Compartilhar

Capítulo Cinco

Autor: MURK ROSE
last update Data de publicação: 2026-11-05 10:25:52

Punto de vista de Evelyn

El cuero helado del asiento me quemaba los muslos a través de la tela del vestido, pero no me moví. En lugar de apartarme, hice un gesto que no hacía desde hacía años; al menos, no en esta vida. Apoyé suavemente la cabeza en el hombro de Caleb.

Se puso rígido en el acto. Bajo la lana de su esmoquin hecho a medida, sus músculos se volvieron duros como piedra. Por un instante pensé que me apartaría de un empujón.

Y, sinceramente, no podía reprochárselo. Para él, yo seguía siendo esa mujer histérica, la que se pasaba los días gritándole, ignorando a nuestro propio hijo y tratándolo como a un perro hasta que necesitaba un cheque. No sabía que yo ya había muerto una vez. Ignoraba que ya había visto el final de la película, y que era una película de terror orquestada por Sarah y Marcus.

Hablando de Sarah... Aunque iba instalada en el coche de justo detrás de nosotros, su voz seguía resonando bajo mi cráneo como una grabación en bucle.

«Ni siquiera te mira, Evelyn», me susurraba el recuerdo de su voz tóxica. «Míralo. Le das asco. En cambio, ¿Marcus? Marcus te adora. Unas horas más y por fin te librarás de ese monstruo que arruinó a tu familia».

Cerré los ojos con más fuerza, aplastando la frente contra el hombro de Caleb. Quería acallar esa voz. Quería gritarle a la verdadera Sarah, a pocos metros de nosotros, que sabía exactamente lo que ella llamaba «libertad».

Su «libertad» era una habitación de hospital helada, el pitido continuo de un monitor cardíaco plano y sus risas ahogadas en el pasillo con Marcus mientras celebraban mi muerte.

«Caleb es un asesino», repetía el eco de Sarah en mi memoria. «Fue él quien remató a tu padre para quedarse con su empresa. No tengas ninguna piedad».

Una risa seca y amarga me quemó la garganta. Mi mejor amiga... La arquitecta de mi infierno.

En mi vida anterior, cuando mi padre murió de un infarto, fue Sarah quien me trajo aquellos documentos falsos. Una supuesta prueba de que Caleb había orquestado la quiebra de mi padre, acompañada de un informe psiquiátrico falso según el cual Caleb quería internarme para quedarse con la herencia.

Entonces, ahogada en el dolor y bajo el efecto de las pastillas que Sarah me daba a escondidas, nunca me atreví a pedirle cuentas a Caleb. Me daba demasiado miedo oír la verdad de su boca. Así que empecé a odiarlo con todas mis fuerzas. Y acabé detestando a mi propio bebé, Leo, solo porque tenía los ojos del hombre que yo creía el verdugo de mi padre.

Para vengarme, para destruir a Caleb, me lancé a los brazos de Marcus. Creía que lo estaba utilizando... cuando en realidad eran ellos quienes me desangraban.

Hasta que supe la verdad en mi lecho de muerte: Caleb había hecho todo lo posible por salvar la empresa de mi padre. Fueron Sarah y Marcus quienes filtraron los papeles falsos y empujaron a mi padre al límite.

Caleb se movió un poco en el coche. No me apartó, pero tampoco se ablandó. Permanecía inmóvil, soportándome con una frialdad ya asentada.

—Evelyn —soltó con voz baja, cansada y sin ilusiones—. ¿Qué es lo que pretendes ahora?

—Déjame solo... dos minutos —susurré sin despegar la cabeza—. Por favor.

Lo sentí exhalar el aire en un largo suspiro de fastidio. Para él, no era más que un nuevo capricho. Otra comedia para llamar la atención o para reírme de él antes de la fiesta. Creía que lo seguía detestando igual que antes, y llevaba mucho tiempo resignado a ese odio.

No podía imaginar que, si me aferraba a él esa noche, era porque él era la única persona real en medio de aquel nido de serpientes.

Deslicé la mano en mi cartera, y mis dedos tocaron el borde duro y frío del USB. Esa noche, la historia no iba a repetirse. En mi otra vida, a esa hora, habría estado sentada en el coche de Sarah, escupiendo mi odio contra Caleb y preparándole otra puñalada por la espalda.

Durante años, aquellas mentiras habían sido mi combustible. Todavía me veo escuchando a Sarah repetirme que Caleb solo se había casado conmigo por interés, que no le importábamos ni yo ni nuestro hijo, que era demasiado rígido, demasiado duro. Y yo, cegada por la rabia, me lo tragaba todo.

