The Actress's Revengeful Husband

The Actress's Revengeful Husband

last updateLast Updated : 2023-02-08
By:  RyytineOngoing
Language: Filipino
goodnovel16goodnovel
Not enough ratings
5Chapters
1.9Kviews
Read
Add to library

Share:  

Report
Overview
Catalog
SCAN CODE TO READ ON APP

Synopsis

Uncommitted, immature, selfish, and a cheater. Isa lang 'yan sa mga salitang ibinabato kay Cosette Mallory, ang sikat na aktres ng Pilipinas. Being married with a prominent actor na si James Charles Alejo, maraming tao na ang nagsasabi na napakasuwerte niyang babae. They were a perfect couple, or so they thought. Dahil ang inakala nilang mag-asawa na perpektong nagmamahalan ay matagal nang basag sa simula pa lamang. Cosette who loves Charles has never received love from a man she sworn to give her life to. At para sa lalaking kan'yang minamahal, Cosette will do everything para maprotektahan lang ang reputasyon ng nangangaliwa niyang asawa. Even if it means destroying herself at ang pangarap niyang matagal niyang binuo. Matatakasan pa kaya ni Cosette ang mala-impyerno niyang buhay mag-asawa? Ano ang dapat niyang gawin para lang maalis ang malaking galit sa kan'ya ni Charles? Will Cosette remain just a married and cheater woman?

View More

Chapter 1

Chapter 1: Unveiled Veil

Era el inicio de la primavera en la bella ciudad de Londres, el tibio clima dejaba a un lado los días fríos y lluviosos del invierno pasado. Sin embargo, el magnate lidiaba con un millonario y sorpresivo robo en su mansión.

Ella, con sus atributos físicos y rostro angelical, esperaba lograr eludir las acusaciones. No obstante, nada imaginaba, ni siquiera se le cruzaba por la cabeza prever las artimañas de su perverso jefe.

—¿Ocurre algo? —Se le borró la sonrisa pícara al notar la mirada severa de Colin Blackwell, su jefe no parecía estar de buenas esa mañana—. ¿Señor… ? —preguntó de nuevo, sintiéndose casi descubierta.

—¿Señor...? —La imitó con un tono de voz desdeñoso. Los ojos de Colin se clavaron con furia en los de la mujer, quien bajó la mirada.

—S...señor Blackwell... —respondió muy aturdida, descubriendo su error al no llamarlo por su apellido, como debía ser.

Se espabiló, echándole un vistazo nervioso a James de Luca, el mayordomo de la mansión y su cómplice en secreto. En esos momentos se sentía apabullada y condenada bajo el escrutinio de su jefe.

—Señor. —El mayordomo carraspeó y tragó en seco al captar la mirada furibunda del magnate—. No creo que deba tratar así a la dama —argumentó el hombre mayor.

Colin se levantó de su asiento y rodeó el escritorio con parsimonia, con su ya conocido andar y mirada felina. Esbozó una sonrisa perversa. Tan perversa que a Karol le supo a infamia y a James le hizo suponer que nada bueno presagiaba el tenso momento venidero.

—Por si se les olvidó, entonces les puedo recordar que —se inclinó un poco, dejando sus manos a cada lado de los reposabrazos de la silla en la cual la mujer se hundía tratando de huír de él. Ella negó con la cabeza mientras apretaba el mullido cuero—, no hay nadie que haya hecho algo en mi contra y siga en pie. Nadie. Y esto va especialmente para usted, Karol. —De pronto desvió la mirada hacia su mayordomo y con la mano le instó a irse, con un movimiento despectivo—. Y a ti James, nadie te pidió tu opinión, así que retírate. ¡Pero ya, que no tengo todo el día!

El hombre cruzó una mirada de advertencia con Karol antes de salir a marcha forzada y con un nudo en la garganta. Estaban perdidos, las señales eran obvias. No podía ayudarla de otra manera más que irse, aunque no iba a permitir que ambos se fueran juntos al carajo.

