共有

Capítulo 2

作者: Sofí Valiente
Noelia salió de la cafetería con las piernas temblándole.

Durante esos seis años, el nombre de Marcos había permanecido guardado en lo más profundo de su corazón, pero como la separación de entonces había sido demasiado dolorosa, nunca se imaginó que volverían a encontrarse.

Ese día, cuando lo vio de repente, su mente quedó en blanco.

Sonó el teléfono y escuchó la voz dulce de su hija Cecilia, lo que logró calmarla un poco.

—Mamá, ¿cuándo vuelves?

—Cariño, ya voy de regreso.

Noelia volvió a Altavista Residencial, el departamento de su mejor amiga Alicia Rivas.

La noche anterior, después de que Pablo golpeó a Noelia, desapareció sin dejar rastro. Ni siquiera la policía logró contactarlo.

Noelia tenía miedo de que regresara para hacerles daño a ella y a Cecilia, así que a media noche huyó de la casa de Pablo con su hija y se refugió en casa de Alicia.

Después de la quiebra de su familia, los viejos amigos de Noelia se alejaron uno después del otro. Solo Alicia seguía siendo la misma de siempre: bastaba una llamada para que le diera la mano.

Apenas se abrió la puerta, Cecilia corrió hacia ella y la abrazó.

—¡Mamá!

—Cariño.

Noelia se agachó, a punto de besar la frente de su hija, pero cuando vio esa cara que se parecía tanto a la de Marcos, se quedó quieta.

Cuando Cecilia era pequeña, todos a su alrededor la halagaban por lo bonita que era. Decían que había heredado la belleza de Noelia, y ella siempre creyó que su hija se parecía a ella… hasta hoy, cuando se reencontró con Marcos y se dio cuenta, de repente, de que Cecilia cada vez se parecía más a él.

—Mamá, ¿qué te pasa?

—Nada —Noelia disimuló lo que sentía—. ¿Te portaste bien en casa de Alicia?

—Cecilia se portó muy bien, hace un rato hasta me ayudó a regar las plantas —dijo Alicia saliendo del baño—. ¿Y qué tal, Noelia? ¿Qué dijo el abogado?

Noelia le hizo una seña a Alicia, llevó primero a su hija al cuarto y le dio un libro de cuentos.

—Cecilia, quédate un ratito sola. Alicia y yo vamos a platicar un poco y luego vengo a verte, ¿sí?

—Está bien.

A Cecilia le encantaban los cuentos y podía pasarse mucho tiempo sola imitando a los personajes.

Noelia regresó a la sala. Alicia ya había preparado fruta y la esperaba. Noelia se acercó y le contó lo que pasó en la cafetería, incluido el reencuentro con Marcos.

—¿Qué? ¿Dices que Marcos se va a encargar de tu divorcio? ¿Él, siendo el responsable del Grupo Jurídico Horizonte Global, va a aceptar un caso tan pequeño como un divorcio?

—¿Responsable del Grupo Jurídico Horizonte Global?

—¿No lo sabías? —Alicia buscó un reportaje en su celular—. Mira esto. Marcos ahora es el director ejecutivo del Grupo Jurídico Horizonte Global. ¿Has oído hablar de ese despacho?

—¿El bufete internacional de primer nivel?

—¡Ese mismo! Dicen que el Grupo Jurídico Horizonte Global tiene más de treinta sucursales en todo el mundo, más de dos mil abogados y unos ingresos anuales que superan los mil millones de dólares.

Noelia miró el reportaje y solo entonces entendió que ese muchacho pobre de antes se había convertido en un abogado muy importante y famoso. Con razón cada cosa que hacía mostraba esa elegancia que da el dinero. De verdad, todo había cambiado.

—Noelia, ¿será que todavía no te ha olvidado?

—Imposible. Solo vino a verme hacer el ridículo.

—Vamos, con la posición y el estatus que tiene ahora Marcos, ¡su tiempo vale oro! Si no sintiera algo por ti, ¿crees que se tomaría la molestia de venir solo para verte fracasar?

