desesperación— incluso si desea cobrar intereses...¡Los pagaré!—respondió con seguridad— únicamente le pido que me deje regresar a casa con mi familia...es todo lo que le pido.  

—No te venderé –dijo Scott completamente tranquilo, ignorando por completo a cada una de las mujeres que había a su alrededor. Importándole únicamente la hermosa mujer que había frente a él.

—¿Entonces podré irme a casa?— preguntó con esperanza de escuchar las palabras que tanto deseaba escuchar en esos momentos, imaginando que probablemente todo había sido un mal entendido. Realmente deseaba regresar a casa, ver a su familia y fingir que nada de eso había sucedido. Quería creer que ese suceso solo era una clase de pesadilla que al despertar terminaría por completo.

—¿Irte a casa?— soltó él, carcajeando por un momento.— Irás a un lugar especial, donde solo un hombre te podrá disfrutar, la pasaras bien siempre y cuando tú te portes del modo que él lo desee.  Cuando mi hijo se canse de ti podrás regresar a casa pero si él decide enviarte conmigo de regreso entonces serás vendida cada vez que yo lo desee.—terminó por decir, volteando a ver a uno de sus acompañantes— llévensela.

อ่านหนังสือเล่มนี้ต่อได้ฟรี
สแกนรหัสเพื่อดาวน์โหลดแอป

บทล่าสุด

  • Llámame Monstruo   ESPECIAL 10 AÑOS DESPUÉS: 8

    Theo estaba totalmente furioso mientras caminaba hacia el auto, sintiendo el rostro totalmente tenso. Julio venía atrás del furioso hombre que tenía como jefe. Simplemente en esos momentos Theo no podía creer que su hijo estuviera actuando de esa manera . Las palabras de Sasha retumbaban una y otra vez en la cabeza mientras caminaba por el lugar. Estaba tan molesto y nervioso que quería ponerse a golpear a cualquiera que viera pero no lo iba a ha hacer porque estaba obstinado a ya haber cambiado. Julio al subir al auto no dijo ni una sola palabra. Conocía perfectamente a su jefe y sabía que estaba mil veces más seguro callado que intentando sacarle un poco le platica sobre el motivo de su verdadera furia. Si algo había aprendido a la perfección es que no debía de preguntar de más cuando se trataba de Theo.—¿Cuál es nuestra tarea de hoy?—preguntó Julio.—Es un poco personal—soltó Theo antes de arrancar el auto.— maldita sea, puta madre.—¿Es algún problema familiar?—preguntó con nerv

  • Llámame Monstruo   ESPECIAL 10 AÑOS: 6

    Aurora se detuvo en medio de la cocina , escuchando como los mellizos reían el cuarto. Eran más de las ocho y Theo aún no regresaba del trabajo. Era viernes y la mayoría de los viernes, Theo siempre llegaba tarde. Estaba segura que tenía que caminar hacia la cocina y preparar la cena pero se sentía tan cansada que ni siquiera quería avanzar unos cuantos pasos. Su cabeza estaba repleta de pensamientos que terminaban por evadir su tarea como cocinera aquella noche. Seriamente estaba considerando la idea de comprar hamburguesas para la cena pero a la noche anterior había comprado pizza y no se sentía del todo cómoda al estarle dando comida “chatarra” a sus hijos. Totalmente molesta terminó por salir de su habitación y caminar hacia la amplia cocina. Llevaban más de un mes en la nueva mansión, se habían tenido que mudar debido a que Lucía había tenido que entrar a la universidad de arte y para que ella no tuviera que estar viajando de una ciudad a otra, habían decidido mudarse por complet

  • Llámame Monstruo   ESPECIAL 10 AÑOS DESPUÉS: 6

    Aurora se mordisqueó el labio mientras veía la pared. Lucia junto a Sasha abrieron la puerta de la habitación como pudieron, ambas llevaban una gran bandeja metálica con comida y café. Eran las tres de la tarde y Aurora continuaba temblando por culpa de los nervios. Lucía sabía que si ella no la alimentaba o la obligaba a comer, Aurora nunca comería y mucho menos intentaría hacer las cosas del hogar. Sabía que estaba preocupada por Henry y ese era el verdadero motivo por el cual la cuidaba. Porque sabía que realmente Henry estaba mal. Aurora le regaló una pequeña sonrisa al ver a Sasha dejar la bandeja de comida en la mesa que se encontraba frente a ella. Lucía tomó una taza de café con leche y un pequeño paquete de galletas que había comprado hace unos días en una tienda. El estómago de Aurora gruñó con fuerza al olfatear la deliciosa aroma del café recién hecho. Lucia le dio la taza de café junto al sándwich para después volver a voltear hacia la mesa y sacar dos pequeñas botella

