LOGINAbigail
Cuando salimos de ese lugar fuimos a comer, casi me asuste al ver el tamaño del sándwich que pidió, el mío era la cuarta parte del suyo, supuse que seguía molesto por lo de antes, ya que no habia dicho mas que lo necesario.
Un chico de otra mesa no dejaba de mirarnos, así que deduje que era su fan, creo que verlo conmigo, lo animo a acercarse.
-¿eres Lucifer, verdad? – pregunto, Lucian levanto la cabeza y lo vio, sin decir palabra
-si es – respondí yo por el
-¿puedo tener tu autógrafo? – pregunto emocionado
-¿no ves que estoy comiendo? –
Esa respuesta borro la sonrisa de la cara del chico, y yo recordé que mi trabajo era evitar situaciones así, por eso respondí yo.
-no le gusta que lo molesten mientras come, pero si te esperas a que termine con gusto lo hará –
El chico asintió, se disculpo y volvió a su mesa, a decirles a sus amigos
-¿Por qué dijiste eso? A mí no me gusta dar autógrafos
-porque es mi trabajo, además no pasa nada si das un autógrafo, eso mejorara tu imagen –
Lucian no respondió, solo siguió comiendo, eso me hizo temer que no aceptara, pero cuando termino de comer el chico se acerco otra vez, algo tímido, traía un cuaderno en la mano y un marcador, yo asentí, y lo puso sobre la mesa, por un momento creo que no lo firmaría, pero lo hizo.
-¿podemos tomarnos también una foto? – pregunto mostrando el teléfono
Yo mire a Lucian rogando que no fuera a decir nada grosero, pero el solo asintió, y poso para la foto, creí que eso sería todo, pero al ver que acepto firmar un autógrafo, otras persona se acercaron, al final no fue uno, sino varios autógrafos. Cuando salimos del lugar me di cuenta de que él no estaba nada feliz, por lo sucedido.
-sube al auto -me dijo abriéndome la puerta, yo me subí sin poner mucha resistencia
-¿estás molesto, porque te hice firmar autógrafos? – le pregunte
-no me gusta tratar con las gente, pero no estuvo tan mal, al menos los mantuviste a raya – me respondió, y eso me dejo más tranquila, los dos estábamos tan perdidos en nuestros pensamientos, así que volvimos en silencio.
Pero de alguna manera no era un silencio incomodo como el de esta mañana, ya no se sentía tanta tensión entre nosotros, y es fue raro para mi, que creí que nunca volvería a sentirme cómoda estando a solas con un hombre, no con todo lo que me había echo mi ex pareja, y menos con un hombre tan intimidante como lo era Lucian.
Lucian
El espacio entre nosotros era muy reducido, el día de hoy ya habíamos pasado demasiado tiempo juntos, y yo una era una persona que no sabía sacar conversación, y ella era muy reservada, además era como un gato asustadizo, sentía que ella podía salir corriendo despavorida, si yo levantaba la voz un poco, por esa razón no entendía que hacia trabajando conmigo, es mas en ocasiones sentía que ella tenía miedo de mi, y eso no me gustaba en absoluto.
-¡ah! Empezó a llover - dijo Abigail
Genial pensé yo - ¿por qué no me das tu dirección para llevarte a tu casa? – le pedí
-¿no vamos a volver al gimnasio? –
-no, y es tarde, además ni tú, ni yo tenemos nada que hacer ahí, a estas horas ya –
-Mi casa está en cerca del gimnasio, no tienes que llevarme hasta allá, con que me acerques es más que suficiente, no quiero ser una molestia –
-¿Por qué crees que me molesta llevarte? – pregunte
-ya estuve todo el día contigo, debes estar harto de mi a estas alturas – fue su respuesta
Yo no supe que responder, así que solo seguí conduciendo, ya que en realidad su compañía no era tan mala.
-¿hacia dónde está tu casa? – le pregunte una vez que llegamos a nuestro destino
-ya te dije, no es necesario que me lleves, mi casa, esta hacia haya, en la esquina hacia arriba al final de la calle – hizo el intento de abrir la puerta par bajarse, pero yo seguí conduciendo hacia donde ella me señalo.
Cuando llegue al final de la calle vi que era un callejón, y solo iba en una sola dirección, ya que mas adelante el camino era tan angosto que solo se podía ir a pie.
