El teléfono de Valeria comenzó a sonar cuando acababa de colocar a Renato en la cuna. El pequeño se había quedado dormido después de varios minutos de protestas, con una mano cerrada junto al rostro y la boca entreabierta, ajeno a los peligros que continuaban cercando a la familia. Valeria contempló durante un instante la serenidad del bebé antes de mirar la pantalla. El nombre de Mauricio apareció iluminado y algo dentro de ella se contrajo. Desde el atentado, ninguna llamada suya había traído una noticia sencilla. Cada vez que veía su nombre, su mente regresaba al hospital, a los monitores y al cuerpo inmóvil de Gabriel sobre una cama demasiado blanca.Respondió de inmediato.—Mauricio, ¿ocurrió algo?Al otro lado de la línea solo escuchó una respiración agitada. Valeria apretó el teléfono con fuerza, sintiendo que el miedo le subía por la garganta.—Despertó —consiguió decir Mauricio.Valeria permaneció inmóvil.—¿Qué?—Gabriel despertó. Abrió los ojos y habló conmigo.La habitació
ปรับปรุงล่าสุด : 2026-06-15 อ่านเพิ่มเติม