  • Llámame Monstruo   ESPECIAL 10 AÑOS DESPUÉS: 5

    Theo estaba totalmente furioso mientras caminaba hacia el auto, sintiendo el rostro totalmente tenso. Julio venía atrás del furioso hombre que tenía como jefe. Simplemente en esos momentos Theo no podía creer que su hijo estuviera actuando de esa manera . Las palabras de Sasha retumbaban una y otra vez en la cabeza mientras caminaba por el lugar. Estaba tan molesto y nervioso que quería ponerse a golpear a cualquiera que viera pero no lo iba a ha hacer porque estaba obstinado a ya haber cambiado. Julio al subir al auto no dijo ni una sola palabra. Conocía perfectamente a su jefe y sabía que estaba mil veces más seguro callado que intentando sacarle un poco le platica sobre el motivo de su verdadera furia. Si algo había aprendido a la perfección es que no debía de preguntar de más cuando se trataba de Theo.—¿Cuál es nuestra tarea de hoy?—preguntó Julio.—Es un poco personal—soltó Theo antes de arrancar el auto.— maldita sea, puta madre.—¿Es algún problema familiar?—preguntó con nerv

  • Llámame Monstruo   ESPECIAL 10 AÑOS DESPUÉS: 4

    Theo se encontraba frente a su escritorio, jugueteando con unas cartas mientras observaba la pantalla de su computadora. Estaba tan ansioso que podía sentir como las piernas le temblaban ligeramente. Tenía mucho trabajo y aunque deseaba ir desesperadamente no podía irse porque simplemente tenía que terminar su trabajo. Había platicado con aurora sobre la situación de Henry y estaba totalmente convencido que era su culpa porque él sentía que él llevaba la sangre mala entre sus venas. Por más que había tratado de proteger a su familia de esa sangre, no lo habían logrado porque al final de cuentas estaba dentro de ellos. La noche anterior había tenido que dar un paseo totalmente largo, únicamente para poder pensar en lo que tenía que hacer con su familia. Quería que todos estuvieran bien, quería que todos estuvieran felices, sanos y sobretodo llevarán una vida totalmente normal pero sentía que incluso entre más luchaba para dejar el pasado atrás, menos lo lograba. Sentía que si hablaba

  • Llámame Monstruo   ESPECIAL 10 AÑOS DESPUÉS: 3

    Hay música en todo el alrededor del lugar, grandes bocinas y pantallas donde muestran la pelea del momento. El suelo estaba totalmente manchado por gotas de sangre. Henry no pude evitar sonreír cuando pisó una gran mancha de sangre, estaba totalmente extasiado porque esa mañana podría finalmente entrar a pelear al Ring de las peleas clandestinas. Estaba tan emocionado que incluso podía sentir como las manos le temblaban de la emoción.Estaba totalmente seguro que su papá lo encontraba en esos momentos, en ese lugar, sin duda iba a recibir un castigo que iba durar durante toda la vida pero no le importaba, en realidad le importa un carajo. El tiempo le había comenzado a importar un carajo lo que su papá pensara porque simplemente para él era completamente injusto que Theo en su juventud si se hubiera divertido de mil y una forma y que él no pudiera hacer nada…era totalmente injusto. Sabía que posiblemente sí madre estuviera desacuerdo pero ella tampoco podía decir nada. En realidad, p

บทอื่นๆ
สำรวจและอ่านนวนิยายดีๆ ได้ฟรี
เข้าถึงนวนิยายดีๆ จำนวนมากได้ฟรีบนแอป GoodNovel ดาวน์โหลดหนังสือที่คุณชอบและอ่านได้ทุกที่ทุกเวลา
อ่านหนังสือฟรีบนแอป
สแกนรหัสเพื่ออ่านบนแอป
DMCA.com Protection Status