-es ahí – me dijo ella señalando un pequeño cuarto en la azotea de la casa que teníamos enfrente, tomo sus cosas, y en cuanto quite el seguro abrió la puerta – gracias por traerme – se bajo antes de que pudiera decir cualquier cosa.
Me quede ahí esperando que subiera, la vi subir dos escalones para después regresarse e ir hacia las bolsa de basura que estaban al lado del poste de luz, se inclino ahí y movió una bolsa, movido por la curiosidad, me baje del auto, poniéndome la capucha.
-¿Qué haces? Entra a tu casa deja de mojarte
Pero ella en lugar de responderme tomo una caja de zapatos que era lo que estaba sobre las bolsas de basura
-es un cachorrito- me dijo, abriendo la caja – alguien lo ha abandonado aquí, no se puede quedar aquí, va a morir de frio, además parece lastimado –
Sin saber que decir solo mire el interior de la caja -¿estás segura de que sobrevivirá? Es muy pequeño, aun debe beber leche de su madre –
-sostenlo – me dijo ella, y sin darme oportunidad me dio la caja, así que la tome para evitar que se callera, la vi sacar su celular, y tratar de resguardarse de la lluvia en el poste de luz.
-encontré una veterinaria abierta cerca de aquí ¿puedes llevarme? –
No tenía ninguna excusa para decirle que así que solo asentí y así termine llevándola a ella y a su cachorro de la basura a una veterinaria, no podía dejarla ahí, e irme así que entre con ella.
El veterinario nos dijo lo debía dejar en observación toda la noche y que además una de sus patas estaba lastimada, así que después de que ella le diera sus datos salimos de ahí, la lleva su casa, pues era tarde y ambos estábamos mojados.
-gracias por traerme, además quería pedirte algo más –
-¿algo más? –
- es solo que quería ver si podías pagar los gastos del veterinario, sería solo un préstamo yo te lo devolvería cuando me paguen, es que de verdad yo ahora no puedo pagarlo, te juro que si te pago –
Lo dijo tan rápido que me tomo un momento entender lo que me pedía, así que solo asentí – si está bien – respondí sin saber muy bien que era lo que estaba aceptando.
Solo hasta que llegue a mi casa, caí en cuenta que desde que la conocí, le había estado diciendo que si a todo lo que me decía, tampoco era que la conociera tanto, pero yo no era una persona flexible, y además no sabía nada de ella, solo estaba seguro de una cosa, ella estaba tan rota como yo, podía verlo en su mirada despedrada por salvar a ese cachorro. La pregunta era ¿Quién la había roto tanto a ella?
Tiempo después… Abigail Ahora André estaba en el preescolar, y Fiorella era una nena llena de energía que ahora corría por toda la casa, detrás de Loki, habíamos adoptado otro perro para que le hiciera compañía, pero al parecer el efecto fue lo contrario, Loki no parecía tan feliz de tener un compañero, y solía gruñirle al pequeño cachorro cada que este se le acercaba.-no vuelvo a ir a las reuniones del preescolar – me dijo Lucian, sentándose en uno de los bancos de la cocina-te dije que iría yo –-estabas ocupada cariño, y yo tenía tiempo libre, ya sabes en este momento Mike no tiene ningún combate, y no tenia que grabar nada –-¿y esta chica que habías comentado, la traerás al gimnasio? - -no sé, el gimnasio nunca ah entrenado a ninguna mujer, pero esta chica tiene mucho potencial, solo necesita apoyo, y no lo tiene, creo que sería un gran reto para mí, y para nosotros traerla al equipo y entrenarla –-entonces hazlo – le respondí yo-¿no te molestaría ya sabes por el tema de
Abigail El día de mi boda con Lucian, Fiorella ya tenía una edad más adecuada para que nos ayudaran a cuidarla, un día antes fui con las chicas al spa, me sentía con la piel tan bonita el día de hoy, me levante, me di un baño, y a desayunar, ya que el equipo de personas que me haría maquillaje y peinado estaba por llegar.La casa era un caos, pero yo intentaba estar tranquila, mientras Lucian se pelaba con André para meterlo a bañar.Lucian se quiso asomar a la habitación, y mi hermana lo empujo para afuera.-no puedes ver a la novia aun –-pero quiero saber dónde está el traje de André – lo escuche decir desde la puerta-está en el closet – respondí, intentando voltear, pero la estilista no me dejo-concéntrate Aby – me dijo Zoe, hace un tiempo que la notaba muy seria, pero cada que le preguntaba, ella solo decía que todo estaba bienElla, Tania, y Salma era mis damas de honor.No me dejaron ver en el espejo hasta que el maquillaje y peinado estuvieron listos –estas preciosa – me di