Cerré los ojos. Tenía que recordar de dónde venía todo aquel veneno para no volver a flaquear jamás.

El instituto.

Todavía la veo, de pie en medio de la cafetería, haciendo de heroína para defenderme de unas chicas que se burlaban de mí. Les había gritado a todas antes de pasar su brazo por el mío.

«No las escuches», me susurró Sarah aquel día. «Somos tú y yo contra el mundo, Eve. Soy la única que te entiende».

Durante diez años me creí aquella farsa. Cuando murieron mis padres, Sarah estuvo allí. Y cuando mi matrimonio se convirtió en un campo de ruinas, Sarah seguía allí para avivar el fuego.

Solo que el remedio que me vendía era el veneno que acabaría matándome.

«Caleb no te merece», me repetía a altas horas de la noche, con su copa de vino en la mano. «Solo quiere quitártelo todo. Usa a Marcus para librarte de él».

En la oscuridad del coche, las uñas se me clavaron en la palma. Sarah no quería ayudarme a vengarme. Quería que destruyera mi propia vida, mi matrimonio y a mi hijo, para poder quedarse con los escombros.

Sarah no quería ser mi amiga. Quería mi lugar.

Y luego llegó Marcus, el peón perfecto en su juego, haciéndome creer en una pasión falsa para robarme mejor mis secretos y mi dinero.

Un golpe seco, cuando la limusina pasó por un bache, me devolvió bruscamente al presente.

Continue a ler este livro gratuitamente
Escaneie o código para baixar o App

Último capítulo

  • RENACIDA PARA LA VENGANZA (LOS VOTOS DE EVELYN)   Capítulo Siete

    Punto de vista de EvelynLos flashes de las cámaras atravesaban los cristales tintados de la limusina como relámpagos. Fuera había un ruido ensordecedor: periodistas gritando mi nombre, tacones repiqueteando sobre el suelo mojado y el viento frío de la noche colándose cada vez que un coche descargaba a sus invitados.Caleb abrió la puerta y salió primero.Lo vi ajustarse la chaqueta con un gesto preciso. En un segundo, su rostro se cerró. Se puso de nuevo su máscara de siempre: la del director ejecutivo frío, fuerte e intocable que todo el mundo conocía. Pero en lugar de seguir derecho y dejarme sola frente a los fotógrafos, se detuvo al borde de la alfombra roja. Su mano derecha se quedó apoyada en lo alto de la puerta. Sus dedos apretaban el metal con fuerza. Me estaba esperando.Sentí un nudo en la garganta.Durante años había hecho exactamente lo mismo. Incluso cuando acabábamos de gritarnos en casa, incluso cuando yo me negaba a dirigirle la palabra durante tres semanas, siempre

  • RENACIDA PARA LA VENGANZA (LOS VOTOS DE EVELYN)   Capítulo seis

    Punto de vista de CalebEl silencio en la parte trasera de la limusina no era solo un vacío, era un cementerio.Estaba allí sentado, con la cabeza erguida, atrapado en la penumbra del habitáculo a pesar de la comodidad del espacio. A mi lado, Evelyn no hacía ningún ruido, pero el aire entre nosotros pesaba, envenenado por cinco años de rencor, de ataques de histeria y de insultos escupidos a la cara en mitad de la noche. Mantenía los ojos clavados en el cristal tintado, viendo cómo los neones de la ciudad se estiraban en estelas sanguinolentas.Entonces ocurrió lo imposible.Evelyn se movió. Con un movimiento lento, casi vacilante, se inclinó y apoyó con suavidad la cabeza en mi hombro.Mi cuerpo se bloqueó de golpe. Mis músculos se volvieron cemento bajo el esmoquin. No me atrevía a respirar, ni siquiera a parpadear. Mis nervios gritaban la alarma. ¿Qué nuevo juego es este? ¿Qué trama ahora? Mi primer reflejo fue apartarla bruscamente. O quedarme ahí, rígido, soportando la farsa has

