Share

Capítulo 7

Author: Sietemiel
Antes de presentar formalmente los papeles de la demanda de divorcio, mi abogado organizó una última reunión de conciliación en su despacho.

Hugo finalmente cedió y aceptó el divorcio por acuerdo extrajudicial. Llevaba un traje negro impecable y una corbata gris.

Esa corbata la había comprado yo tiempo atrás; en aquel entonces yo decía que el gris le daba porte. Más tarde comprendí que no era mi gusto, sino el de Julia.

Dentro de la sala de reuniones, el abogado deslizó sobre la mesa la propuest
Continue to read this book for free
Scan code to download App
Locked Chapter

Latest chapter

  • Secreto en la oreja del conejo gris   Capítulo 9

    Después del divorcio me mudé a un pequeño departamento al sur de la ciudad. Me compré sábanas rojas, una taza de cerámica roja y un paraguas rojo.Cuando mi amiga vino por primera vez a visitarme, bromeó diciendo que parecía como si le estuviera aplicando una base roja a toda mi vida.—Exactamente —le respondí—. Estoy empezando de cero.No mandé restaurar mi vestido de novia. Guardé aparte el encaje antiguo heredado de mi madre. No lo volví a coser en ninguna prenda, ni lo transformé en ningún recuerdo conmemorativo.Simplemente reposaba en silencio dentro de una caja de madera, tal como el amor callado que mi madre me había dado en vida.Más tarde Julia se marchó. Se dice que borró todas sus publicaciones de Instagram. Otras versiones cuentan que intentó buscar a Hugo, pero él no la dejó pasar.No me tomé la molestia de averiguar la verdad, no me interesaba. Lo que les pasara a ella y a Hugo ya no tenía nada que ver conmigo.En cuanto a Hugo, nunca volvió a buscarme en persona. Solo h

  • Secreto en la oreja del conejo gris   Capítulo 8

    Después de presentar la solicitud de divorcio, quedamos en encontrarnos para retirar los documentos oficiales.A la entrada del Registro Civil, él estaba parado abajo de los escalones, con una botella de refresco de naranja en la mano. El vidrio estaba cubierto de gotas de condensación.Cuando me acerqué, me llamó con la voz muy baja: —Silvia.Asentí. —Entremos.Él no se movió. —Recorrí muchísimos lugares para conseguir esto. Era tu favorito antes.Miré la botella. En otra época la habría aceptado; el simple hecho de que recordara mis antiguos gustos me hacía creer que me amaba. Pero en ese momento solo le respondí:—Ya no tomo azúcar.Se quedó desconcertado. Yo esbocé una sonrisa leve.—Las personas cambian.Sus dedos se fueron poniendo pálidos a medida que apretaba la botella.—Entonces aprendo todo de nuevo. Quiero saber qué te gusta y qué no en este presente, quiero volverte a conocerte.Lo miré fijamente. —¿Sabes qué es lo que más detesto hoy en día?—¿Qué? —Su voz temblaba ligera

  • Secreto en la oreja del conejo gris   Capítulo 7

    Antes de presentar formalmente los papeles de la demanda de divorcio, mi abogado organizó una última reunión de conciliación en su despacho.Hugo finalmente cedió y aceptó el divorcio por acuerdo extrajudicial. Llevaba un traje negro impecable y una corbata gris.Esa corbata la había comprado yo tiempo atrás; en aquel entonces yo decía que el gris le daba porte. Más tarde comprendí que no era mi gusto, sino el de Julia.Dentro de la sala de reuniones, el abogado deslizó sobre la mesa la propuesta de división de bienes.—El señor Jiménez está dispuesto a cederte la vivienda matrimonial y la totalidad de los ahorros de la pareja.—Que se repartan según lo que dicta la ley. —dije.Hugo levantó la mirada bruscamente y me interrumpió. —Silvia, quiero dártelos por voluntad propia.Lo miré con total serenidad. —Entonces dáselos a Julia. A ella le encantan tus cosas. Ya no me interesan a mí.Su rostro se descolorió. —Ya no tengo nada que ver con ella.Abrí el borrador del acuerdo. —Eso es asun

  • Secreto en la oreja del conejo gris   Capítulo 6

    Poco después, Julia publicó una entrada en Instagram con nueve fotografías. En el centro de cada imagen colocaba uno de los conjuntos de ropa del conejo gris.El pie de publicación decía: "Hay vínculos que no deberían ser malinterpretados."Me había bloqueado, pero olvidó que compartíamos muchísimos amigos en común. Por medio de ellos, las capturas de pantalla terminaron rápidamente en mi teléfono.Una amiga me llamó furiosa. —Silvia, ¿Julia se volvió loca? ¿Quieres que busque gente para insultarla?—No hace falta —le respondí—. Déjala publicar lo que quiera.Dos horas más tarde, la publicación se difundía cada vez más.Al principio la gente solo observaba el espectáculo, hasta que alguien empezó a investigar. Descubrieron que cada atuendo de la muñeca coincidía perfectamente con los paquetes temáticos que ofrecía aquel hotel, incluso las fechas encajaban.Para completar, existían registros que confirmaban que Hugo había estado en el estacionamiento del hotel esos mismos días. Fotograf

  • Secreto en la oreja del conejo gris   Capítulo 5

    Al tercer día después de abandonar la casa, me dirigí al taller de restauración de vestidos de novia. La empleada extendió mi vestido sobre una tela suave. Una esquina del velo faltaba, y sus bordes quedaban deshilachados. Con guantes blancos lo revisó durante mucho tiempo y finalmente negó con la cabeza.—Este encaje antiguo no se puede restaurar por completo a su estado original. Si fuera un encaje común, se podría sustituir. Pero al tratarse de una herencia familiar, no es recomendable hacer reparaciones improvisadas.Observé esa rotura y asentí. —Elabórame un informe de daños, por favor.La empleada se sorprendió. —¿Piensas interponer una reclamación?—No. Solo quiero conservarlo como evidencia. Cerré la caja del vestido.Apenas terminé de hablar, alguien apareció en la entrada. Era Hugo. Parecía no haber dormido en toda la noche: su camisa estaba arrugada y su rostro lucía profundamente demacrado.Llevaba en brazos el conejo gris. En el momento en que lo vi, sentí una fuerte náuse

  • Secreto en la oreja del conejo gris   Capítulo 4

    El día que me mudé, Hugo no volvió a casa. Solo me mandó un mensaje."Julia está muy alterada, regresaré más tarde. Trata de calmarte, no sigas diciendo tonterías sobre el divorcio."Leí esas líneas y me reí. Todavía estaba convencido de que yo estaba haciendo una rabieta, esperando que volviera para consolarme.Cuando los trabajadores de la mudanza tocaron el timbre, acababa de sellar la última caja.No rompí objetos ni recorté fotografías. Solo fui guardando ordenadamente dentro de una carpeta las copias de nuestro acta de matrimonio, los papeles de la vivienda, las tarjetas bancarias y la caja de mi vestido de novia.Todos los regalos que Hugo me había obsequiado los dejé sobre el mueble de la entrada: el collar, los perfumes, los bolsos, el reloj. Debajo de cada artículo puse una nota."Lo eligió Julia.""Julia tiene uno idéntico.""A Julia le encanta este aroma.""Julia decía que el gris me favorecía."La última nota quedó debajo del collar del conejo:"Cambia de ánimo."Esas poca

More Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status