Se apartó de ella con furia y le dio la espalda, mirando a lo lejos las fabulosas mansiones y majestuosos rascacielos que dejaban ver los amplios ventanales de cristal. Afuera, el día estaba tan soleado como rara vez, pero esos momentos eran algo que Colin no podría permitirse disfrutar con calma desde que decidió tomar las riendas de su vida y dejar de ser el títere de sus padres. Aquello lo llevó a ser el hombre más odiado por muchos empresarios de Inglaterra al ganar un exorbitante éxito que jamás buscó tener en el mundo de los negocios. Sin embargo, su vida cambió definitivamente el fatídico día que su padre murió alegando que su único hijo era el culpable de todas sus desdichas. La sociedad londinense culpó a Colin por la muerte de su propio padre, Erick Blackwell, el respetado joyero de la reina; hundiendo así el apellido de una familia entera.

Como pudo se encargó de ganarse el respeto y devoción de Inglaterra a las buenas o las malas, solo importaba restaurar el renombre del apellido. Al final, si decían que aquel muchacho de cabello ébano y ojos miel era tan malvado, ¿por qué no darles el gusto de afirmarlo con más ahínco? Colin se había convertido en alguien que no era y en lo que la sociedad londinense había destinado a ser.

—No lo he olvidado señor Blackwell. Discúlpeme, yo... —Lo miró a esos ojos color miel que casi centelleaban de furia y tuvo que agachar la cabeza quizá por enésima vez. Se preguntó dónde había quedado su orgullo.

—Supongo que no sabe lo que es vivir tratando de sacar adelante sus negocios y mantener lo que ya tiene. Sabe que no me llega ni a la suela de los zapatos... ¿Cómo va a saberlo si solo es usted una sirviente que toma lo que no le pertenece? Si se quiso pasar de lista conmigo, se equivocó. —La miró con desprecio.

Karol no lo soportó más, así que sin ser totalmente consciente de sus actos, se levantó del asiento, caminando directo hacia él con mal talante.

—¡Yo era su servidora. ¡Servidora y no sirvienta, como usted dice! ¿Por qué me denigra así? ¡Lo hace adrede! Ojalá la vida le regrese todas las humillaciones y maltratos que me hizo. Aunque bueno, tal parece ya me pagó la mitad. —Le regaló una sonrisa torcida y levantó los hombros en señal de rendición—. Tomé y gasté cuánto quise, señor…

¿Para qué seguir fingiendo si ya la habían descubierto? ¡Cómo había disfrutado lanzarle los insultos que se estuvo callando durante los cuatro años que trabajó para él! Le parecía un hombre tan despreciable como millonario, tanto así que no le molestó en absoluto tomar algunas de sus tantas joyas a escondidas. Porque dinero le sobraba al condenado, ¡y mucho!

Colin arqueó las cejas perplejo, pero de inmediato su expresión se transformó en una de burla que lo hacía ver tan extrañamente apuesto, tan inalcanzable.

—¡Bravo criada! ¿Terminaste, sirvienta? Pues este imbécil soberbio disfrutará verte hundida en la cárcel por varios años. Espero que hayas disfrutado ese millón de dólares que obtuviste por el collar de esmeraldas que robaste de mi habitación y los millones más que tomaste de mi caja fuerte. —Desvió sus ojos miel de los oscuros de ella y levantó el teléfono para hablar con su secretario—. Carter, diles que pasen.

—¿Sabe? Al menos yo pagaré una pena de varios años y luego seré libre —le echó un vistazo de pies a cabeza, sin disimular—, ¿pero usted? Usted seguirá siendo pobre, seguirá podrido entre billetes, porque al final eso es lo único que tiene. Millonario infeliz y asesino de su propio padre…

La atrevida mujer tomó con desdén la corbata de Colin y acarició la tela sedosa, con una sonrisa burlona en el rostro; gesto que provocó la ira en él. Despacio retiró la mano de Karol y la oprimió con fuerza, la apartó hacia un lado con gesto enojado y una expresión implacable.

Los agentes de policía entraron en el estudio y se llevaron a la mujer sin contemplaciones. Karol tragó en seco y empuñó las manos, jurando entre dientes que escaparía de la cárcel, porque no había que ser adivino para saber que Colin iba a utilizar todo su poder para hacerla permanecer allí varios años. Sin embargo, no todo estaba perdido, porque ella tenía la última herramienta que le quedaba dentro la mansión para destruir a Blackwell por todo lo que le estaba haciendo. Ese sería James, su títere y única ayuda. Estaba segura que él iba a ayudarla como siempre, como un tonto perro fiel.

