Beranda / Romance / Mi campeón / Capítulo 2

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Capítulo 2

Penulis: Edgar Romero
last update Tanggal publikasi: 2026-09-15 03:33:47

 Rompí con mi novio y también le rompí la nariz a él je je je. Yo soy muy huraña, explosiva y violenta, no me gusta que me tomen de tonta y menos que se aprovechen a mis costillas. A ni novio lo sorprendí besando a una mujer, en un parque público, con todo desparpajo, muy acaramelado y obnubilado, embelesado con la muchacha tanto que se sentía flotando en el aire. Jeremy me había jurado amor eterno y me aseguró que yo era la luz de sus ojos, la chica de sus sueños hecha verdad, que nos íbamos a casar, que tendríamos muchos hijos y que nos haríamos viejos viviendo juntos,  pero todo eso era mentira, por ello, enardecida y furiosa le metí un gran puñete en el tabique nasal y se lo hice trizas. ¡¡¡Craack!!! reventó su nariz con el furioso e iracundo puñete que le metí. La mujer esa que me robó a mi novio, gritaba como loca y por eso, fastidiada por sus chillidos, también la golpeé de tal manera que la lancé por los aires, aterrizando de mala manera en el pasto noqueada y sin dientes.

  -¿Qué hiciste Alana? Gloria  es tan solo una amiga, no estábamos haciendo nada malo, ¡¡¡Tú y tus celos enfermizos!!! -, intentó Jeremy salvar su pellejo, con la cara literalmente  bañada en sangre después que le hice polvo la nariz pero, por supuesto, no le creí. Lo había sorprendido engolosinado besando a la tal Gloria y de perdonarlo, yo hubiera quedado como la tonta de la historia. Estaba cansada de que me traten así, aprovechándose de mi nobleza.

   Luego de golpearlos furibunda  a los dos, me fui contenta, meneando las caderas, con mi naricita alzada, lanzando mis pelos aires, riéndome, incluso, satisfecha de haberle dado su merecido a ese farsante que tenía por novio y que se aprovechó de mí. En el parque, como es obvio, se desató el caos y el pánico y  varias personas socorrían a Jeremy y a Gloria. Ella continuaba aturdida luego del feroz puñetazo que le di en la mandíbula haciéndola volar por los aires y a duras penas parpadeaba con dificultad, buscando su dientes.

    No quedé lastimada por haber roto de esa manera con mi novio pese a que yo quería mucho a Jeremy. Pensé en llorar y llorar tres días seguidos, sin embargo no tuve ningún remordimiento ni lástima  ni nada. Mi noviazgo con Jeremy había sido muy bonito, estuvimos juntos casi dos años, hacíamos planes para casarnos, yo lo quería mucho empero verlo acaramelado  con la tal Gloria me hacía decepcionado demasiado y me hizo ver que ese tipo en realidad, no valía la pena siquiera de llorar por él.

   Jeremy no fue el primero que me engañó, tampoco. Más antes, Rafael también me fui infiel con una ex amiga a quien yo estimaba mucho y la consideraba leal, buena y confiable. Los tres trabajábamos en el diario  "Preciso", yo hacía policiales, Rafael deportes y Miriam espectáculos y nos llevábamos de maravillas, lo compartíamos todo, íbamos a fiestas y jolgorios y estábamos siempre juntos, almorzando en la cafetería, contándonos chismes y vivencias, rajando de los otros compañeros y riéndonos del jefe que era bastante torpe e ingenuo. De tanto frecuentarnos, me enamoré de Rafael y él de mí e iniciamos un bonito y tórrido romance, empero Rafael también había enamorado a Miriam. Ellos igualmente la pasaban súper bien juntos, hacían el amor a mis espaldas y sostenían intensos amoríos a escondidas. Otra vez había hecho el papel de tonta.

     En realidad yo no me daba cuenta de nada hasta que de casualidad y de curiosa,  revisé el móvil de Rafael y ¡pum! encontré muchos selfies de él y Miriam besándose apasionados, incluso desnudos en un hotelucho de mala muerte.

