MasukPOV DE LIAM “¿Sí?”Anika sonrió con picardía mientras se acomodaba hasta quedar a horcajadas sobre mí. La falda que llevaba puesta antes se había subido, dejando muy poco a la imaginación.No es que mi imaginación no hubiera estado desbocada ya...Cada vez que veía a Anika, no podía evitar desearla todo el tiempo, y su vientre de embarazada comenzaba a notarse. Dios, ayúdame.Movió las caderas hacia adelante, frotando su intimidad contra mi erección a través de mis jeans.“¿Estás seguro de eso?”, me provocó, con la voz cargada de desafío. “Puede que no seas capaz de soportarlo.”La agarré por la nuca y la atraje hacia mí para darle otro beso, mientras mi otra mano subía por su muslo y mis dedos rozaban el encaje húmedo de sus bragas. Estaba empapada.“Ponte a prueba, Princesa”, gruñí casi.Ella no dudó. Con una sonrisa traviesa, se levantó lo suficiente para quitarse la falda, quedándose únicamente con aquella diminuta tanga de encaje y un sujetador a juego.Contuve la respira
POV DE LIAM—¿Dudo que le caiga bien a tu esposa? —dijo Jessica de repente.Los dos estábamos desayunando un sábado por la mañana y Anika había decidido dormir hasta tarde.Levanté una ceja.—Lo dudo mucho.Conocía la clase de persona que era Anika y sabía que no tenía ni un solo hueso malicioso en el cuerpo… a menos que algo estuviera terriblemente mal, Anika jamás odiaría a alguien sin razón.Jessica se encogió de hombros.—Di lo que quieras, pero lo sentí. Simplemente me trata con mucha frialdad.Me aclaré la garganta.—Quizá últimamente tenga muchas cosas en la cabeza —dije en su lugar, porque, por mucho que conociera a Anika y estuviera dispuesto a apoyarla hasta el final, también sabía que había estado comportándose de manera extraña desde que Jessica llegó.Jessica resopló.—Si tú lo dices.—Pero hablo en serio…Me interrumpió.—Cambiemos de tema, por favor. Ya estoy aburrida de esta conversación.Asentí.—Sí, parece una buena idea.Seguimos hablando de todo y de nada, hasta qu
POV DE ANIKA—Odio esto —gemí.En realidad, incluso sentía un poco de lástima por Felicia porque llevaba casi una hora escuchando pacientemente mis quejas.Suspiró.—No quiero ser esa persona, pero tú misma dijiste que él te preguntó tu opinión… ¿por qué simplemente no dijiste que no? —preguntó.Me pasé una mano por el cabello.—No quería ser esa persona, Fel. Son literalmente mejores amigos —dije—. No quiero ser irracional.Realmente no quería serlo, pero al mismo tiempo, simplemente no me gustaba la idea de que alguien más estuviera con nosotros durante una semana, en su espacio, hablando con él todo el tiempo.—¿El problema es que no confías en él o…?Me incorporé inmediatamente.—Por supuesto que confío en él, amiga. Quiero decir, no me ha dado ninguna razón para no hacerlo.Ella levantó las manos.—Bueno, ahí lo tienes. Lo amas y es obvio que ese hombre adora el suelo que pisas, así que ¿cuál demonios es el problema?Me pasé una mano bruscamente por el cabello.Había tenido exact
POV DE LIAM—¡Hey, Jessie! —grité.Lo sé, lo sé. Era un cliché que hiciera referencia a aquella caricatura de nuestra infancia, pero vamos, era gracioso… al menos para mí.Estaba de pie sosteniendo un gran cartel de cartón con su nombre escrito en letras grandes.Ella puso los ojos en blanco, con una pequeña sonrisa en los labios.—Ja, ja, Liam. Qué maduro eres —dijo.—Cállate y ven a darme un abrazo —dije.Dejó sus maletas en el suelo antes de correr dramáticamente hacia mí. La agarré en un abrazo y la hice girar hasta que empezó a chillar.—Es bueno volver a verte, Jessie —dije mientras la dejaba suavemente en el suelo.—Lo dudo, ya que tu primera acción fue intentar provocarme una conmoción cerebral —dijo.—Lo que sea —respondí.Jessica y yo habíamos sido muy cercanos desde nuestros días en la universidad, así que era normal que bromeáramos y nos molestáramos de esa manera. Por eso nunca tenía que preocuparme por herir sus sentimientos con mis bromas.Jessica señaló sus maletas.—¿P
POV DE ANIKA—Hola, bebé.—¿Mmm? —Tuve que levantar la cabeza, que estaba apoyada sobre el cuello de Liam, para mirarlo.Estábamos cómodamente acostados en la cama. Yo estaba acurrucada entre sus brazos mientras él pasaba perezosamente una mano por mi cabello. Se sentía demasiado bien como para ser legal y ni siquiera sé en qué momento volví a cerrar los ojos.—¿Estás cansada, amor? —preguntó.Abrí los ojos y negué con la cabeza.—No, es que realmente sabes usar tus dedos —dije, y él se rio.—¿Tan buenos son?—Los mejores.—Creo que simplemente estás obsesionada conmigo —dijo.Me encogí de hombros.—Nunca dije que no lo estuviera —respondí sin el menor remordimiento.Entonces se inclinó y depositó un suave beso sobre mis labios.Me incorporé para quedar frente a él.—Querías decirme algo antes, Liam, pero nos distrajimos. Dime —le dije.Liam asintió.—¿Te he hablado de Jessica, mi amiga cercana de la universidad?Fruncí el ceño, confundida.—No. No creo conocer a ninguna Jessica de la
PERSPECTIVA DE ANIKACerré mi libreta de bocetos de un golpe en el segundo en que escuché que se abría la puerta de mi oficina y solo me relajé cuando vi que solo era Felicia.Sonrió de lado. —¿En qué andas, amiga? —preguntó.—En nada —dije de inmediato.La sonrisa en su rostro solo se amplió.—Dime, ¿tu maridito te envió algo escandaloso?Rodé los ojos, pero aún había el fantasma de una sonrisa tirando de mis labios.—Ja, ja, muy chistosa.Se encogió de hombros mientras entraba a la oficina y se arrojaba dramáticamente sobre el sofá del rincón.—Quiero decir, no te culparía. Tu hombre es un deleite para la vista y...La interrumpí al instante, sintiendo ese familiar flujo de posesividad elevarse dentro de mí, y dejó un sabor amargo en mi boca.—¿Podemos no hablar de mi hombre como si fuera algún tipo de objeto sexual, por favor? —dije.Felicia soltó una carcajada.—Oh, estoy segura de que no te importa hablar de lo sexy que es tu esposo.Una sonrisa apareció en mis labios a







