Cuando Marina supo que Camila era la heredera de la familia Díaz, sintió, en cambio, algo de calma en su interior.La desgracia que había caído sobre su familia era imposible de esquivar.Laura era un problema, pero Camila era su verdadera condena.Doña Jiménez ya había caído. Era mayor y ya no tenía fuerzas para sostener a la familia Jiménez. Julián todavía necesitaba a su familia, y Marina no quería que Alejandro siguiera deprimido.Alejandro escuchó todo lo que Marina dijo y, sin pronunciar una sola palabra, se arrodilló de nuevo ante Doña Jiménez.No dijo nada, solo se arrodilló en silencio.Por más que Marina lo llamó para que se levantara, Alejandro no respondió ni se movió.En la madrugada, la anciana falleció.Toda la familia Jiménez estaba presente. Tras confirmar la hora de la muerte, el médico siguió el protocolo, limpiaron el cuerpo y la vistieron para preparar los arreglos funerarios.Para cuando terminaron con todo, ya había amanecido.Doña Jiménez había dejado testamento
続きを読む