—Yo ya me casé y tuve una hija. Con su estatus actual, ¿qué mujer no podría tener? ¿Cómo iba a seguir aferrado al pasado conmigo?

—Noelia, en realidad siempre quise preguntarte algo. ¿Qué fue lo que pasó ese año? Te gustaba tanto Marcos, lo perseguiste durante tanto tiempo hasta conquistarlo… ¿cómo es que de repente lo dejaste y fuiste a casarte con Pablo, ese imbécil?

Noelia se quedó callada. Eso había pasado hacía mucho tiempo, y regresar al pasado ya no tenía sentido.

—Olvídalo, no hablemos de eso —dijo Alicia, cuando vio que ella no quería seguir—. Mejor dime, ¿qué piensas hacer ahora?

—Buscar otro abogado. Pase lo que pase, primero tengo que divorciarme.
この本を無料で読み続ける
コードをスキャンしてアプリをダウンロード

最新チャプター

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 100

    Marcos estaba sentado en la silla giratoria de cuero negro. Ese día tenía puesto un traje azul marino de corte impecable; el cuello de la camisa blanca, perfectamente abotonado, transmitía pura disciplina.Entre los dedos le daba vueltas sin notarlo a una pluma de platino; el metal relucía con cada movimiento.—Señor Leiva, la otra parte exige que, en la cláusula de defensa de propiedad intelectual, después de activarse el derecho de recompra preferente se excluya la participación de nuestros fondos asociados. ¿Qué opina…?Se quedó callado unos segundos y, justo cuando iba a hablar, la pantalla del celular se iluminó.No era una llamada, sino un mensaje.Bajó la mirada: era una foto enviada por Patricia.En la imagen, Noelia estaba junto a un muchacho, tomados de la mano."Marcos, hoy me encontré con Noelia y su novio. Es bien guapo. Parece que Lucas ya no tiene ninguna oportunidad".Marcos dejó caer la pluma sobre la mesa con un golpe seco.La tensión llenó la sala de repente.—¿Todo

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 99

    —Claro, Noelia, deja que Nicolás te lleve. Por aquí es difícil conseguir taxi —agregó Camila.—De acuerdo, gracias, Nicolás.Él tomó las llaves y salió con ella.Su auto estaba en el estacionamiento del edificio: un Volvo gris plata, recién comprado; cuando abrió la puerta todavía se sentía el olor a nuevo.En el camino, un cliente nuevo escribió preguntando por las tarifas de las clases de golf. Noelia estuvo contestando todo el camino, mientras Nicolás manejaba callado.La luz de la tarde era intensa. Cuando pararon en un semáforo, Nicolás se estiró y bajó la visera para taparla del sol.Veinte minutos después, llegaron al club.—Gracias por traerme hoy, Nicolás —dijo Noelia.—De nada —miró la entrada del club y sonrió—. Nunca he jugado golf. ¿Puedo entrar a mirar?—Claro.—Perfecto.Se bajaron juntos. Apenas entraron, Noelia vio a Patricia.Estaba sentada en un banco junto al pasto, tapándose la cara del sol con el bolso. De vez en cuando miraba hacia la entrada. Cuando vio a Noelia

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 98

    Pocas personas la llamaban tan temprano.Noelia miró la pantalla: era Camila, a la que no veía desde hacía mucho.Después de ese incidente en que las retuvieron a ella y a Cecilia, Camila renunció a trabajar con la familia Ibarra. Por suerte lo hizo a tiempo y no quedó envuelta en los problemas posteriores.—Hola, Camila.—Noelia, hace mucho que no la llamaba. ¿Cómo ha estado?—Muy bien. ¿Y usted? ¿Cómo está de salud?—También bien. Le tengo una buena noticia: trasladaron a Nicolás a Montelargo. ¿Tiene tiempo al mediodía? Si puede, almorzamos juntas.—Claro que sí.Ese día tenía clases de golf por la tarde, así que tenía tiempo de sobra.—Perfecto. ¿Qué quiere comer? Se lo preparo.—Hace tiempo que no pruebo su pollo al ajillo ni su carne en salsa roja. Los extraño mucho.—Muy bien, hoy se los hago.Al mediodía, Noelia fue a su casa.Llevó frutas y los dulces favoritos de Camila. Cuando entró, vio a dos personas ocupadas en la cocina.—Camila, Nicolás, ya llegué.Él salió de inmediato.