Zoe A Lucian le estaba yendo como comentarista mejor de lo esperado, la gente, sobretodo sus fans, que estaban contentos de verlo en algún lugar, aunque no fuera en un octágono, además salió al publico una faceta que la gente no conocía, su sentido del humor.También se veía más relajado conversando con los otros panelistas del programa, estos lo seguían llamándolo por su nombre artístico, yo me sentía un tanto orgullosa, porque eso era un logro mío, yo fui quien lo convenció.Lucian Yo nunca admitiría ante Zoe que me gustaba este programa al que ella me convenció de ir, al principio fui invitado, después me agregaron como un panelista mas, era divertido, y me sacaba de la rutina, la cual consistía en terapias, y darle asesorías a Mike.-bien ya hablamos mucho de los demás, ahora viene el turno de hablar de ti – me dijo uno de mis compañeros –-¿de mi? Yo no tengo nada que decir, en este momento soy la persona más aburrida de todos los de aquí – respondí-¿estás seguro? ¿Has visto
Abigail El tiempo avanzaba rápido, pero en ocasiones parecía avanzar más lento, Fiorella había alcanzado un peso más saludable, Lucian seguía en terapia, y yo comencé a hacer ejercicio, era moderado, aun no me arriesgaba a hacer tanto esfuerzo, y André, solo estaba siendo André, era demasiado pequeño para enterarse de nada de lo que sucedía a su alrededor.Por otra parte mi madre había vuelto a casa, Thomas estaba ocupado entre la universidad y la tienda, estaba poco en casa. Y Lucian encontró un nuevo proyecto ayudar a Mike, por el momento no podía entrenarlo personalmente, pero solía darle consejos, incluso ayudarle con la dieta, la disciplina de este mejoro mucho, pronto tendría una nueva oportunidad de demostrarlo.Zoe, estaba haciendo muy bien su trabajo, ahora perseguía a Lucian para ofrecerle un nuevo proyecto, este aun se negaba a escucharla, pero mi amiga no solía darse por vencida fácilmente.Lucian y yo por fin regresamos a la habitación matrimonial de nuevo, ambos subíamo
Lucian André estaba emocionado, a la vez conmocionado, de ver a todas esas personas, pasaba por las manos de todos los integrantes del equipo, y me llamaba cada que me alejaba un poco, y eso llamaba la atención del resto de las personas.Mientras estaba frente a mi oponente, intentaba mantenerme serio, pero André grito -¡papi! – grito, y me reí en voz baja, mi oponente, solo me puso mala cara.Antes de subir al octágono, cargue por última vez a André, el me dio uno de sus besos de baba, yo le di un beso en la cabeza, y se lo di a Mike, de todos, era con quien más se estaba tranquilo.Ver la carita de mi hijo, sonriéndome, y diciéndome adiós, me dio energía, y me ayudo con los nervios que tenia.Habia echo esa entrada muchas veces, pero sentía que esta podría ser la última, al menos por un tiempo.Abigail Estaba esperando el combate de Lucian, además de que estaba preocupada por que Lucian se fue con su papá, así que todo el equipo ahora estaban de niñeras.Yo me estaba sacando la le
Lucian Aby ya tenía siete meses de embarazo, y le estaba costando mucho todo, en su última cita su presión salió un poco alta debíamos tener cuidado con eso.-Aby siéntate, por favor, me estoy poniendo nervioso, viéndote – le pedí, y la ayude a sentarse -¿quieres ir al médico? –-estoy bien, solo me dio una patada en la costilla, y me dejo sin aire –-se te están hinchando los pies, ponlos en alto un rato –Ella lo hizo, y yo regrese con Thomas, y André – ¿Cómo está Aby? – me pregunto Thomas-estoy preocupado por ella, tiene un poco hinchados los pies –-no la está pasando nada bien, por lo visto –-al verla así, me hace sentir culpable, yo fui quien insistió en tener otro hijo, con André no nos fue tan mal, estoy emocionado por conocer a Fiorella, si, pero no me gusta verla así –Tuvimos que usar una habitación del primer piso para que Aby durmiera, y no subiera las escaleras, estaba sentada en la enorme pelota que le compre, para que se sentara.-¿André ya se durmió? – me pregunto