   Eso sí me dolió mucho. No solo terminé con Rafael sino que renuncié al diario porque todos los colegas sabían que él y yo éramos enamorados. No podía soportar las mofas, las burlas, la sorna ni la lástima de los colegas porque mi novio me engañó con mi mejor amiga y opté por irme. Fue lo mejor.

   Rafael y Miriam siguieron siendo pareja pero tampoco duraron mucho juntos porque Miriam se enamoró del jefe, ajá del torpe e ingenuo que nos mandaba, y  echó de taquito de su vida a Rafael. El que la hace la paga ¿no? 

   Dejar a Rafael sí me afectó bastante. Me dediqué a comer helado, a no hacer nada, a comprar zapatos y a llorar. Fue entonces que conocí a Jeremy. Él trabajaba en una de las tiendas del centro comercial en el centro de la ciudad. Hicimos click apenas nos vimos y pensé haber encontrado al amor de mi vida, empero, ya saben, me significó también una nueva decepción y a él le costó su nariz hecha pedazos je je je.

    Entonces empecé a salir con Donato Bergen, un ingeniero agrícola muy enterado en tractores y maquinarias dedicadas a ese rubro. Era dulce conmigo pero no era mi tipo. Bergen era sesentón, tosco y vulgar en su trato. Siempre decía lisuras, para todo,  y eso me daba repulsión.

    Donato quedó enfadado cuando e dije que ya no lo quería, que lo dejaba y que era mejor que cada uno tomara su rumbo. -Eres injusta conmigo, yo te trataba como a una princesa-, me aclaró lastimado. Él se había ilusionado conmigo, se esforzaba en enamorarme, me regalaba peluches, joyas,  incluso electrodomésticos, trataba de ser menos soez aunque eso le era difícil y hasta imposible cambiar. Ese fue, finalmente, su talón de Aquiles.

   Por enésima vez me había equivocado eligiendo a un novio. Yo era despistada, en verdad, con los hombres, siempre buscaba el camino fácil, , me enamorada muy rápido y finalmente pagaba las consecuencias, dejándome con los crespos hechos y sin ningún amor.

   Empecé a salir con un vigilante nocturno, pero tampoco funcionó,. El tipo se quedaba dormido en mis brazos, roncaba como paquidermo, era aburrido, siempre estaba exánime, ojeroso y se quejaba de todo. Apenas estuvimos saliendo un par de meses cuando lo dejé. Otra vez estaba sola.

   De remate ya tenía casi dos años sin trabajo. Había dejado mis hojas de vida en portales de internet, diarios impresos, noticieros de televisión y de radio y nadie me llamaba. Eso me desesperaba, el dinero se iba como reguero de pólvora y estaba sin novio. ¡¡¡Mi vida era un caos!!!

   Fue entonces que me llamaron de "El Soplón". Aquel era un diario amarillo, escandaloso, barato y populachero que también tenía su portal web y que vivía del sensacionalismo. No me pagaban mucho sin embargo me permitía sobrevivir.

   -Escucha bien Galloway, el diario vive del escándalo y fabricando héroes,  nuestras páginas están dedicados a denuncias y a resaltar a quienes luchan por ser alguien en la vida, lo demás no nos interesa-, me dijo mi jefe, el director Haskins cuando me recibió en su oficina.

   -¿Fabricando héroes?-, no entendía yo.

   Haskins me llevó a su ventana. -¿Ves las calles? En todas las esquinas hay muchos héroes anónimos, personas que luchan por vencer las adversidades, esa gente interesa al diario, vendedores, deportistas, actores, inventores ¿me entiendes ahora?-,  Hasknis era un tipo áspero y mal humorado.

   -Entonces hágame un reportaje porque soy una heroína: he sobrevivido dos años sin dinero-, quise hacerme la graciosa pero Haskins, ya les digo, tenía muy mal carácter.

   -No me gustan las payasas, Galloway-, me advirtió.

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