Cuando desaparecieron de su vista y el silencio de nuevo reinó en el lugar, Colin se apoyó en su amplio escritorio y maldijo en voz alta, acompañando su improperio con una expresión de dureza en el rostro. ¿Cómo se atrevía esa arpía a decirle asesino? Más que indignado se hallaba inquieto después de aquellas duras palabras.

—¿Ya lo ves Carter? —Movió su cabeza en negativa mientras observaba a su secretario—. Necesito un reemplazo para esa mujer, necesito una nueva sirvienta personal. Tengo muchas cosas encima, alguien tiene que ayudarme así como tú. Ah, y que sea confiable, por favor.

—Sí, señor Blackwell. No tardaré en encontrar un buen reemplazo. Por cierto, señor, lo correcto es: servidora personal. —Acomodó sus lentes y de inmediato anotó en su agenda la nueva tarea que debía cumplir lo antes posible.

Colin rió con ganas ante la atinada pero tonta corrección de Carter. ¡Obviamente no le haría caso, él era él y hacía lo que le venía en gana!

No iba a ser sencillo para su secretario encontrar alguien que quisiera ser una "sirvienta" en pleno siglo XXI, ya que su jefe tenía comportamientos humillantes hacia los demás. Aunque no todo era su culpa; fue criado en un ambiente de realeza y con sirvientes que le daban atenciones exageradas, unos padres muy complacientes; lujos e idas y venidas a casa de la reina de Inglaterra, para quien su padre trabajaba. Toda su niñez y adolescencia fue marcada por la ostentación, la avaricia y la influencia de la crema y nata del país que había acogido a la familia Blackwell como parte de ellos.

—No le quites los ojos de encima a la nueva sirvienta. Quiero saber cómo es, qué hace, dónde vive, sus costumbres. Quiero saber absolutamente todo. No sé por qué presiento que todo esto me va a traer problemas, Carter...

Recordó la mirada amenazante de Karol y aquel juramento entre dientes que escuchó sin hacer mucho esfuerzo. ¿Por qué se vio tan confiada al salir por la puerta?, se preguntó.

—No se preocupe señor. ¿Algo más? —Carter se levantó de su asiento y Colin hizo otro tanto.

—Reprograma la reunión con los inversionistas de Australia para mañana. Voy a salir, estoy muy molesto por lo sucedido. Ah, también puedes tomarte la tarde libre. —Acomodó su cabello azabache y agrió el gesto al recordar el maldito día que había tenido—. Necesito un trago...

Ambos salieron del estudio y Colin bajó al estacionamiento de la mansión. No tenía caso seguir pensando en esa ladrona que había arruinado mucho más su día, porque horas antes del incidente recibió una amenaza de muerte. Y lo más ridículo y aterrador de todo era que no tenía ni idea de quien quería verlo sepultado tres metros bajo tierra. Se subió a su auto último modelo y condujo destino a su apartamento en la playa. Esa noche quería cenar, beber y sentarse frente a la chimenea como muchas otras veces, porque al final de todo definitivamente ya no podía confiar en nadie, se hallaba solo.¿Acaso, estaría solo para siempre?

Expand
Next Chapter
Download

Latest chapter

More Chapters

To Readers

Maligayang pagdating sa aming mundo ng katha - Goodnovel. Kung gusto mo ang nobelang ito o ikaw ay isang idealista,nais tuklasin ang isang perpektong mundo, at gusto mo ring maging isang  manunulat ng nobela online upang kumita, maaari kang sumali sa aming pamilya upang magbasa o lumikha ng iba't ibang uri ng mga libro, tulad ng romance novel, epic reading, werewolf novel, fantasy novel, history novel at iba pa. Kung ikaw ay isang mambabasa, ang mga magandang nobela ay maaaring mapili dito. Kung ikaw ay isang may-akda, maaari kang makakuha ng higit na inspirasyon mula sa iba para makalikha ng mas makikinang na mga gawa, at higit pa, ang iyong mga gawa sa aming platform ay mas maraming pansin at makakakuha ng higit na paghanga mula sa mga mambabasa.


No Comments
5 Chapters
Explore and read good novels for free
Free access to a vast number of good novels on GoodNovel app. Download the books you like and read anywhere & anytime.
Read books for free on the app
SCAN CODE TO READ ON APP
DMCA.com Protection Status