  • RENACIDA PARA LA VENGANZA (LOS VOTOS DE EVELYN)   Capítulo Cinco

    Punto de vista de EvelynEl cuero helado del asiento me quemaba los muslos a través de la tela del vestido, pero no me moví. En lugar de apartarme, hice un gesto que no hacía desde hacía años; al menos, no en esta vida. Apoyé suavemente la cabeza en el hombro de Caleb.Se puso rígido en el acto. Bajo la lana de su esmoquin hecho a medida, sus músculos se volvieron duros como piedra. Por un instante pensé que me apartaría de un empujón.Y, sinceramente, no podía reprochárselo. Para él, yo seguía siendo esa mujer histérica, la que se pasaba los días gritándole, ignorando a nuestro propio hijo y tratándolo como a un perro hasta que necesitaba un cheque. No sabía que yo ya había muerto una vez. Ignoraba que ya había visto el final de la película, y que era una película de terror orquestada por Sarah y Marcus.Hablando de Sarah... Aunque iba instalada en el coche de justo detrás de nosotros, su voz seguía resonando bajo mi cráneo como una grabación en bucle.«Ni siquiera te mira, Evelyn»,

  • RENACIDA PARA LA VENGANZA (LOS VOTOS DE EVELYN)   Capítulo Cuatro

    El toque finalPunto de vista de EvelynCuando volví de la oficina, la casa estaba sumida en un silencio casi opresivo. Fui directamente a la habitación de Leo. Sentado en medio de su alfombra de juegos, alineaba unos cochecitos de metal en una fila de precisión maniática. Al oír chirriar la puerta, sus hombros pequeños se pusieron rígidos al instante, pero no levantó la cabeza.—Hola, campeón —dije, dejándome caer despacio sobre el parqué, a unos pasos de él—. Qué rápidos parecen tus coches.Una mirada furtiva, breve y desconfiada, antes de volver a concentrarse en sus juguetes.—El azul es el más rápido. Papá dice que se parece al suyo.—Es verdad —susurré. Mis dedos rozaron un camioncito verde al que se le estaba descascarillando la pintura—. ¿Puedo jugar un ratito contigo? Solo un minuto, antes de ir a cambiarme.Leo asintió muy despacio, sin apartar los ojos del camión.—Vale. Pero no los rompas. No me gusta cuando se rompen.Durante años, ese niño no había sido para mí más que

  • RENACIDA PARA LA VENGANZA (LOS VOTOS DE EVELYN)   Capítulo Tres

    Punto de vista de EvelynEché un vistazo al reloj del salpicadero. Apenas era mediodía.En mi otra vida, habría pasado esa hora en una cabina privada de un spa de lujo, quejándome de la temperatura del agua aromatizada mientras intercambiaba mensajes subidos de tono con Marcus. Hoy estaba sentada en el asiento trasero de una berlina negra, con las palmas sudorosas, apretando contra el pecho un pequeño estuche de terciopelo azul noche. Contenía un par de gemelos de zafiro de Caleb.Él no los necesitaba: tenía decenas, ordenados alfabéticamente en su vestidor. Pero era mi único pretexto para atravesar los controles de su cuartel general sin cita previa.Cuando el coche se detuvo al pie del monolito de cristal y acero negro que albergaba la sede de Kingston Enterprises, una náusea brutal me retorció el estómago.Al cruzar el majestuoso vestíbulo, vi cómo los dos guardias de seguridad se quedaban rígidos. Sus rostros se descompusieron en un instante. Me conocían demasiado bien: era la mu

  • RENACIDA PARA LA VENGANZA (LOS VOTOS DE EVELYN)   Capítulo dos

    La manzana envenenada Punto de vista de EvelynEn el desayuno, el silencio en el comedor era asfixiante.Sentado frente a mí, Leo sujetaba su cucharita como si fuera un escudo, con los ojos clavados en sus crepes de chocolate. Había intentado entablar conversación sobre sus dinosaurios de plástico, pero solo me respondía con pequeños asentimientos cautelosos, atento a la más mínima chispa de ira en mi rostro.Cuando quise levantarme para volver a mi habitación, una oleada de dolor fantasma me fulminó el pecho. El recuerdo de mi agonía (el veneno, el sudor frío, el mármol helado) me arrancó un jadeo. Tuve que aferrarme al respaldo de la silla, con las uñas clavadas en la madera, esperando a que pasara la náusea. Leo me miraba paralizado de terror, convencido de que había hecho algo malo.Me tragué el sufrimiento, le dediqué una sonrisa temblorosa y subí de nuevo a mi estudio.Necesitaba trabajar. Y, sobre todo, pensar.En mi vida anterior, todos me tomaban por una cabeza hueca y supe

Mais capítulos
Explore e leia bons romances gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de bons romances no app GoodNovel. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no app
ESCANEIE O CÓDIGO PARA LER NO APP
DMCA.com Protection Status