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 97

    —No hace falta, gracias, señor Leiva. Puedo volver en taxi.Noelia se negó, rápida y muy educada, con miedo de que Patricia se diera cuenta de que vivía en la casa de Marcos.Tomás notó la tensión; miraba al uno y al otro.Patricia también se fijaba bien en la reacción de Marcos.Él no insistió. Cerró la puerta y dejó que Tomás manejara.Noelia se quedó ahí, viendo cómo el auto se alejaba. Mientras suspiraba aliviada, ciertas emociones dentro de ella empezaron a crecer.La desconfianza y los tanteos de Patricia la hacían sentir culpable. Aunque no había elegido esa situación, su cuerpo y su corazón habían traicionado a Patricia. Se sentía culpable.Caminó un buen rato antes de tomar un taxi a la casa.Cuando llegó, estaba muy cansada. Trató de estudiar edición media hora, pero no pudo más; se bañó y se durmió.Creía que Marcos no iba a volver esa noche. Pero, a medianoche, sintió que el colchón se hundía un poco.Él había vuelto. El aire traía el olor fresco del jabón de baño; seguro,

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 96

    “Claro”, pensó Patricia. Aunque la mujer frente a ella era bonita, estaba divorciada y tenía una hija. Conociendo a Marcos, ¿cómo se iba a fijar en una mujer divorciada con un hijo? No se iba a volver padrastro, ¿verdad?Tal vez... en serio había sido un malentendido.—Marcos…—¿No te habías ido? —la miró, serio—. ¿Por qué tu auto estaba atrás del mío?—Yo… dejé algo en el restaurante y volví a buscarlo.Marcos no dijo nada más.Patricia se disculpó de inmediato:—Perdón, me distraje y choqué tu auto. Tienes seguro, ¿verdad?—Sí.—Menos mal…Patricia se quedó junto al auto. Noelia se sintió incómoda quedándose adentro, así que también se bajó.Marcos parecía de mal humor. No las miró; se quedó quieto en el asiento del copiloto.Era comprensible: le habían pegado a un auto tan caro.Mientras esperaban a la policía, Patricia siguió tanteando a Noelia.—Ahora que estás divorciada, criar sola a tu hija debe ser difícil, ¿no?—No tanto. Mi madre me ayuda.—Me refiero a lo económico —la miró

  • Seis Años y Aún Me Debes un Amor   Capítulo 95

    —Tienes que cumplir tu palabra.—La voy a cumplir.—Bien.Noelia arrancó el auto y manejó despacio hasta el cruce. No había tráfico y todo iba bien. Justo cuando empezaba a sentir que le tomaba el ritmo…¡Pum!¡Los chocaron!Marcos había tenido razón.Pero no fue Noelia la que chocó a alguien, sino que otro auto les pegó por detrás.Ella se quiso bajar de inmediato para ver los daños, pero Marcos la agarró del brazo.—Está haciendo frío, no bajes. Esperemos que llegue la policía —dijo calmado.Noelia no se podía tranquilizar. Aun así se quería bajar, cuando de repente alguien golpeó la ventana del conductor.Era el dueño del vehículo que los había chocado.Chocar con un auto de más de un millón de dólares… seguramente el conductor también estaba asustado.Noelia bajó la ventana. En el momento en que vio al conductor, se quedó paralizada.La que los había chocado era Patricia.Cuando la vio, la expresión de Patricia se volvió seria.Media hora antes, después de terminar la cena, Patrici

続きを読む
無料で面白い小説を探して読んでみましょう
GoodNovel アプリで人気小説に無料で!お好きな本をダウンロードして、いつでもどこでも読みましょう!
アプリで無料で本を読む
コードをスキャンしてアプリで読む
DMCA.com Protection Status